Qué evalúan para adoptar tecnología
Una investigación revela quiénes y cómo son los ganaderos de punta, los adoptadores tempranos y los tradicionales, y qué tienen en cuenta a la hora de las decisiones, una información clave

“Sabíamos cuántos ganaderos aplican ciertas tecnologías, pero desconocíamos qué los lleva a adoptar unas y a dejar otras de lado. Comprender estas razones nos permitió sistematizar las problemáticas según los diferentes perfiles de productores para desarrollar estrategias que faciliten el cambio”, contó María Eugenia Molinari, estudiante de la UBA, en la presentación del trabajo “La adopción de tecnología en la Cuenca del Salado”, realizado en el marco de un convenio entre la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Católica Argentina, el Mercado de Liniers y el Centro de Consignatarios de Productos del País.
El estudio hizo foco en la cría porque es el eslabón que limita la eficiencia global de la ganadería argentina. Se seleccionó la Cuenca del Salado, que abarca 6,5 millones de ha, por ser la región más importante para la actividad y, en particular, el partido de Las Flores, representativo de la misma. “Abordamos a los criadores con más de 100 vientres, que significan el 34% del total y tienen el 86% del stock de vacas del distrito. Pensamos que ante un cambio tecnológico este segmento podría generar un impacto en la producción a nivel nacional”, explicó Lucía Gómez, alumna de la UCA.
El paso a paso
Primero se realizó un taller con referentes y profesionales locales donde se validaron las tecnologías críticas para la actividad, tanto de procesos como de insumos, y se indagó acerca de su complejidad a la hora de implementarlas. Sobre esta base, se encuestó a la tercera parte de los productores que tienen más de cien vacas y se hicieron entrevistas en profundidad, individuales y grupales, con el objetivo de conocer las causas por las que adoptan o no esas tecnologías.
