El agua, un factor clave en la ganadería

Consejos para manejarla bien en las zonas semiáridas en las que crece la actividad. Las chances de la recría.

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El agua, un factor clave en la ganadería
15deJuliode2014a las07:47

En los últimos años, corrida por la agricultura, la ganadería sigue ganando nuevas zonas, como la sub-húmeda o semiárida al oeste de la Pampa Húmeda. Allí, determinar cómo usar lotes con menor capacidad de retención hídrica es un dato central para lograr una buena producción de pasto y tener un buen negocio.

Alberto Quiroga, técnico de INTA Anguil (La Pampa), sostiene que, en suelos muy arenosos, en los que el crecimiento del pasto invernal es deficiente debido a la estacionalidad de las lluvias, concentradas en el verano, es clave “gestionar la ganadería desde la producción de forraje”.

Justamente en uno de esos ambientes, en Villa Mercedes, en el centro-oeste de San Luis, se llevó a cabo una jornada de actualización técnica del IPCVA en la que participó el experto, quien explicó que en las zonas semiáridas hay que monitorear permanentemente la disponibilidad de agua para tomar la decisión de sembrar un verdeo o una pastura consociada.

Cuanto mayor sea el agua disponible a la siembra, hay menos dependencia de las recargas posteriores. “El manejo previo influye mucho”, señaló. Así, un barbecho largo, que supone más acumulación de agua en el perfil, aumenta el potencial. Tras ello, agregó que, con más potencial, la fertilización del verdeo o la pastura, con nitrógeno y fósforo, es muy viable.

Generar los recursos alimenticios para pasar el invierno es un gran desafío para una zona como esta, ya que casi no se registran precipitaciones en el invierno. De contar con un buen recurso en esa estación, muchos planteos de la zona podrían apostar, además, por la recría de los terneros.

A la recría, justamente, se refirió Aníbal Pordomingo, también de INTA Anguil. Dijo que puede mejorar la eficiencia global de todo el proceso, desde que se desteta hasta que se termina. La clave es “manejar más eficientemente la fibra”, dijo. “En dietas con alta cantidad de fibra, la utilización de ensilajes en alta proporción (por encima del 60% de la dieta), permiten recriar sin sobre-engrasar”, apuntó Pordomingo. De esta forma, se transforma en un planteo con mayor capacidad de engorde para pasar menos tiempo en el corral después.

Pero el experto destacó que es muy importante también el aporte de proteína para el desarrollo del animal. “Hay que ofrecerla como suplemento en comederos, en ofertas diarias o en días alternados, y con el aporte de un recurso que mejore su palatabilidad”, explicó Pordomingo.

Si se piensa en la fibra conservada (silaje), su digestibilidad afectará a la ingesta o a la incorporación de nutrientes y, consecuentemente, al potencial productivo del sistema, manifestó Pablo Cattani, asesor privado.

Por eso, agregó que, cuando se planifica hacer un silo, hay que ver bien el momento del picado, la altura de corte, tamaño y uniformidad de corte, compactación y su dimensionamiento.