Estimaciones de USDA deberían incluir consumo de maíz forrajero

Ello se debe a que la preocupación de operadores y analistas por la precisión de las estimaciones de producción y consumo de USDA ha aumentado a causa de divergencias en las cifras posteriormente reportadas.

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Estimaciones de USDA deberían incluir consumo de maíz forrajero
20deEnerode2014a las14:57

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos debería desarrollar un estudio de la utilización de maíz con destino forrajero para aumentar la precisión de sus estimaciones mensuales y trimestrales de referencia para la industria de los granos, de acuerdo a un estudio de proyecciones para cereales y soja en dicho país publicado el viernes por la Universidad de Illinois.

La preocupación de operadores y analistas por la precisión de las estimaciones de producción y consumo del USDA ha aumentado en los últimos años, puesto que las previsiones antes de la publicación de los informes han divergido mucho respecto de las cifras posteriormente reportadas por el gobierno. El informe de stocks trimestrales del USDA ha generado mayor controversia desde el inicio de la campaña de comercialización del año 2006.

Las proyecciones del USDA, que no incluyen encuestas sobre el uso de maíz para alimentación animal, son referencia en los mercados mundiales debido a que Estados Unidos es el productor individual más grande y el mayor exportador de maíz, trigo y soja. "Creemos que este es el cambio más importante que el NASS debería considerar implementar para esclarecer el reporte”, sostiene el estudio.

La investigación, que analizó datos de cultivos con series históricas de 22 años, se refiere a las proyecciones del USDA en lo concerniente a las cifras de oferta y demanda agrícolas mundiales (WASDE) y los informes del Servicio Nacional de Estadísticas Agrícolas (NASS).

El Economista Jefe del USDA Joe Glauber afirmó en una entrevista telefónica que estaba revisando las recomendaciones y que la agencia dará curso a alguna en el próximo año ahora que el Congreso aprobó su presupuesto esta semana, enviándose el proyecto al presidente Obama. Indicó también que ese proyecto le permite al organismo resucitar informes muy solicitados de semillas oleaginosas –incluyendo el de grasas y aceites- que el Departamento de Comercio dio de baja hace dos años atrás.

"Los problemas más grandes están en la falta de datos", dijo Glauber, quien agregó que iniciar el estudio de la utilización de piensos de maíz recomendada por la universidad dependerá de “cuántos fondos se requieran y que tan factible sea obtener buenos resultados”.

Los autores del estudio, los economistas agrícolas financiados por la USDA Scott Irwin, Darrel Good and Dwight Sanders, dijeron que la aparición de críticas a las estimaciones del USDA coincidió con el auge de la industria norteamericana de los biocombustibles, que ha desviado una gran cantidad de maíz y soja para la producción de etanol y otros combustibles.

Más de un tercio de la enorme cosecha de maíz de Estados Unidos ahora se utiliza para la fabricación de etanol, por ejemplo, más que con fines tradicionales como alimento para el ganado y el almidón.

Con el gran aumento en la producción de etanol ha sido más difícil seguir el movimiento, almacenamiento y uso de esas enormes cantidades de maíz. "Recomendamos al WAOB y al NASS evaluar los costos y beneficios de la adición de un estudio de la utilización de piensos que permita una contabilidad completa de la utilización de maíz similar a lo que históricamente ha sido posible para la soja", dijeron los autores en el informe.

"Durante mucho tiempo se ha discutido la necesidad de un estudio de la utilización de piensos en el maíz, pero nunca puestos en práctica debido al costo y la complejidad percibida de dicha encuesta".

Los subproductos de maíz que el USDA debe estimar incluirían al etanol, así como los residuos secos de destilería, o DDGS, un suplemento de proteínas cuyos suministros han aumentado considerablemente como un subproducto del proceso de fabricación de etanol. Los DDGS, de creciente exportación, son ahora un importante competidor para la harina de soja y el maíz en la alimentación animal.

"En comparación con una encuesta de alimentación, el costo de recopilar los datos para medir la utilización de la industria del etanol sería relativamente bajo, dado que sólo 211 plantas están operando actualmente en los Estados Unidos", sostiene el estudio.

Aparte del uso de maíz, el estudio también se centró en las estimaciones de rendimiento del USDA para el maíz y soja. Se afirma que en los últimos años el USDA ha subestimado consistentemente los rendimientos finales de soja estadounidense. Le recomienda al USDA explicar cómo estaban sopesando los distintos factores, como el clima y los rendimientos históricos.

"El sesgo a la baja en los rendimientos de soja también ha llevado a los analistas de mercado a ubicarse constantemente en la dirección opuesta a los cambios que sugieren los informes. En consecuencia, las previsiones de soja por los analistas han sido a veces más precisas que los pronósticos de NASS, pero los precios de mercado pueden haber sido empujados en la dirección equivocada dada la situación de referencia de las previsiones de NASS”, afirman.

El estudio concluyó que el USDA tiene que encontrar el presupuesto y los recursos para mejorar sus informes con el fin de mantener su tradicional credibilidad.

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