Se recalientan las tasas y los bancos ya pagan el 21% anual por un plazo fijo

La devaluación y la inflación obligan a las entidades a tentar con más retornos para retener ahorros.

Por
17deDiciembrede2013a las06:57

La dificultad que los banqueros ya presentían tener que afrontar en diciembre por la mayor necesidad de pesos de las empresas y particulares se hizo más tangible en las mesas de dinero y empieza a afectar al sistema financiero. "Todos los bancos estamos cargando los cajeros a morir; y la semana que viene es posible que empecemos a sentir mayores extracciones todavía por los pagos de aguinaldos que van a empezar a adelantar algunos sectores", comentaron a este diario de la mesa de dinero de un banco público.

Sólo en lo que va de diciembre los ahorristas retiraron $ 600 millones de los fondos comunes de inversión y resintieron aún más la liquidez que mantenían los bancos y dieron inicio a una escalada en las tasas de interés. Ayer, las entidades pasaron a pagar alrededor del 22% anual por los depósitos más grandes (la Badlar, que es la que publica el Central, cerró en un máximo del 20,75%), y un 18% anual por los más pequeños; por los préstamos que se otorgan entre sí, las entidades experimentaron un encarecimiento de dos puntos porcentuales.

En el sector ya habían anticipado que, pasada la mitad del mes, se empezaría a notar con fuerza la estacionalidad: una mayor demanda de pesos del sector privado para el pago de aguinaldos y bonus de fin de año y el consumo de las fiestas y las vacaciones, que recalentaría, como cada diciembre, los costos que deben pagarse por el dinero.

El llamado "call money", que es la tasa que rige para los préstamos que se dan entre bancos a cortísimo plazo (de 1 a 7 días), pasó del 16,5% al 18,5% anual en el segmento de las entidades de primera línea y del 17,25% al 19,25% anual en las de segunda línea.

Los bancos sienten también la menor expansión del dinero que hasta ahora debe llevar adelante el Central en un momento en que los créditos muestran tasas de crecimiento de entre el 30% y el 50% respecto del año anterior.

Preocupados por la escalada de los precios y la mayor devaluación que fue llevando adelante el Banco Central, los ahorristas se muestran ahora más interesados en mantener sus pesos en el bolsillo que en el sistema financiero. Los billetes y monedas en poder del público se incrementan ahora a una velocidad del 26% anual, a pesar de que el crecimiento de la base monetaria es cercano al 22%. Para algunos, este comportamiento del dinero refleja una fuga de los ahorristas hacia el consumo de bienes, que más tarde se traduce en una suba de precios, o hacia el dólar paralelo, que dispara el tipo de cambio informal.

En la consultora Elypsis, que realizan un relevamiento de precios semanal, alertaron ayer que del 9 al 13 de diciembre la inflación se aceleró al 3,5% mensual. Hace exactamente un mes, ese ritmo era del 2%. Frente a este escenario de suba de precios y del tipo de cambio, los ahorristas se muestran más reticentes a dejar sus pesos en el banco y exigen, por esto, más retornos. Es lo que explica que las entidades estén realizando ajustes sobre la tasa de interés que pagan por los plazos fijos más grandes.

Temas en esta nota