Salud e impuestos enfrentan a las economías regionales

Un proyecto de ley busca elevar el uso de jugos naturales en la composición de las bebidas analcohólicas, a cambio de una quita importante en los impuestos internos.

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Salud e impuestos enfrentan a las economías regionales
10deAbrilde2014a las08:49

Las economías regionales azucareras y vitivinícolas están en pie de guerra. Un proyecto de ley busca elevar el uso de jugos naturales en la composición de las bebidas analcohólicas, a cambio de una quita importante en los impuestos internos. Y se sumó otra iniciativa que le otorga ventajas fiscales a las empresas si incluyen el mosto. Las propuestas buscan el cuidado de la salud, pero las azucareras plantean que se verán perjudicadas.

El conflicto se inició con una propuesta del diputado Luis Basterra (FPV), hace un año, que buscó propiciar una reforma al régimen de impuestos internos para que se usen productos naturales en la elaboración de bebidas no alcohólicas, como una forma de bajar disminuirlas sustancias artificiales o esencias químicas.

El eje de la discusión pasa por la edulcoración que puede ser natural o sintética. Para esto se usa azúcar que se encuentra en el jarabe de maíz, caña o frutas. En este punto es donde las provincias azucareras y vitivinícolas se ven enfrentadas. Y se cruza con la polémica sobre la incidencia en el organismo de la ingesta de altos contenidos de azúcar dado su repercusión en enfermedades como la diabetes.

Desde la Asociación Argentina de Dietistas y Nutricionistas Dietistas (Aadynd), su vicepresidenta Romina Sayar, aclaró que “no hay diferencia en las calorías dado que todas aportan lo mismo sobre cómo aumenta la glucemia una vez que ingresa al cuerpo”.

Pero sí lo hay en el metabolismo. Y esto tiene que ver con la concentración de fructuosa. En este punto el jarabe de maíz lleva una desventaja. Según la mezcla que tenga se pueden encontrar en porcentajes de 40, 50 y hasta un 100 por ciento, contra el jugo de manzana o mosto que tiene un 65% o de naranja de 40-45%. En el caso del azúcar de caña es del 50 por ciento

El tema pasa porque se ha descubierto que en el metabolismo posterior, la fructuosa tiende a aumentar los depósitos grasos.  Acá es donde el jarabe de maíz lleva otra contra. Debido a su alta concentración de fructosa “lleva a la obesisdad y luego a la resistencia a la insulina. Es decir que  no funciones bien y eso no es bueno para los diabéticos”, dijo Sayer.  Sin embargo hay biblioteca dividida en esta cuestión.

Un hecho no menor es que el  jarabe de maíz se ha difundido por todo tipo de alimentos (cereales, jugos, helados), y esto sería sólo por un tema económico.

Más allá de todo, la nutricionista recomendó “disminuir la cantidad de azúcares de cualquier origen” como una forma de hacer frente a tantos productos que se venden comercialmente.

En definitiva, el debate es amplio y habrá que escuchar a todas las voces, para estar más cerca de la verdad sin que nadie se vea perjudicado, pero poniendo a la salud por arriba de todo.

Ley

Precisamente el objetivo del primer proyecto es fomentar el empleo de sustancias provenientes de la producción e industrialización de jugos concentrados naturales, incentivando el consumo  en las bebidas con mayores contenidos naturales – sin duda más saludables – y desalentar en menor medida los artificiales.

Para esto impulsó elevar el impuesto del 8 al 28% por ciento. Pero a la vez, reducirlas en un 90%, en el caso de que incluyeran un 10% como mínimo de jugo de fruta en su composición, pasando a pagar 2,8%, mientras que las que llevaran más de 20% quedarían exentas del pago.

El problema surgió cuando diputados de las provincias de Mendoza y San Juan, presentaron un nuevo proyecto en el cual establecían una baja del 28 al 25,2% del impuesto siempre y cuando se incluya un 10% de jugo de mosto en las bebidas. Es ahí cuando las economías azucareras, pegaron el grito el cielo por sentir que su producción se vería perjudicada en la demanda por parte de la industria.

Lo cierto es que en la propuesta inicial no se aclara si lo que se busca es disminuir o sustituir algunos de los producto mencionados. Desde el Congreso dicen que van por el jarabe de maíz, pero a las provincias azucareras eso no les “consta”.

Por lo pronto, queda un sabor amargo difícil de digerir.

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