China mira más a Sudamérica para saciar su sed de energía

Dos compañías petroleras chinas participarán en la explotación del mayor yacimiento petrolero de Brasil, lo que pone de manifiesto la búsqueda incesante de la segunda economía mundial para saciar su sed energética.

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China mira más a Sudamérica para saciar su sed de energía
23deOctubrede2013a las07:23

El consorcio ganador, liderado por Petrobras y en el que los grupos públicos chinos China National Petroleum Corporation (CNPC) y China National Offshore Oil Corporation (CNOOC) representan el 10% cada uno, fue el único que presentó una oferta para explotar durante 35 años este campo de presal que cuenta con unas reservas de entre 8.000 y 12.000 millones de barriles de crudo.

Para Li Li, analista de C1 Energy, "todos compiten para acceder a los recursos energéticos en el mundo" y el potencial brasileño es muy codiciado.

"Toda Sudamérica está relativamente menos desarrollada en este sentido", pero el continente "posee abundantes reservas de hidrocarburos (ya identificados) y recursos (futuros), lo que interesa enormemente a las empresas chinas", dice esta experta.

En septiembre, China se convirtió el primer importador mundial de petróleo -con importaciones netas de 6,3 millones de barriles diarios (mbd), según la Agencia Estadounidense de Información sobre la Energía (EIA). La EIA vaticina que la demanda de carburantes líquidos crecerá el 13% entre 2011 y 2014.

En este contexto, Pekín trata por todos los medios de garantizar sus suministros energéticos y promueve el desarrollo de sus compañías petroleras en el extranjero.

El acuerdo alcanzado en Brasil "corresponde a nuestra filosofía, que es buscar socios para ampliar nuestra presencia en el mundo", explica Li Fanrong, el director ejecutivo de CNOOC.

Por su parte, la también estatal Sinopec compró por 3.100 millones de dólares una participación en las actividades petroleras y gasíferas en Egipto, pese a la inestabilidad política del país.

En su intento de asegurar el suministro de oro negro a largo plazo, Pekín tiene ahora los ojos puestos en su vecino ruso, uno de los mayores productores del planeta.

Los chinos se lanzaron en la licitación brasileña del lunes pese al caro desafío tecnológico que representa la explotación del yacimiento escondido bajo una capa espesa de sal a entre 5 y 7 kilómetros bajo el nivel del mar. "Los grupos chinos se incorporaron tarde (a la carrera por las reservas de hidrocarburos mundiales), por lo que están obligados a aceptar activos más difíciles de evaluar", dijo la analista Li Li.

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