Fuerte división en el Mercosur para negociar con la UE

Cruje y se resquebraja una vez más el Mercosur. Lo que hasta hace poco era un secreto a voces salió en forma oficial y podría convertirse en una grieta sin retorno.

Por |
La primera piedra la lanzó Brasil, le siguió Uruguay y luego Paraguay.

La primera piedra la lanzó Brasil, le siguió Uruguay y luego Paraguay.

11deMayode2015a las08:26

Cruje y se resquebraja una vez más el Mercosur. Lo que hasta hace poco era un secreto a voces salió en forma oficial y podría convertirse en una grieta sin retorno: molestos con la dilación que imponen algunos gobiernos del bloque regional a las negociaciones para cerrar un acuerdo de libre comercio con la Unión Europea (UE), al menos tres países advirtieron en los últimos días que estarían dispuestos a negociar por separado con el viejo continente.

La primera piedra la lanzó Brasil, le siguió Uruguay y luego Paraguay. En contraposición con la postura de la Argentina y Venezuela de negociar en un bloque monolítico, estos países plantearon avanzar en "dos velocidades" para arribar a un acuerdo con los 27 países europeos en su conjunto. No es la primera vez que lo hacen. Pero ahora los funcionarios de alto rango se animaron a deslizar la idea en forma oficial.

En la Cancillería argentina alertaron a LA NACION que "sería absurdo negociar por separado, ya que esto restaría fuerza en la negociación", y se mostraron molestos por las expresiones de los vecinos.

Las negociaciones entre el Mercosur y la UE para dar con un acuerdo de libre comercio están empantanadas desde hace más de 10 años. En los últimos dos años hubo intentos fallidos de ambos bloques por arrimar posiciones y presentar sobre la mesa la oferta de los dos a fin de dar con la lista de productos compatibles de ser sometidos al libre comercio. Pero nada de esto se pudo concretar.

Ante el naufragio de las negociaciones, el ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior de Brasil, Armando Monteiro, propuso hace pocos días alterar las normas del Mercosur a fin de dar más "libertad" a los países miembros para negociar acuerdos comerciales con otros bloques.

"El Mercosur es un casamiento indisoluble, pero eso no significa que no se pueda discutir la relación", dijo Monteiro durante una audiencia en la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados. Desde la diplomacia manejada por Itamaraty trataron de atenuar el impacto de esas declaraciones y restarle importancia. "Son posiciones personales", dijeron a LA NACION fuentes diplomáticas de Brasilia. Pero lo cierto es que el ministro de Dilma Rousseff expresó lo que siente buena parte del gabinete de su país: "No hay nada que impida hacer ajustes y darles a los países, como Brasil, un mayor grado de libertad para ir en dirección de nuevos acuerdos comerciales", añadió Monteiro.

Esto generó cierto malestar en Buenos Aires, donde aducen que en rigor es Brasil y no la Argentina quien dilata las negociaciones con la UE.

Las sugerencias del ministro de Rousseff van en contra de las normas del Mercosur, que impiden que los países miembros negocien acuerdos comerciales en forma individual. Pero la postura de Brasil no es la única en el Mercosur.

Dos días después de los guiños que dio Brasil a la UE, el canciller de Uruguay, Rodolfo Nin Novoa, evaluó como "satisfactoria" la idea de negociar unilateralmente con Europa. "Brasil es un motor principal en estas negociaciones y vemos con satisfacción esta posición, en sintonía con lo que han pedido los gobiernos de Uruguay y Paraguay", dijo Novoa, en una recepción de diplomáticos de varios países en la embajada de la UE en Montevideo.

Novoa también recalcó que esto "no implicará posiciones individualistas". El canciller de Uruguay irá esta semana a Brasil para organizar un encuentro entre los presidentes Tabaré Vázquez y Dilma Rousseff.

La postura de Brasil y Uruguay de trabajar con la UE paralelamente al Mercosur también es compartida por Asunción. El canciller de Paraguay, Eladio Loizaga, admitió el jueves pasado la posibilidad de establecer un sistema de "dos velocidades" en la negociación de un acuerdo comercial entre la UE y Mercosur ante las dificultades para avanzar. "Algunos pueden estar listos para comenzar y el resto sumarse en el tiempo", sugirió Loizaga, en una señal de desapego al bloque.

Según pudo saber LA NACION, el gobierno de Horacio Cartes envió varios diplomáticos en los últimos meses a Bruselas a fin de tantear la posibilidad de Paraguay de negociar con la UE un acuerdo de libre comercio, y recibió buenas señales. A la vez, en otro mensaje dirigido a Cristina Kirchner, el canciller paraguayo remarcó: "Argentina es un país rico y tiene un importante espacio de comercio", dijo.

Quizá la última posibilidad para evitar el quiebre del bloque en su negociación con la UE se pueda dar en Bruselas entre el 10 y el 11 de junio próximo, cuando se desarrolle la cumbre entre la UE, la Celac y los países del Mercosur. Allí la Argentina quiere aprovechar para mantener un encuentro con los europeos e intentar dar algún paso en ese diálogo. Pero esto dependerá ahora del ánimo que tengan los países vecinos.

NÚMEROS Y FECHAS CLAVE

10. Junio

Se realizará en Bruselas una reunión de la UE con la Celac y el Mercosur. ?Allí se podría plantear el debate por el postergado acuerdo de libre comercio

19,8%. Participación

Es lo que representa la UE en el comercio exterior ?del Mercosur; es el primer socio comercial del bloque

Temas en esta nota