Discutirán salario mínimo tras el paro de gremios opositores

El Gobierno llamó a los gremios afines a discutir un aumento del salario mínimo, que se prevé será algo superior al 30%, el viernes que viene, un día después del paro nacional convocado por el sindicalismo opositor.

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Discutirán salario mínimo tras el paro de gremios opositores
22deAgostode2014a las08:07

El Gobierno llamó a los gremios afines a discutir un aumento del salario mínimo, que se prevé será algo superior al 30%, el viernes que viene, un día después del paro nacional convocado por el sindicalismo opositor. La convocatoria, aunque es anual y suele ser en agosto, coincide no sólo con la medida de fuerza de la dirigencia disidente, sino con la nueva etapa abierta por el Ejecutivo en su pelea con los fondos buitre con el envío al Congreso de un proyecto de ley sobre los pagos y el canje de deuda. 

En la actualidad, el piso salarial formal -en el sector privado y sólo en los casos de trabajadores registrados- es de 3.600 pesos, y tanto funcionarios como dirigentes alineados con el oficialismo prevén llevarlo a un rango de entre 4.700 y 4.800 pesos. Es decir, una suba en torno del 32%, dos puntos más que el promedio del 29,7% que manejan en el Ejecutivo para las paritarias que se cerraron este año.

La del viernes próximo será la undécima convocatoria del Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil. 

La CGT oficialista, de Antonio Caló, se enteró del llamado de boca del jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, y de los ministros de Economía, Axel Kicillof, y de Trabajo, Carlos Tomada, durante una reunión en la Casa de Gobierno. Junto con Caló fueron Andrés Rodríguez (estatales de UPCN), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), Armando Cavalieri (Comercio) y Omar Viviani (taxistas). Además de esa versión de la central obrera participarán de las deliberaciones del viernes próximo la CTA de Hugo Yasky y las principales cámaras empresarias de la industria, el comercio, el agro y las finanzas.

Aunque la modificación del mínimo impacta de manera directa a unos 300 mil asalariados, la tesis histórica del Gobierno es que los trabajadores no registrados se benefician de manera indirecta al contar con una referencia nacional de variación de ingresos. Mientras que sectores de la oposición, como la CTA de Pablo Micheli, siempre cuestionó que la discusión en el Consejo del Salario no fuese previa a la de la ronda de paritarias, de modo tal de establecer un piso de aumentos para todos los gremios.

El llamado del Ejecutivo es una suerte de premio consuelo para la CGT de Caló, que días atrás terminó de sepultar sus expectativas por una suba del mínimo no imponible de Ganancias. A la cumbre no serán invitadas la CGT de Hugo Moyano ni la de Luis Barrionuevo, como tampoco la CTA de Micheli. Los tres sectores, en cambio, confluirán en un paro nacional por 24 horas un día antes, el jueves, tal como habían anticipado cerca del camionero en los últimos días. 

La medida de fuerza será la tercera de alcance nacional durante la gestión de Cristina de Kirchner. La primera había sido en noviembre de 2012 y la anterior, el 10 de abril de este año. En esta ocasión, al igual que en la anterior, el paro contará con la adhesión de los estratégicos sindicatos de colectiveros (UTA) y de maquinistas ferroviarios (La Fraternidad), y, por primera vez de la Asociación Bancaria, que tenía previsto adherir, aunque fuese por fuera de las centrales opositoras.

En todos los casos, la principal bandera es la vigencia del Impuesto a las Ganancias, un gravamen que afecta a apenas el 10% de la fuerza laboral, es decir poco más de un millón de trabajadores, pero cuyo impacto para esos contribuyentes aumentó entre 2013 y este año. El tributo, además, tiene mayor influencia en gremios con mejores salarios, como los del transporte.

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