Etechevehere criticó la falta de caminos para sacar la soja

Culpó al gobierno, sin embargo la construcción de autovías desde 2003 creció un 130% en kilómetros y la pavimentación de rutas nacionales aumentó en 4.100km.

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Etechevehere criticó la falta de caminos para sacar la soja
08deAbrilde2014a las09:21

“A pesar de que el gobierno no ve la hora de que ingresen los dólares de la cosecha, no invirtió en infraestructura, y hoy, con estas lluvias no hay caminos para sacar la producción”, señaló Luis Miguel Etchevehere, presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), en relación al estado “lamentable” de los caminos y su anegamiento a raíz de las lluvias, señalaron desde la entidad.

El problema se da justo cuando se espera una cosecha de soja en torno a 54 millones de toneladas, y cuyo traslado se realiza principalmente en los camiones que controla Hugo Moyano que se asegura unos 3 millones de viajes para su gremio.

Es que el crecimiento económico entre 2003 y 2011, llevó a que el tránsito en las rutas nacionales aumentara en un 66,5%, según cifras oficiales, lo que requería una fuerte inversión pública para que los trazados viales pudieran absorber ese caudal.

El ruralista aseguró que “en estos diez años, el gobierno tuvo el dinero y el poder para hacer las obras necesarias. Sin embargo, el estado de los caminos es deplorable”, en tanto que remarcó el “profundo retraso en materia de infraestructura” que contrasta con el dinamismo del sector que representa.

Hace poco más de un año, en enero de 2013, el Ministerio de Planificación que conduce Julio De Vido, ya había desmentido una información similar que se difundió en el matutino La Nación, aunque Etchevehere se debe haber quedado con la noticia atrasada del diario centenario.

Según datos de Planificación del año pasado en el 2003, la red nacional de autopistas y autovías no superaba los 1.000 kilómetros de extensión, pero “desde entonces el Gobierno Nacional inició un fuerte plan de inversiones, que ha permitido finalizar 1.300 kilómetros más de autopistas y autovías, es decir, se produjo un crecimiento del 130% de la red”. 

Entre las autopistas realizadas (que fueron promesa de varios gobiernos) se destaca la Autopista Rosario – Córdoba, un proyecto anunciado hace 40 años, que se retomó durante la presidencia de Néstor Kirchner y se inauguró en la primera gestión de Cristina Fernández. Otra obra paradigmática, que se culminó el año pasado es la Autovía Ruta Nacional Nº14, la ruta del Mercosur, con unos 560 kilómetros y que une las provincias del Entre Ríos, Corrientes y Misiones. 

La RN 14 era más conocida como “la ruta de la muerte”, una de las víctimas de ese trazado fue la famosa cantante de cumbia Gilda. Aunque el proyecto de reconstrucción de la ruta tenía décadas, en 2003 se descubrió que “las anteriores gestiones ni siquiera habían realizado los proyectos ejecutivos para licitarla”, aseguran desde Planificación. 

En 2013, además de la finalización de la obra se cambió el nombre a la ex ruta de la muerte que en 1976 la dictadura dio en llamar “General Pedro Agustín Justo” uno de los más emblemáticos representantes del fraude conservador de la década del 30 el siglo pasado. Ahora, la ruta lleva el nombre de José Gervasio Artigas, en homenaje al caudillo uruguayo y del litoral argentino.

Desde 2003, además, la inversión en rutas nacionales permitió la repavimentación y pavimentación de rutas de tierra y ripio, en 4.100 kilómetros de rutas nacionales, el 40% de la red vial nacional no pavimentada, con obras como la Ruta Nacional Nº40, el Paso de Jama, el Corredor de Capricornio (RN Nº81) o la Ruta Nacional 23 en Río Negro. Además, se llevó la cobertura de obras de mantenimiento a la totalidad de la red vial pavimentada, cuando en el 2003 sólo se alcanzaba a cubrir el 50% del trazado.

Sin embargo, la SRA se quejó de la “falta de inversión en infraestructura vial y el estado deplorable de los caminos y rutas provoca un importante aumento de costos”. Y culpó también al gobierno de que “la mínima caída de lluvia bloquea la entrada y salida de los campos” que no parecen de incumbencia pública, sino privada.

Mientras ello ocurre se “demora excesivamente la cosecha y esto, a su vez, determina una pérdida de producción. Estas situaciones se agudizan a medida que aumenta el volumen de las lluvias”, agregó Etchevhere.

El ruralista también se quejó porque el gobierno no desarrolló un seguro multirriesgo para los empresarios agropecuarios. Y de la “ausencia del Estado” no solamente en las obras viales que sino además en otros servicios que deben garantizarse como educación, salud y seguridad. Etchevehere aprovechó para remarcar el “abusivo” sistema tributario que ejerce una “presión impositiva 58% más alta que la del resto de los sectores de la economía”.

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