¿La carne deja de tener incidencia en la inflación?
Tras la suba de verano, los precios del ganado y en el mostrador muestran señales de freno; advierten que el IPC debería contemplar también el peso del pollo y el cerdo en el consumo

Los precios del ganado y de la carne vacuna comienzan a estabilizarse luego de un verano marcado por la recuperación de valores. En este escenario, desde la industria cárnica sostienen que el producto dejaría de ser un factor de presión en la inflación a partir de mayo, cuando ya no tenga impacto en la construcción del índice de precios al consumidor.
Según plantea Daniel Urcía, presidente de FIFRA y vicepresidente de la Unión Industrial Argentina, la desaceleración se refleja en la evolución de las cotizaciones del ganado en el Mercado Agroganadero de Cañuelas y en los datos de la primera quincena de abril, que muestran un movimiento en la carne vacuna de apenas 1%.
El dirigente remarca que, como es habitual, la suba de precios de la hacienda tiene su correlato en el mostrador. En paralelo, vuelve a poner el foco en la estructura del precio final. Un informe reciente de la FADA, indica que la incidencia de la industria frigorífica es de solo el 1%, mientras que la carga impositiva alcanza el 28% entre tributos nacionales, provinciales y municipales.
