Brasil subiría tasas para frenar la inflacion

El Banco Central de Brasil posiblemente eleve sus tasas de interés por quinta vez consecutiva cuando se reúna la próxima semana, llevándola a niveles cercanos al 10% en un esfuerzo por convencer a los inversores sobre su compromiso para frenar la inflación.

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Brasil subiría tasas para frenar la inflacion
05deOctubrede2013a las08:58

Todos menos dos de los 65 economistas encuestados por Reuters esta semana esperan que el Banco Central incremente el miércoles su tasa referencial en 50 puntos base a 9,5 por ciento, el nivel más alto entre las mayores economías del mundo.

La declaración que explicará la decisión será tan observada de cerca por los mercados como la propia cifra.

Los economistas buscarán señales de si el banco podría llevar la tasa Selic hasta la marca simbólica del 10 por ciento a partir del mes próximo. Ese escenario era casi impensable al inicio del año y todavía se lo mira con incredulidad mientras el crecimiento económico continúa flaqueando en Brasil.

La mayoría de los economistas continúa esperando que el banco deje su tasa en 9,75 por ciento hacia fin del año y que ésta permanezca en ese nivel durante el 2014, cuando la presidenta Dilma Rousseff posiblemente vaya por la reelección.

Un creciente número de analistas, 19 de 64, espera que las tasas se eleven hasta el 10 por ciento en noviembre, en línea con las posturas de los operadores en torno a incrementos en tipos de interés para contratos a futuro.

"Si miras las propias estimaciones del banco central, puedes ver que necesitan hacer mucho esfuerzo para llevar la inflación a un punto cercano al centro de su objetivo", dijo Rodrigo Melo, economista jefe de la firma de gestión de activos Icatu Vanguarda, en Río de Janeiro.

En el anterior sondeo de Reuters -realizado en agosto- sólo cuatro de 43 economistas esperaban tasas de interés de doble dígito en Brasil este año. En enero, todos los encuestados consideraron que las tasas permanecerían en un mínimo récord de 7,25 por ciento todo el año.

El Banco Central tiene una meta de inflación minorista de 4,5 por ciento, con margen de tolerancia de dos puntos porcentuales.

Brasil ha rebasado esa meta en los últimos tres años y la inflación posiblemente seguirá alta por al menos dos años más, de acuerdo a estimaciones oficiales, lo que ensombrece el panorama para las inversiones necesarias a corto plazo y erosiona la capacidad de consumo de las personas.

Elevar la tasa a niveles de dos dígitos podría ser visto como una demostración de independencia por parte del banco central, que enfrenta críticas de varios economistas por supuestamente ceder a la interferencia de Rousseff.

Para muchos de los economistas, es también la única herramienta que le queda al Gobierno para contener la inflación mientras el incremento del gasto gubernamental hace subir los precios y limita el espacio para más recortes fiscales.

"Y también está el problema cambiario. El dólar está a 2,2 reales por ahora, pero si la Fed comienza a recortar su estímulo para fin de año o a comienzos del año próximo veremos al real caer otra vez. Eso significa más inflación, y con seguridad tasas más altas", dijo Melo, el analista de Icatu Vanguarda.

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