"Los costos logísticos argentinos distorsionan toda la economía"

El presidente de la Cámara Argentina de Comercio (CAC) reclamó un transporte más eficiente y más empresas "orientadas al mundo".

Por |
"La presión fiscal es enorme, pero el problema es más grande que lo fiscal", advirtió el presidente de la CAC.

"La presión fiscal es enorme, pero el problema es más grande que lo fiscal", advirtió el presidente de la CAC.

11deNoviembrede2014a las07:58

Carlos de la Vega cree que las DJAI "se mantendrán por un tiempo como norma para las importaciones" a causa de la escasez de divisas que aqueja al país, y subraya que "se cuidan más las reservas a través de las limitaciones" a las importaciones en lugar de buscar la manera de "producir" más dólares, es decir, más exportaciones.

"No vemos que haya incentivos para los operadores, en el sentido de políticas que aseguren que las normas se van a mantener en el tiempo", destacó el presidente de la Cámara Argentina de Comercio (CAC) en una entrevista con La Nacion, tras argumentar que 9 puntos de los 10 que cayeron las exportaciones en los primeros ocho meses del año correspondieron a volumen.

No generamos los dólares de exportación necesarios para importar. ¿Hay algo que hacer con el tipo de cambio?

-La eficiencia no la tenemos que buscar sólo a través del tipo de cambio. No vemos por ejemplo que haya políticas para mejorar el costo de la Argentina. Tenemos que bajar no sólo los costos de los productos, sino del transporte y la logística, que son monstruosos. El transporte no se puede llevar la parte del león. Los costos logísticos argentinos distorsionan toda la economía interna. Por eso es urgente avanzar con el tren de carga de largas distancias.

¿Usted cree que nuestra matriz de transporte está invertida?

-Veo una distorsión es fenomenal. Es inexplicable el abandono total de la hidrovía. El río Paraná usado en el 6% de su capacidad para transportar. Y no se escuchan que hayan políticas al respecto. Tenemos que trabajar sobre las barcazas, los puertos y las zonas de consolidación de cargas, porque las pymes no llenan una barcaza. Y bajar el costo también tiene que ver con la facilitación del comercio, con trámites que hay que eliminar y tiempos muertos y de verificación que tienen que bajar.

¿Ven algún avance en la instrumentación de una ventanilla única?

-No. Y es absurdo que un productor de carbón de Santiago del Estero haga 500 kilómetros para tener un certificado de exportación. Es un costo muerto. Y el esfuerzo debe ser público y privado.

¿Y tienen buena llegada ustedes a la Administración para plantear estos temas?

-Sí, no tenemos problemas. De llegar [ríe]. Tratamos de que entiendan qué siente un empresario que tenía cinco meses de stock de materia prima y le quedan 30 días, y que si no viene la reposición tiene que parar la fábrica. Así, deja de vender y no puede pagar ni salarios ni créditos, y se rompe toda la cadena. Al analizar los índices de caída de la actividad en el mercado interno vemos que son menores a la caída de las importaciones. Se están consumiendo los stocks, y esto pone nervioso a todos los empresarios.

¿Qué proyecciones hacen hacia 2015?

-Más que una proyección, tenemos una aspiración, y es que se negocie con los holdouts para eliminar la incertidumbre, y poder así recuperar el crédito. Pero no me refiero sólo al crédito del Estado, sino al de las empresas, que están limitadas para pagar al exterior. La Argentina y las empresas individualmente acumulan deudas en el exterior que, aunque tengan crédito, llega un momento que te dejan de fiar Hay que cuidar el crédito que tienen las empresas. No creo que haya sorpresas económicas en 2015.

¿Ayudaría un cambio en la política fiscal?

-La presión fiscal es enorme, pero el problema es más grande que lo fiscal. El tema es la inflación, el gasto público, la emisión monetaria, una política exportadora con normas estables... Nos reunimos con los presidenciables, y nos gustaría escuchar cómo piensan la reinserción financiera y comercial de la Argentina.

Para el Gobierno el comercio exterior no es clave para el desarrollo. ¿Usted qué opina?

-El pilar del desarrollo es incuestionablemente el comercio interno. Pero se debe agregar el comercio internacional porque somos un mercado chico. Tenemos que pensar en tener empresas orientadas al mundo. Esto requiere mucha inversión, capacidad de producción y precios competitivos. Si en vez de venderles a 40 millones de consumidores se le vende a 400 o 4000 millones la actividad productiva, el trabajo y la riqueza nacional se multiplica. El crecimiento no debe limitarse sólo al mercado interno. Sin dudas, la política de prohibir las exportaciones bajo la creencia de que así bajan los precios internos sirve sólo en una coyuntura corta. A la larga termina desalentando la producción, la oferta.

Temas en esta nota