Desborda la dolarización y le pone alas al billete en el paralelo

Los precios libres del dólar aceleraron ayer su carrera alcista pese a los ingentes esfuerzos operativos y persuasivos que realiza el Banco Central.

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El BCRA casi no pudo comprar reservas.

El BCRA casi no pudo comprar reservas.

21deJuliode2015a las08:30

Los precios libres del dólar aceleraron ayer su carrera alcista pese a los ingentes esfuerzos operativos y persuasivos que realiza el Banco Central (BCRA), en un vano intento, hasta ahora, por volver a tranquilizar a la plaza cambiaria.

La escalada más importante la volvió a mostrar el precio del billete para operaciones en negro, al saltar de $ 14,22 a $ 14,55 para la venta y ampliar al 59% la brecha que lo separa de la cotización minorista oficial, que cerró a $ 9,17.

De esta manera, no sólo arrancó la semana duplicando el ritmo de indexación promedio que había mostrado en la previa, sino que, además, marcó un nuevo máximo en el año y acortó distancia con los niveles a los que se operó durante la última corrida cambiaria, que en la última semana de septiembre lo llevara a marcar el récord de $ 15,95.

Los operadores coinciden en explicar que la suba deriva del proceso de dolarización que se reinició en el mercado local de capitales en el último mes, al diluirse la expectativa de un final de ciclo que facilite una progresiva unificación de los mercados cambiarios.

El punto de inflexión fue el acuerdo oficialista en torno a la fórmula Scioli/Zannini. Pero los intentos para huir del peso no hicieron más que multiplicarse apenas el Gobierno intentó declarar ilegales a las operaciones de "contado con liquidación" y el titular de la Procelac, Carlos Gonella, amenazó con recurrir a la nueva agencia oficial de espías si lograba la aprobación de la Justicia.

Eso obligó la semana pasada al BCRA a vender bonos en dólares en el mercado, para intentar mantener a raya los tipos de cambio que surgen de estas operaciones. Pero el intento regulador volvió a ser desbordado por el mercado, lo que llevó al organismo a aumentar la presión sobre bancos y casas de Bolsa para que se abstengan de operar con bonos (ver aparte).

Con ese canal legal (muy usado por empresas e inversores con fondos declarados) cada vez más bloqueado, se acrecentó la presión sobre el paralelo, justo cuando la oferta de divisas escasea porque los ahorristas que se habían acostumbrado a descargar allí parte de las divisas que compraron a $ 11 por el mostrador oficial para ganar la diferencia, dejaron de hacerlo por temor a ser escrachados por la ex-SIDE.

De esta forma, la carrera alcista del paralelo agregó ahora un componente de mercado: el desbalance que vuelve a aparecer entre oferta y demanda. "Es algo que venía pasando, pero se agudizó en los últimos días porque cada vez que la cotización se mueve sostenidamente al alza crece entre los oferentes el miedo a malvender por si el billete siguiera subiendo", explicó un operador.

De esa tentación puede comenzar a ser víctima el propio BCRA: cada vez que se amplía la distancia entre el oficial y el paralelo, los exportadores suelen ralentizar la liquidación de divisas.

Algo de eso puede haber comenzado a pasar ayer, dado que el volumen operado cayó 40% respecto del pasado lunes y el BCRA apenas pudo adquirir US$ 10 millones para sumar a sus reservas, que están así cada vez más integradas con bonos y préstamos externos.

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