Valuación de hacienda en los establecimientos de cría

Aspectos a considerar en la valuación de hacienda en los establecimientos de cría. Impuestos a las ganancias.

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En el presente trabajo se desarrollara la valuación de existencias en los establecimientos de cría, destacando las alternativas que están previstas en la ley de impuestos a las ganancias.

En el presente trabajo se desarrollara la valuación de existencias en los establecimientos de cría, destacando las alternativas que están previstas en la ley de impuestos a las ganancias.

06deMarzode2015a las15:17

En la ley de impuesto a las ganancias se establecen las normas sobre la valuación de existencia final tanto para empresas comerciales como para explotaciones agropecuarias a fin de evitar la manipulación del resultado alcanzado por el impuesto. 

Advierte el Cdor. Gonzalo Alcorta del Depto. Técnico Legal de Arizmendi que las normas del impuesto a las ganancias que establecen la forma de valuar la hacienda permanecen sin cambios desde hace muchos años, pero aun así existen dudas en cuanto a su aplicación.

Hay que recordar que en los establecimientos de cría se dedican a la producción de terneros. Dichos terneros se crían hasta cierta edad, en la que se separan de la madre. Los terneros se destinan a la venta (castrados o no), los cuales son vendidos en el momento oportuno. Las terneras se seleccionan destinándolas a vientres o reemplazo de las vacas y las defectuosas o sobrantes también se venden (según doctrina: Bavera, Josefina M.; Frankel, Gustavo y Vanney, Carlos).

Valuación de existencias

En el presente trabajo se desarrollara la valuación de existencias en los establecimientos de cría, destacando las alternativas que están previstas en la ley de impuestos a las ganancias.

El método de valuación prescripto para los criadores se halla legislado en el artículo 53 de la ley, es el costo estimativo por revaluación anual, el cual define la forma de aplicación del mismo, según los distintos tipos de hacienda. En el mismo se establece el siguiente procedimiento.

a) Hacienda bovina, ovina y porcina salvo vientres

El valor base será el que resulte de aplicar el 60% del precio promedio ponderado de las ventas de los últimos tres meses del ejercicio de la categoría más vendida.

Si en el citado término no se hubieran efectuado ventas de animales de propia producción, o las mismas no fueran representativas, el valor será el de la categoría de hacienda adquirida en mayor cantidad durante su transcurso, el que estará dado por el 60% del precio promedio ponderado abonado por las compras de los últimos tres meses del ejercicio.

Si no existen ventas de animales durante los últimos 3 meses del ejercicio, o estas no son representativas, se tomará el 60% del precio promedio ponderado que en el mencionado lapso se hubiera registrado para la categoría de hacienda más vendida en el mercado en el que se acostumbra a operar.

Se define como mercado en el que el ganadero acostumbre a operar, como aquel en que realiza habitualmente sus operaciones. Si estas se llevan sin intermediación, se tomarán como parámetro los mercados ubicados en la zona del establecimiento. Sin embargo, cuando los mercados mencionados carecieran de precios representativos de acuerdo a la calidad de los animales a valuar, tratándose de hacienda de pedigrí o pura cruza, el precio promedio ponderado a aplicar será el que resulte de las operaciones registradas por las asociaciones o corporaciones de criadores de las respectivas razas.

En todos los casos, el valor de las restantes categorías se establecerá aplicando al valor base determinado, los índices de relación contenidos en las tablas anexas a la ley 23079.

Según el artículo 81 del decreto reglamentario, se consideraran venta de animales representativas las que en el lapso de los últimos tres meses del ejercicio superen el diez por ciento (10%) del total de la venta de la categoría que deba ser considerada como base al cierre del ejercicio. 

Se entiende por categoría de hacienda adquirida: a la de hembras destinadas a reponer o incrementar los planteles del establecimiento.

b) Otras haciendas excepto vientres

El valor a practicar el avaluó, por cabeza y sin distinción de categorías , deberá calcularse el 60% del precio promedio ponderado que, en los últimos tres meses, surja de sus ventas o compras o, a falta de ambas, de las operaciones registradas para la especie en el mercado en que se acostumbre a operar. 

c) Vientres

Son aquellos bienes destinados a cumplir dicha finalidad, lo cual abarcaría a las futuras madres. Se retienen para que sean vientres. Al ser así, impositivamente se considerarían vientres:

  • Las hembras en servicios: vacas y vaquillonas de 2 a 3 años.
  • Las hembras en preparación: vaquillonas de 1 a 2 años y las terneras (Cfr. Balan Osvaldo. Valuación de bienes de cambio en empresas agropecuarias, Jornadas Agropecuarias- Corrientes, 11-11-2009).

El valor de avalúo será el que resulte de aplicar al valor que al inicio del ejercicio tuviera la categoría o valor de costo fijo a la que el vientre pertenece a su finalización., es decir a las terneras nacidas en el campo en el momento que se define que parte de ellas.

d) Aplicación del sistema de avalúo para vientres para el total de hacienda de propia producción del ganadero - Zona marginal

Este sistema de avalúo podrá ser empleado por los criadores para la totalidad de la hacienda de propia producción, cuando la totalidad del ciclo productivo se realice en establecimientos ubicados fuera de la zona central ganadera, definida por las resoluciones J-476/62 y J-315/68 de la ex Junta Nacional de Carnes. Se trata de una zona marginal respecto de la zona central, dada las condiciones del clima y el suelo.

Esto significa que el contribuyente podrá optar por el costo estimativo por revaluación anual o por costo fijo.

e) El caso particular de la valuación de hacienda en el ejercicio de inicio de actividades. 

El último párrafo del artículo nro. 52 de la ley dispone que las existencias finales del ejercicio de iniciación de la actividad se valuaran de acuerdo al procedimiento que establezca la reglamentación en función de las compras de este. En tal sentido el articulo nro. 79 del reglamento define como debe efectuarse dicha valuación, estableciendo que para el caso de hacienda bovina, ovina, porcina se deberá tomar la categoría de hacienda adquirida en mayor cantidad durante los últimos 3 meses y se calculara del sesenta 60% del precio ponderado abonado por tales adquisiciones.

Si no se hubiesen efectuado adquisiciones en dicho periodo, se tomara como valor base el sesenta por ciento 60% del costo de la última adquisición efectuada en el ejercicio. Por su parte, para el resto de las categorías señala que se determinara su valor base aplicando los índices de relación contenidos en las tablas anexas a la ley 23.079.

Por último, en lo referido a las otras haciendas, toma el mismo procedimiento que el señalado precedentemente, con la única salvedad que no hay distinción de categorías.

f) Valuación al costo de plaza

La norma del artículo 56 de la ley establece que “…cuando pueda probarse de forma fehaciente que el costo en plaza de los bienes, a la fecha de cierre del ejercicio, es inferior al importe calculado de conformidad a lo establecido en los artículos 52 y 55, podrá asignarse a dichos bienes el costo en plaza, sobre la base del valor que surja de la documentación probatoria”.

g) Múltiples establecimientos.

De acuerdo al artículo 83 del decreto reglamentario, cada establecimiento debe determinar cuál es el costo estimativo por revaluación anual, no pudiéndose efectuar un cálculo promedio entre todos los establecimientos, ni tampoco tomar el valor obtenido en un establecimiento como aplicable a otro.

Consecuencias

Desde Arizmendi concluyen que los establecimientos de cría tienen un método especial en el impuesto a las ganancias para valuar la hacienda, que genera una menor valuación al cierre. Por lo cual se difiere la ganancia impositiva hasta el momento en que se venda una cantidad importante de animales.

A su vez, una adecuada planificación fiscal ayudará a determinar qué conviene comprar y/o vender durante el ejercicio y/o en los últimos meses del mismo, ya que estas decisiones influirán en el resultado impositivo y el impuesto a ingresar.

Por último, en cualquier tipo de establecimiento también es relevante determinar cuáles son los animales revisten el carácter de bienes de uso, ya que éstos se valúan al costo histórico y además se amortizan.

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