Suman 10.000 los operarios afectados por la crisis del sector automotor
VW suspendió empleados ayer en Córdoba y Pacheco, que se agregaron a los de Fiat, Peugeot, Citroën e Iveco; la misma situación se da en las autopartistas.

La crisis que golpea a la industria automotriz, particularmente por la caída de las ventas a Brasil, pero también por la menor demanda en el mercado interno, provocó en esta provincia la suspensión de más de 5000 trabajadores entre las fábricas terminales y las empresas proveedoras de autopartes. A ese número se llegó ayer, luego de que Volkswagen anunciara la suspensión de otros 800 trabajadores en una de sus fábricas.
Si a este panorama se les suman las suspensiones en automotrices de la provincia de Buenos Aires, los operarios afectados son unos 10.000.
Ni las medidas del gobierno nacional ni de su par cordobés, con créditos subsidiados para la compra de nuevos automóviles, lograron revertir la situación, ya que la caída en la producción nacional de automóviles 0 kilómetro no se frenó, según la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa).
En julio, la producción cayó 3,1% con relación a junio y, en lo que va del año, la baja fue de 23,3 por ciento respecto de igual período de 2013, según la entidad empresaria.
Del mismo modo, en julio bajó la venta de vehículos nuevos, tanto a nivel del mercado interno como de la exportación, en un 33,5 por ciento, comparado con el año anterior.
La industria cordobesa está sufriendo en carne propia este panorama de crisis. Con distintas modalidades, la paralización de actividades por estos días afecta a cerca de 3000 operarios de Fiat, Iveco y Volkswagen, según lo informado desde el Sindicato de Mecánicos (Smata).
"La situación es muy preocupante. Hay angustia entre la gente por las continuas suspensiones", dijo ayer a LA NACION el secretario de prensa del Smata cordobés, Leonardo Almada, al confirmar las nuevas suspensiones.
