Se enciende la campaña en Brasil con pelea de Dilma y grandes medios

La relación entre los grandes medios de comunicación privados y el Gobierno de Dilma Rousseff se tensó a raíz de nuevas denuncias de corrupción.

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Se enciende la campaña en Brasil con pelea de Dilma y grandes medios
29deSeptiembrede2014a las08:06

A una semana de las elecciones presidenciales brasileñas, se tensa la relación entre los grandes medios de comunicación privados y el Gobierno de Dilma Rousseff, a raíz de nuevas denuncias de corrupción lanzadas por los primeros -respondidas por la mandataria- y de la decisión de ésta de reflotar una vieja promesa de controlar los monopolios en el sector.

Rousseff acusó el fin de semana a la revista Veja, de dura línea opositora, de intentar producir un hecho falso, o un "factoide", en vísperas de la elección del 5 de octubre, para intentar cambiar el rumbo del país.

En un informe titulado "El núcleo atómico de la delación premiada", Veja acusó a la campaña de la mandataria en 2010 de haber recurrido a préstamos del exdirector de la petrolera estatal Petrobras Paulo Roberto Costa, actualmente detenido, para recaudar dos millones de reales.

"Yo quiero decir que eso es un factoide de la revista Veja. Factoide ése que la revista Veja acostumbra a poner en sus páginas en vísperas de la elección. Mi campaña tenía un tesorero que se llama diputado José di Filipi. Fue él quien presentó mis cuentas al Tribunal Superior Electoral, las firmó, recaudó, presentó cuentas y tuvo las cuentas aprobadas. El resto es factoide preelectoral de la revista Veja", dijo Dilma el sábado en una conferencia de prensa.

La revelación supuestamente fue hecha por Costa, exdirector de Abastecimiento de Petrobras. Éste se encuentra preso desde hace dos meses, acusado de haber integrado una supuesta red de corrupción enquistada en Petrobras y, según versiones de prensa, aceptó colaborar con la Justicia en el marco de la figura de la "delación premiada" para aspirar a una reducción de su futura condena.

Según Veja, que dice haber tenido acceso a parte de las declaraciones del exfuncionario, en 2010, cuando aún era uno de los principales ejecutivos de la petrolera, el entonces coordinador de la campaña electoral de Rousseff, el exministro de Hacienda Antonio Palocci, le pidió un aporte de 2 millones de reales (unos 870.000 dólares) para financiar las cuentas de la candidata del oficialista Partido de los Trabajadores (PT).

La revista consultó sobre la denuncia al propio Palocci, quien, según el semanario, negó las acusaciones y alegó que participó en la campaña de Rousseff, pero que nunca tuvo responsabilidades en el área financiera ni en la recaudación de recursos.

El nuevo cruce con Veja se da en un momento especial: en su conferencia de prensa con blogueros y periodistas en el Palacio da Alvorada, la residencia oficial, Rousseff anunció que en un eventual segundo mandato intentará regular "económicamente" a los medios para que no existan monopolios en el área de las comunicaciones.

Se trata de una iniciativa con puntos de contacto con la aplicada en la Argentina, dijeron especialistas.

"No hay nada de bolivariano en eso", se defendió la jefa de Estado, al recalcar que la regulación apuntará a impedir la existencia de monopolios u oligopolios en los medios de comunicación, pero no habrá ninguna propuesta que contemple el control de los contenidos.

"La concentración del poder económico difícilmente lleva a relaciones democráticas, la concentración de poder económico lleva a relaciones asimétricas, y con la comunicación no es diferente", dijo Rousseff. 

La mandataria criticó el control de los contenidos por parte del Gobierno, lo que calificó como "cosa de país dictatorial", y dijo que lo que se pretende es regular el sector de la comunicación sólo desde el punto de vista económico "para impedir que se establezcan relaciones oligopólicas".

La jefa de Estado citó al papa argentino Francisco que, indicó, acostumbra a decir que hay tres pecados: la desinformación, la calumnia y la difamación. Y entre ellos, añadió, el de la desinformación es un pecado "gravísimo" porque sólo transmite medias verdades e induce a las personas a suponer que se trata de una verdad entera. La iniciativa es una añeja aspiración de sectores del PT y una promesa nunca cumplida que surgió durante los mandatos de Luiz Inácio Lula da Silva.

Formalmente lanzada por el periodista Franklin Martins cuando ocupaba el cargo de ministro de la Secretaría de la Comunicación Social de la Presidencia -entre 2005 y 2010-, la iniciativa quedó estancada en la gestión del actual ministro de las Comunicaciones, Paulo Bernardo.

Al comentar ese plan en mayo, el portal UOL, vin-culado al influyente diario Folha de S. Paulo, publicó que el blanco principal de la propuesta es la red Globo, que recibe más del 50% de la publicidad del país, en muchos casos apoyada por prácticas anticompetitivas, como el pago de bonos a agencias de publicidad, que reciben más premios financieros a medida que más recursos dirigen a la emisora.

Los medios de Brasil están en su mayoría en manos de familias ricas de mucha influencia regional y nacional. Muchos son a menudo críticos de Rousseff y el PT. 

Los últimos sondeos sugieren que Rousseff se consolida en el primer lugar para las próximas elecciones. Una encuesta de Datafolha divulgada el viernes le dio 13 puntos de ventaja en la primera ronda sobre la ecologista Marina Silva y por primera vez le dio también ventaja en la segunda ronda (47% frente al 43%).

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