Cadena de la carne: frigoríficos ya ponen los faros largos

Los principales exportadores analizaron la difícil coyuntura y las muy buenas oportunidades que existen.

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Gancho. La faena cayó fuerte, pero la industria tiene un plan para recuperarse.

Gancho. La faena cayó fuerte, pero la industria tiene un plan para recuperarse.

16deDiciembrede2014a las07:31

Más allá del difícil momento que atraviesa la industria frigorífica exportadora, las principales empresas del negocio, nucleadas en el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (conocido como ABC), decidieron hace pocos días reunirse para analizar las grandes oportunidades que presenta el mercado mundial y ver qué debería hacerse para aprovecharlas.

Mario Ravettino, presidente del consorcio, dijo que, analizando la historia reciente del sector a lo largo del período 2001-2014, hay dos fases bien definidas.

Desde la salida de la crisis del 2001 hasta el año 2006 las inversiones en la producción y en la industria llevaron a que en 2005 se registraran los máximos valores históricos de stock, producción y exportaciones de carne, con un sistema en equilibrio.

Notable caída de indicadores

La siguiente fase, en cambio, fue signada por una notable caída de esos indicadores, debido a señales negativas para las inversiones (potenciadas por una importante sequía), que retrotrajo el sistema al punto de partida.

“La situación actual del sector se caracteriza por una falta de confianza en políticas públicas volátiles, lo que se traduce en atraso en las inversiones, escasa oferta de ganado para faena de exportación, competencia desleal en el mercado interno, baja competitividad y pobre participación de las exportaciones argentinas de carnes bovinas en el mercado mundial”, resumió Ravettino.

Y agregó que se trata de “un modelo que limita los beneficios que el sector podría generar para toda la comunidad”.

El titular del ABC sostuvo que las empresas que lo integran aspiran a ser parte de un sector moderno, bien abastecido, integrado al consumo interno, con una cadena de valor rentable, sustentable y competitiva internacionalmente.

La idea de elaborar un plan estratégico

De los debates que mantuvieron los industriales surgió la idea de elaborar un plan estratégico para buscar consenso con otras partes interesadas en el proceso de creación de valor (ganaderos, sindicatos, gobiernos), para lo cual identificaron cinco objetivos estratégicos, de acuerdo a lo que resumió Ravettino: Lograr un marco institucional que genere confianza y previsibilidad, amigable con las inversiones en la cadena de valor. “El combate a la evasión y el aumento del peso de faena” deben estar entre los objetivos, dijo el presidente del consorcio ABC.

Acceso sanitario sin restricciones de todos los productos de la industria bovina a los mercados objetivo, lo cual es importante para mejorar de manera sostenida el valor del ganado de exportación.

Lograr un acceso comercial al menos equivalente a los principales competidores en los mercados de mayor interés. “Si no se actúa en el campo diplomático la Argentina quedará marginada de los principales mercados”, manifestó Ravettino.

Mejorar la competitividad (en este punto deben trabajar en conjunto los sectores público y privado, para identificar las medidas necesarias, que resulten consistentes también con el interés general de la población).

Posicionamiento de la carne argentina en los mercados mundiales mediante la diferenciación y el agregado de valor.

Según Ravettino, “para el logro de los primeros cuatro objetivos es necesaria la adopción de políticas públicas consistentes con ellos, pero el propio sector debe cooperar responsablemente en la formulación e implementación”.

En cuanto al último punto (posicionamiento de la carne argentina en el exterior), consideró que “es una responsablidad primaria del sector privado y que se lleva a cabo mediante el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA)”.

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