Europa festeja una leve mejora de su economía

Creció más de lo previsto en el último trimestre de 2013. Pero está lejos de los niveles previos a la crisis, y la deflación acecha.

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Europa festeja una leve mejora de su economía
17deFebrerode2014a las08:48

Dice algo sobre las disminuidas expectativas de la eurozona que un crecimiento de 0,3% en un trimestre sea visto como buena noticia, pero luego de las dificultades pasadas por Europa en los últimos cuatro años, los gobiernos europeos saben agradecer cada pequeño avance.

En el desglose, la sorpresa de las estadísticas conocidas el viernes la dio Holanda, con 0,7% de crecimiento del PBI en el último trimestre de 2013. El PBI alemán subió 0,4% en el mismo período, básicamente gracias al dinamismo de las exportaciones. El PBI francés creció 0,3% en el 2013, algo más de lo previsto.

Hay tres cosas para festejar en los datos del último trimestre de 2013: el aumento de la actividad fue levemente superior al pronosticado, el alza fue distribuida y hubo signos tentativos de una recuperación de las inversiones.

Dicho esto, tanto el PBI en su conjunto como su desglose sugieren que la eurozona todavía dista mucho de retornar a la buena salud. El crecimiento trimestral del 0,3% es la mitad que en la tendencia pre-crisis e insuficiente para modificar significativamente un desempleo que supera el 12%.

Otro tema es que el crecimiento de la eurozona depende fuertemente de las exportaciones. Eso vale no sólo para Alemania, sino también para Francia y Holanda, todos los cuales registraron desempeños superiores a lo pronosticado en el período final del 2013. El gasto del consumidor sigue débil, lo cual no es una gran sorpresa dados la inseguridad del empleo y los programas de austeridad.

La esperanza es que esos dos vientos de frente gradualmente irán cediendo en los meses por venir. La presión de la austeridad será menos severa en 2014 de lo que fue en 2013 y la tendencia ascendente del desempleo parece haber tocado su techo.

Pero vale la pena recordar que en el Reino Unido hicieron falta medidas especiales –programas de fondeo de créditos y el plan Help Buy – para impulsar el consumo vía una recuperación del mercado de la vivienda. La eurozona no tiene nada similar y es difícil ver cómo –especialmente en un clima en el que los bancos están renuentes a prestar– la reactivación pasará del sector exportador a la vivienda.

En el mejor de los casos, la eurozona probablemente seguirá creciendo a su actual tasa, con el riesgo de que los problemas en otros lugares del mundo –tales como la desaceleración de la demanda de los mercados emergentes– debilite el crecimiento exportador.

Mario Draghi, el presidente del Banco Central Europeo, haría bien en no sacar conclusiones erradas de los nuevos datos. Por cierto, superan las expectativas. Pero un crecimiento anual del 1% no basta para combatir los dos principales problemas de la eurozona: la deuda y la deflación.

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