Últimas gestiones antidefault: caminos apuntan a enero

Ejecutivos de Elliott propusieron a la Argentina cobrar solamente lo que hubieran recibido de haber ingresado al canje en 2005 y negociar el pago restante en enero.

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Últimas gestiones antidefault: caminos apuntan a enero
28deJuliode2014a las06:30

Hace exactamente dos semanas, los ejecutivos de Elliott propusieron a la Argentina vía el intermediario designado por el juez Thomas Griesa, cobrar solamente lo que hubieran recibido de haber ingresado al canje en 2005 y negociar el pago restante en enero, ya extinguida la cláusula RUFO (siglas en inglés de la restricción que impide al país efectuar mejores ofertas a acreedores hasta el 31 de diciembre próximo). A cambio de ello, accedían a avalar una medida cautelar de Griesa para que la Argentina no ingrese en default este miércoles. Lo exigido por Elliott representaba alrededor de u$s 300 millones. Un ejecutivo de un banco norteamericano con frecuentes contactos con Elliott confirmó esta propuesta. Los funcionarios argentinos la rechazaron. El dato sirve, en primer lugar, para anticipar que los fondos buitre no harán gratis ese pedido del "stay" tal como se conoce -ya no sólo entre abogados- a la cautelar que congela efectos de la sentencia contra la Argentina. Pero además refleja la "RUFO-fobia" oficial, es decir, el temor, justificado en cierta medida, a que quienes ingresaron a los canjes de 2005 y 2010 vuelvan a reclamar un 100% de la deuda original más intereses.

Ayer trascendió que no habrá viaje hoy a Nueva York de funcionarios argentinos a un nuevo encuentro con Pollack. Las chances de un acuerdo claramente se van extinguiendo. Otra alternativa de las que circularon en las conversaciones con Pollack apuntaban a que la Argentina solicitara a los tenedores de bonos surgidos de los canjes que dieran un "waiver" de la cláusula RUFO, una medida que exige la aprobación del 85% del total de esa deuda. Con ese operativo en marcha, los fondos buitre hubieran avalado la reinstalación del "stay" por tres meses. Tampoco pudo ser. Varias entidades financieras aseguraban que se llegaba cómodamente al 85% requerido para aniquilar la RUFO.

Dentro mismo de los litigantes hay diferencias sobre si avalar o no en las próximas horas un pedido a Griesa para reponer el "stay". Pero quienes dominan las decisiones, Elliott principalmente, no lo hará gratis. Y seguramente, debe tener una tenencia de CDS argentinos (seguros contra un default) que más que le compensan lo que pueda llegar a perder por una postergación hasta enero de las negociaciones, ya con la RUFO enterrada. Los de Elliott saben cómo hacer dinero además en el mercado. No sólo en los tribunales.

La postura oficial, según varias fuentes con acceso a los funcionarios -pocos- que toman decisiones, es llegar a enero. No se habla de un canje de la deuda como el que recomendaba el estudio Cleary, Gottlieb, Steen and Hamilton, reestructurando todos los papeles con legislación Nueva York, los "neodefaulteados", y entregando a quienes adhieran nuevos papeles con legislación Nueva York. La adhesión a esta operatoria tampoco sería muy alta, abajo cómodamente del 70%, dejando una nueva tanda de holdouts y quizás buitres recién nacidos.

Pero ingresando este miércoles en default se podría estar abriendo la "ánfora de Pandora", con los males económicos. Lo que es de manual es que este mismo miércoles las calificadoras de riesgo Moody´s, Standard and Poor's y Fitch pondrán en default la deuda argentina. Empezarán a regir los dos meses para los cuales los tenedores de papeles en default pueden pedir acelerar los pagos, no sólo de los cupones vencidos sino de todos los que están a futuro. Para ello necesitan contar con el 25% de adhesión de la serie y la Argentina, dentro de esos dos meses, puede frenar esa aceleración si reúne al 50%. ¿Habrá aceleración? Difícil que ocurra, más cuando el Gobierno en el primer trimestre de 2015 apuntaría a tener solucionado. Además el Gobierno se encargaría de lanzar la campaña "el que acelera, no cobra" desalentando las medidas en este sentido. También son de manual los impactos en los mercados y en la economía en general de este proceso. Habrá más presión cambiaria, mayor brecha, y la salida de la recesión que se hubiera producido en el segundo semestre deberá esperar. Las líneas comerciales con el exterior estilo Eximbank se frenan. No lo hacen los créditos pendientes de desembolso de China (pero recién están previstos apenas u$s 300 millones para octubre). Las valores y tiempos del impacto de un eventual dependerán del lenguaje oficial y señales hacia una arreglo concreto tras el fallecimiento de la RUFO. Mientras menos hostilidades, menores golpes en la plaza. Igual debe considerarse que un entendimiento con fondos buitre post RUFO no es automático sino que bien puede llevarse el primer bimestre de 2015. La única esperanza abierta, casi un milagro judicial, pasa por Griesa y el informe que reciba de Pollack en las próximas horas. Las fichas de los jugadores ya están todas en la mesa. No va más.

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