Se reúne el PC chino en medio de rumores de reformas clave

El Partido Comunista chino celebrará a partir de mañana una reunión que, según los medios oficiales, podría derivar en las mayores reformas desde 1978, cuando comenzó la liberalización económica y una era de impactante crecimiento.

Por
Se reúne el PC chino en medio de rumores de reformas clave
08deNoviembrede2013a las08:23

"La vacilante economía, unida a la brecha de riqueza, la corrupción rampante y los crecientes conflictos sociales pusieron en una encrucijada a la nación más poblada del mundo y a la segunda economía global", afirmó en un editorial la agencia oficial de noticias Xinhua.

"Los líderes chinos son conscientes de ello", por lo que, según Xinhua, "se anunciarán drásticas políticas económicas" para la próxima década tras la reunión de cuatro días que celebrará el Comité Central, que integra a los 376 líderes de un partido con 85 millones de miembros.

Los cambios "podrían ser equivalentes a las reformas económicas introducidas por China en 1978", afirmó Xinhua en otro comentario.

Ya en la cumbre del Grupo de los 20 de septiembre, el jefe del partido y presidente chino, Xi Jingping, prometió una serie de reformas ante sus homólogos de las principales potencias mundiales, entre ellas comenzar a modificar el patrón de crecimiento para hacerlo menos dependiente de las exportaciones y vincularlo más al mercado interno de consumo.

China "dejará que funcione la regla básica del mercado en el reparto de recursos", mejorará sus sistemas financieros, permitirá un cambio más libre de su moneda, impulsará un comercio e inversiones más abiertas y asegurará un mejor acceso al mercado para las compañías extranjeras, afirmó entonces Xi. "Para solucionar los retos de desarrollo a largo plazo en China debemos implementar reformas estructurales, incluso aunque tengamos que dejar que nuestra economía crezca a una tasa menor", reconoció.

El crecimiento económico de China cayó a un 7,7% el año pasado, el menor desde 1999, y se espera que este año baje hasta el 7,6%.

El primer ministro, Li Keqiang, afirmó hace poco que el Gobierno se enfrenta al "gran reto" de apuntalar el crecimiento, que debe mantenerse en un mínimo del 7,2% para cumplir con el objetivo de crear unos 10 millones de puestos de trabajo al año y evitar un empinamiento de la desocupación, algo que sería políticamente peligroso en un país de 1.300 millones de habitantes, la mayoría de los cuales sigue sumergida en la pobreza.

Se espera que las reformas incluyan medidas para poner fin al monopolio de facto que mantienen las empresas estatales, que eliminen las restricciones de residencia para unos 260 millones de migrantes, mejoren la seguridad social, amplíen los derechos sobre las tierras, aceleren la urbanización, reduzcan la corrupción y mejoren el ejercicio de la ley.

Un influyente centro de estudios gubernamental abogó el mes pasado por reformas ambiciosas, como la autorización para que los agricultores vendan sus tierras y sobre todo la supresión del sistema del "hukou", el permiso de residencia. El "hukou", muy restrictivo, prohíbe a unos 300 millones de habitantes de las zonas rurales que emigraron a las ciudades acceder a los servicios públicos de salud y educación, así como a otras ventajas. Aunque el Partido quiera dar la impresión de que se trata de reformas impresionantes, serán posiblemente el inicio de un proceso largo. "Cualquier reforma se topará con una resistencia encarnizada de los interesados y será extremadamente difícil de aplicar dados los estrechos vínculos entre grupos públicos, gobiernos locales y bancos", estimaron Mark Williams y Julian Evans-Pritchard, de Capital Economics.

El anuncio de reformas llegará cuando se cumple un año de la elección de los actuales líderes, Xi y Li, el primer cambio generacional de la última década. Ahora, en medio de la ralentización económica, entre los disidentes y la clase media crecen las especulaciones sobre un posible desmoronamiento del régimen comunista, establecido hace 64 años.

Temas en esta nota