Pese a sangría de reservas, la brecha no trepa por menor oferta de pesos

La menor emisión monetaria saca presión sobre la brecha cambiaria entre el blue, en torno al 66%, pese a que en los últimos tres meses se acelera la caída de las reservas.

Por
Pese a sangría de reservas, la brecha no trepa por menor oferta de pesos
14deNoviembrede2013a las07:16

Ambos fenómenos tienen raíz en un problema cambiario: la inflación superior a las tasas de interés y de devaluación promueve la búsqueda del dólar, que como no se puede conseguir en el mercado oficial, se recurre al paralelo, lo que alimenta la brecha cambiaria. En tanto, las reservas caen porque el cepo cambiario y la ampliación de la brecha hizo desaparecer a los oferentes de billetes pero que se agolparan cada vez más compradores.

Sin embargo, desde septiembre pasado, la caída de las reservas que acumula el Banco Central (BCRA) se volvió vertiginosa respecto de los descensos registrados los meses anteriores, mientras la brecha cambiaria se sostiene alrededor del 66%.

Según coinciden los economistas consultados, la brecha cambiaria no se dispara porque la emisión monetaria se viene desacelerando del 28% en julio al 26% en octubre, y la menor cantidad de pesos presiona menos en la cotización del paralelo. Un precio que toca el techo de los $ 10 mientras las reservas han tenido que solventar mayor cantidad de vencimientos de deuda del Estado nacional y la demanda del sector privado.

“La brecha cambiaria, que hoy se ubica en 67%, no reaccionó ante el drenaje de divisas debido, fundamentalmente, a que se desaceleró la tasa de expansión de la oferta monetaria y se resintió el nivel de actividad. También influyó la presión oficial sobre los cambistas”, explicaron en el estudio Broda. Ayer el dólar paralelo avanzó diez centavos hasta $ 9,95, mientras que el oficial se mantuvo estable en $ 5,98.

En tanto, las reservas cayeron u$s 1.937 millones en septiembre, u$s 1.509 millones en octubre y u$s 634 millones en los primeros 13 días de noviembre, con una tendencia hacia los u$s 1.500. Se trata de una aceleración, respecto de julio y agosto, cuando se habían estabilizado, pero también sobre el primer semestre, con un promedio de bajas de u$s 1.047 millones mensuales.

“Esperaba que este estrangulamiento ulterior del mercado cambiario -una retracción de la oferta y una exacerbación de la demanda- se diera cuando las reservas llegaran a un nivel crítico”, dijo el economista Federico Muñoz. “Hoy el estrangulamiento que generó la caída de reservas se ha dado sin un quiebre de la confianza, sino ante la presión de las expectativas devaluatorias y la insustentabilidad del actual escenario”. Y coincidió en que la brecha se mantiene, porque la expansión monetaria se ha desacelerado quitándole aire al mercado blue. 

Para el economista Gabriel Caamaño Gómez, se trata de una cuestión transitoria, porque el blue encontró un techo, en tanto las reservas caen para pagar obligaciones públicas y privadas: “Hay un tema de corto plazo, que es la resistencia transitoria del blue a $ 10 y la restricción al financiamiento en pesos a los exportadores en el mercado local que generó una calma transitoria por reducir el desequilibrio de la balanza de pagos mientras se agiliza el ritmo de liquidación”, explicó. Las reservas siguen cayendo porque hay vencimientos y baja la cotización del oro y se sostiene el desbalance energético y turístico, explicó.

Diciembre

Este contexto de menor liquidez hizo subir la Badlar a 19% en octubre, “lo que probablemente morigeró la demanda de dólares blue y desestimuló el financiamiento en pesos de corto plazo, y fue sustituido vendiendo divisas en el mercado paralelo para hacerse de pesos”, dijeron en Broda.

En tanto, el menor nivel de actividad del tercer trimestre, pudo “haber llevado a algunos agentes a demandar menos dólares blue para atesoramiento ante la caída de sus ingresos y a otros a vender divisas en el mercado paralelo para cumplir con sus obligaciones en pesos”.

A fin de año será diferente: “Pese a la fuerte caída de reservas, por ahora, no se observa un salto de la brecha, pero la alta dependencia de la maquinita llevará al BCRA a emitir una extraordinaria cantidad pesos en los próximos 60 días, lo que podría tener efecto sobre la brecha y/o la inflación”, previeron en Broda.

Muñoz coincidió: “A fin de año vamos a volver a ver una fuerte emisión monetaria para financiar el cierre fiscal y probablemente se abra la brecha”. Al igual que Caamaño: “Hay un tema estacional en diciembre de emisión monetaria, y la brecha va a tender a ir para arriba y superar el 70% si no hay cambios en la política monetaria”, coincidió. Y que las reservas caigan por debajo de u$s 32.000 millones.

Temas en esta nota