Uruguay no fue la excepción: lluvias afectan cultivos de invierno

En Uruguay, las continuas lluvias están comenzando a afectar los cultivos de trigo y cebada, con chacras anegadas y encharcamientos en varias zonas agrícolas.

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Los pronósticos meteorológicos para esta semana, generan mayor preocupación en productores y asesores.

Los pronósticos meteorológicos para esta semana, generan mayor preocupación en productores y asesores.

11deAgostode2015a las08:13

"Las primeras lluvias vinieron muy bien porque a los cultivos les estaba faltando agua, pero ahora comenzaron a complicar bastante", aseguró ayer a El País el asesor agrícola Carlos Dalmás. Hasta el momento los técnicos aseguran que los cultivos en Uruguay se ven muy lindos, según un relevamiento de El País por varias zonas productivas. Sin embargo, los asesores agrícolas no dejan de lado que el exceso de agua se va a notar a nivel de cultivos en los próximos 10 o 15 días.

Dalmás explicó que si se cumplen los pronósticos de lluvia para la presente semana, es altamente probable que comiencen a aparecer algunas enfermedades o que los cultivos se comiencen a marcar con la aparición de plantas amarillas. Pero más que el trigo, el cultivo más afectado será la cebada, por ser mucho más sensible al exceso hídrico. Hoy, al igual que los trigales, esos cultivos lucen en muy buenas condiciones.

Cae el área de trigo en Uruguay

Los precios del trigo desalentaron a los productores en el momento de plantar la nueva zafra e hizo caer drásticamente el área. El año pasado el trigo uruguayo sufrió problemas de calidad con este cereal y eso complicó más las ventas. Incluso muchas chacras que fueron afectadas por el fusarium (hongo) fueron quemadas con glifosato y albergaron otro cultivo. Toda esa situación generó que el área triguera cayera, según algunas estimaciones —todavía no hay datos oficiales— en el orden del 40% respecto al ejercicio agrícola anterior.

En los hechos, más allá de las estimaciones, "se ve muy poco trigo al recorrer las zonas de producción", aseguró Dalmás a El País.

En la etapa que hoy están los cultivos de trigo todavía no se puede hablar de pérdidas importantes en los rendimientos del cereal debido al exceso hídrico que se viene registrando en las chacras durante las últimas semanas. Sin embargo, Dalmás sostuvo que "no hay duda que las lluvias afectarán trigo y cebada, porque le quitan condiciones óptimas para su desarrollo".

Ambos cultivos precisarán un clima más seco en septiembre y octubre, pero principalmente demandarán temperaturas bajas para evitar la aparición de fusarium (hongo) y con ello pérdidas de calidad.

Trigo en Argentina: se prevén pérdidas

Las lluvias intensas, que en el sur santafecino se registran desde el viernes pasado, comenzaron a provocar serios problemas en la circulación vehicular por varias rutas, donde se observan calzadas anegadas y banquinas inestables. Todavía no se valoraron las pérdidas productivas, pero se estiman que habrá mermas en la campaña 2016/2016, principalmente trigo.

En los relieves bajos sembrados con trigos más tardíos comienzan a aparecer manchones por acumulamiento de humedad y en consecuencia podredumbre de plántulas (cuando la semilla sale de su dormancia y germina). Pese a ello, en general, las lluvias beneficiaron el desarrollo de los trigos que no contaban con humedad en superficie. Casi cerrando el entresurco, el cereal macolla en muy buenas condiciones, sin problemas sanitarios o de insectos de relevancia.

Según informes a los que accedió LA NACION, "el suelo está saturado de humedad y no tiene más capacidad de absorción. El agua está tapando los cultivos de fina y hay riesgo de fuertes pérdidas de superficie. Hay numerosos lotes con 15 centímetros de agua por encima del suelo. Una zona muy amplia del sur de Santa Fe está muy seriamente afectada. El tránsito está interrumpido y se teme por la alerta que continúa hasta el próximo jueves".

Miles de hectáreas se perdieron en Bolivia

Las lluvias se están haciendo sentir con fuerza sobre varias regiones productoras del Mercosur. Tal es así que en Bolivia, en lo que va del año las fuertes precipitaciones afectaron en total 95.000 hectáreas de maíz, soja y girasol. Además persiste el riesgo de que el daño sea aún mayor.

En lo que respecta a la soja en Bolivia, se estima que 15% de las 75.000 que habían sido sembradas quedaron bajo el agua. En la campaña de invierno se proyectaban sembrar un total de 290.000 hectáreas, número que luego de las lluvias será difícil de concretar. A fines de julio, la siembra había cubierto un 70%.

A fines de julio, el Gobierno anunció que reprogramaría los créditos al sector productivo afectado por el clima. Así, desde la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) explicaron que están a la espera de la norma.

Fuente: El Pais (Uruguay), La Nación

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