Buitre acepta negociar, pero luego de un fallo de la Corte

El mensaje es que hasta que no se cumplan determinados requisitos no habrá posibilidades de discutir ningún arreglo. Se trata del fondo NML Elliott.

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Buitre acepta negociar, pero luego de un fallo de la Corte
18deFebrerode2014a las07:44

Paul Singer, el mandamás del fondo NML Elliott, envió un mensaje directo a los negociadores privados que a nombre de la Argentina ofrecen una salida negociada al juicio que el fondo buitre sostiene contra el país en los tribunales de los Estados Unidos. El mensaje es que hasta que no haya un fallo definitivo de la Corte Suprema de ese país, y hasta que no sea el propio Gobierno de Cristina de Kirchner el que públicamente abra las negociaciones, no habrá posibilidades de discutir ningún arreglo. Pero que si ambas situaciones se dan, está abierto a una negociación consensuada, siempre que actúe una entidad como el Deutsche Bank. El fondo buitre especula, con bastantes razones para hacerlo, en que más tarde o más temprano obtendrá una victoria en la Justicia norteamericana, y que ése será el momento para empezar a conversar con la Argentina, pero de manera "oficial". 

El mensaje fue transmitido de manera personal vía telefónica por el abogado que defiende a Elliott ante la Corte Suprema de EE.UU., Ted Olson, ayer a horas de la presentación del escrito que el país entregaba a la noche ante el supremo tribunal estadounidense. Olson (republicano y antiguo defensor de George W. Bush en el juicio por el que resultó nominado presidente contra el demócrata Al Gore), tiene una relación directa con el nuevo abogado que representa a la Argentina, el también republicano Paul Clement. Éste asociado al clásico estudio contratado por el país, el Cleary Gotlieb Steen & Hamilton (CGSH) son los que redactaron la presentación judicial que anoche ingresaba en la entrada de recepción de escritos de la Corte; pero por ser feriado ayer en EE.UU. (President Day), el texto completo de la presentación se conocerá hoy. Sin embargo, se sabe que la estrategia de Clement es la de enfocarse en el peligro sistémico que traería a los Estados Unidos una victoria de los fondos buitre en este juicio. Según la presentación que se efectivizará hoy, la intención es que los jueces del tribunal se interesen en tratar el caso, ya que estaría en juego, según fuentes del estudio defensor de la Argentina, "un negocio de más de 40.000 millones de dólares de colocaciones de títulos públicos de mercados emergentes en Wall Street". 

La Argentina busca que alguno de los nueve jueces (cinco republicanos y cuatro demócratas) se interese en el caso y decida tomarlo para que el máximo tribunal emita un fallo entre septiembre próximo y marzo de 2015. Sabe el Gobierno de Cristina de Kirchner que las posibilidades de una victoria son lejanas (casi nulas), ya que es casi utópico que el tribunal cambie radicalmente decisiones de primera (la de Thomas Griesa) y de segunda instancia (la Cámara de Apelaciones de Nueva York), ambas a favor de Paul Singer y otros 15 litigantes entre fondos buitre y particulares que reclaman en los tribunales norteamericanos contra la Argentina el pago de unos u$s 1.330 millones. En las dos instancias, la Justicia de Estados Unidos determinó que el país debe cumplir con la liquidación de ese dinero al contado y de manera inmediata, lo que el país rechaza aun bajo el riesgo de caer en default técnico. La idea de la Argentina es que la Corte decida tomar el caso, lo analice y se gane así tiempo para abrir una negociación extraoficial y a través de entidades privadas con los holdouts, incluyendo el fondo buitre de Singer. 

Para esto la Argentina tiene dos oportunidades. La presentación del escrito de ayer y la audiencia pública del 21 de abril próximo donde los abogados que representan al país podrán hablar por primera vez ante los 9 jueces de la Corte Suprema y exponer los argumentos para que el tribunal se interese en el caso y falle en consecuencia, aunque sea en contra. 

La estrategia actual fue planteada por el gobierno argentino, a través del titular de la Unidad de Renegociación de la Deuda que maneja el ex ministro de Economía Hernán Lorenzino; que cree que la cita del 21 de abril, en Washington, será la última oportunidad para convencer al máximo tribunal de Estados Unidos de tratar el caso. Pero si finalmente la Corte norteamericana no aceptara la posición argentina, la Casa Rosada tendrá algunos meses para encarar una negociación con algunos fondos buitre. 

De tener que recurrir a esta última iniciativa, la intención es pagarles a los fondos buitre con dineros públicos a través de terceros, que serían dos fondos "amigos" de la Argentina: Gramercy y Fintech. Es a esta alternativa que los hombres de Olson descartaron ayer hasta que no haya sentencia favorable en la Corte norteamericana y hasta que la negociación no sea avalada por el gobierno argentino. De hecho, hace 15 días, el propio Singer había calificado de "bizarra" y "tramposa" la oferta, en una nota a sus inversores particulares, explicando porqué no aceptaba la negociación propuesta por Gramercy y Fintech. A esta estrategia se sumaron además en los ultimos días el banco alemán Deutsche Bank y el suizo UBS, que también piensan encarar un esquema negociador con los fondos buitres. Según la visión que se tiene desde Buenos Aires, una segunda oferta de discutir una salida al juicio de EEUU sería más flexible para Singer, ya que la realizarían los bancos Deutsche Bank y UBS; que el miércoles pasado se reunieron con el ministro de Economía Axel Kicillof en el ministerio de Economía. Sucede que el titular del Elliot tiene viejos resquemores tanto con el titular del Gramercy, Robert Koenigsberger como el del Fintech, David Martínez; pero estaría más dispuesto a discutir una alternativa con los bancos europeos.

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