Mercado de soja en Bolivia: ¿Qué precios se pueden esperar?

La formación de precios en Bolivia tiene algunas diferencias respecto a otros países productores de la región, sin embargo, como todo bien exportable, la referencia es el mercado internacional. Un repaso de las perspectivas para lo que será el verano 2016.

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Producción de soja en el Mercosur fue de 170 millones de toneladas.

Producción de soja en el Mercosur fue de 170 millones de toneladas.

23deJuliode2015a las16:00

Con una superficie de casi 58 millones de hectáreas, el Mercosur es el principal actor dentro de la producción mundial de soja. En el último ciclo 2014/15, la cosecha de la oleaginosa en la región fue de 170 millones de toneladas, cifra que representa 16 millones de toneladas más que el ciclo anterior.

Entre los países productores, se encuentra Bolivia, que aporta alrededor de 2,7 millones de toneladas a la región. Allí la soja se ganó un destacado lugar dentro la economía del país. Tal es así que se calcula aporta el 6% del Producto Bruto Interno, además de representar la cuarta parte del valor de las exportaciones bolivianas.

El mercado de soja en Bolivia, debido a su tamaño y sus acuerdos arancelarios, tiene una particularidad respecto al resto de países productores de la región, y es que posee varias capacidades teóricas de pago. Esto significa que la industria no sale a competir en un mercado 100% libre y con un producto homogéneo, como suele pasar en Argentina, Brasil e incluso Paraguay, sino que tiene algunos nichos en los que puede formar un valor diferencial.

Sin embargo, el precio que recibe un agricultor por un bien exportable, como en cualquier mercado del mundo, depende de los valores en los cuales se encuentra operando el mercado externo de referencia, en esta oportunidad Chicago, y lo que sucede internamente, respecto a la necesidad de la industria, el consumo interno y las políticas de Gobierno.

¿Que pasó con la soja en Chicago?

La soja en el mercado de Chicago llegó a ubicarse por encima de los US$ 550 a mediados de mayo de 2014, pero luego cayó hasta los niveles que de alrededor de US$ 370 que se encuentra cotizando por estos días. En el medio los valores de la oleaginosa tocaron pisos de hasta US$ 330, mientras que también alcanzó techos de hasta US$ 400.

Las fuertes bajas encontraron sustento en la excelente campaña 2014/15 de soja en Estados Unidos, que inundo los mercados con la oleaginosa. A lo que se sumaron cosechas récord por parte de Brasil y Argentina que lograron recomponer los stocks mundiales y tranquilizar a la demanda. Además se agregó también la marcada caída que sufrió el petroleo, junto con la fortaleza de la divisa Norteamericana frente al resto de monedas del mundo.

En tanto, no debemos dejar de lado que la demanda demostró una gran capacidad para absorber parte de estos excedentes, aprovechando además el contexto de menores precios. Así es que China, principal comprador de la oleaginosa, en el último mes estuvo cerca de romper un récord de importación del poroto para un ciclo mensual.

De aquí en adelante

Para tener una aproximación de lo que puede llegar a ocurrir con los precios de la soja, debemos tener en cuenta que actualmente nos encontramos dentro de una nueva campaña en Estados Unidos. En las últimas semanas excesivas lluvias habían logrado darle sostén a las cotizaciones de la oleaginosa, sin embargo este factor podría estar desapareciendo.

Hasta tanto no se definan los rindes junto con las primeras estimaciones de producción, el clima en Estados Unidos será uno de los principales factores a seguir de cerca. Actualmente se dio por finalizada la siembra sobre el país del norte, al mismo tiempo que se podría esperar un recorte en la superficie récord estimada hasta ahora por parte del USDA en el reporte de agosto.

Así, las perspectivas para las cotizaciones de la oleaginosa pueden no ser las mejores si llega a desaparecer la prima climática. Además se suma el hecho de que la FED podría realizar una aumento en las tasas de interés hacia mediados de septiembre, lo que otorgaría fortaleza al dólar presionando a la baja los commodities en general.

En función de esto se puede esperar que los precios se mantengan por encima de los pisos que vimos este años, pero es importante señalar que tampoco se espera una importante recuperación de los mismos. En definitiva podremos esperar un rango de precios que visite los pisos de US$ 330 pero que también pruebe la fuerza de techos de US$ 400 por tonelada.

Mercado de soja en Bolivia

En lo que refiere a la comercialización de soja en Bolivia durante el verano 2015, se observó una importante apreciación de los valores. "Si hacemos el número directo contra Chicago se pasó de un descuento de 150u$s a uno de 30u$s. ¿Cómo explicamos eso? En primer lugar mencionando que los mercados físicos en todas partes del mundo no siguieron los movimientos de Chicago", indicó a fyo Agustín Vitta, Gerente Comercial Acres del Sud.

Sucede que la operatoria en casi todos los países exportadores de soja de la región en valores FOB paso de tener descuentos contra Chicago a tener premios. La retención de los productores en Argentina y Brasil, por ejemplo, fue mucho mayor a la de años anteriores. Este efecto fue algo compartido con los demás países vecinos.

A la situación antes descrita, se sumó otro factor relacionado con el estado actual de la industria en Bolivia. "Localmente existe una capacidad de molienda que supera la producción y eso genera una competencia intensa dentro de la misma industria para originar el grano y no tener capacidad ociosa" señaló Vitta.

La industria comenzó a trasladar mejores precios al mercado, con el fin de hacerse de volumen. "Comenzaron a comprar pagando lo que obtenían con sus colocaciones de aceite en Colombia y harina en Perú, mercados que han crecido mucho en este primer semestre de 2015 y que aún gozan de beneficios arancelarios que permiten obtener mejores precios de venta".

Luego, las mejoras que la industria había logrado trasladar a los precios del mercado local fueron desapareciendo, especialmente cuando se sumó la baja en las cotizaciones de Chicago. Estas bajas en el mercado externo de referencia impactaron de lleno en los márgenes de la industria. Además "el mercado estrella comenzó a saturarse y el FOB Rosario comenzó a mirarse como el plan alternativo para liquidar los stocks, algo que también termina deteriorando el promedio de venta".

¿Qué se puede esperar para el verano 2016?

Los precios que se llegaron a negociar en torno a los US$ 320 RAU* durante el verano 2015 fueron reales y el mercado los pagó. Sin embargo, al analizar las perspectivas de los mismos se desprende que podría llegar a ser poco probable que se mantengan, y menos aun sin una mejora en los precios internacionales.

Según Vitta para que los precios se mantengan habrá que esperar que "Chicago se mantenga en valores de US$ 370 o US$ 380 y que esto no genere una caída en los premios de los demás países con los cuales competimos", al tiempo que agregó: "En principio esto es algo que podría conseguirse, apostando a que la cosecha en Estados Unidos no sea lo excelente que fue hace un año".

Además, "hay que seguir de cerca el comportamiento de la industria que ha sufrido este año y que intentará recomponer márgenes a futuro. Ahí nos imaginamos un escenario similar al año pasado, con muy poco compromiso previo a cosecha y una negociación complicada durante abril y mayo

Un factor a seguir de cerca

Cabe destacar un factor que será importante seguir de cerca, y es el hecho de que el Gobierno de Bolivia tanto durante el invierno 2014 como en el verano 2015 no autorizó exportaciones del poroto. Esta decisión generó que toda la cosecha se vendiera a la industria.

Según los compromisos asumidos en la Cumbre Agropecuaria y al pedido constante de organismos como la CAO, ANAPO y la CADEX existe una posibilidad de que esta medida cambie en el futuro. Así es que si bien el impacto potencial de esta medida puede ser discutible, se estima que de ocurrir el precio que recibe el productor podría mejorar en algunos dólares por tonelada.

*Régimen Agropecuario Unificado

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