El real amagó con las 4 unidades mientras Brasil intenta contenerlo

Tras la pérdida del grado de inversión, la moneda llegó a caer hasta R$ 3,913 unidades por dólar, aunque repuntó a los R$ 3,849 luego de que el Banco Central de Brasil interviniera.

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La mala noticia aumentó la demanda por dólares en el mercado cambiario.

La mala noticia aumentó la demanda por dólares en el mercado cambiario.

11deSeptiembrede2015a las08:38

Los mercados de Brasil recibieron ayer la rebaja de la nota del gigante sudamericano a grado especulativo por parte de Standard and Poor‘s (S&P) con gran volatilidad, aunque tanto el real brasileño como la bolsa de San Pablo lograron atemperar las pérdidas sobre el final de la jornada.

La mala noticia aumentó la demanda por dólares en el mercado cambiario, lo que llevó en principio a una caída del 3% del real hasta R$ 3,9131. Sin embargo, la moneda repuntó hasta los R$ 3,849 y cerró con un descenso de 1,84%, luego de que el Banco Central de Brasil hiciera en el mercado de spot una oferta extraordinaria de líneas de dólares por u$s 1500 millones, con compromiso de recompra. El real brasileño acumula una depreciación mayor al 6% en el mes y de 30% en el año. 

El Bovespa también logró moderar su caída ya que en parte la rebaja de la nota soberana estaba reflejada en los precios de los principales activos. Pese a que en el peor momento del día el Bovespa cayó 2,28%, operó durante la mayor parte del tiempo con una pérdida inferior al 1% y cerró la jornada con una caída de apenas 0,33% a 46.503 puntos, ante el descenso de las acciones de la estatal Petrobras y de los bancos.

Sin embargo, el incremento del riesgo en los activos brasileños medido a través de los Credit Default Swaps subieron a su mayor nivel desde 2009. Los seguros de incumplimiento de crédito para la deuda de Brasil ascendieron a 18.500 puntos tras escalar un 5%. Asimismo, el riesgo país de Brasil trepó casi un 7% a 388 puntos básicos. 

Tras el recorte de la nota al soberano, S&P además le retiró el grado de inversión a Petrobras, en el marco de una baja de notas a un total de 31 empresas brasileñas. La nota de Petrobras cayó dos niveles, de "BBB-" a "BB" e indica que la perspectiva aplicada a la deuda de la compañía estatal es reflejo de la situación política y económica del país.

"Si bien puede parecer que parte de los precios de los activos brasileños ya habían incorporado parte de la rebaja de calificación, creemos que el impacto inicial será desfavorable, mientras que los participantes del mercado tienden a reflexionar sobre la posibilidad de que otras agencias sigan el ejemplo de S&P", dijo Jankiel Santos, economista jefe del fondo Haitong, con sede en San Pablo. 

Según el economista, las últimas declaraciones de Moody‘s y Fitch sonaron más constructivas, incluso después de que el gobierno brasileño pasara de presentar un superávit de 2% del PBI para 2016 a reconocer que habrá un déficit de 0,5% para el mismo año. Esto podría, en principio, reducir el riesgo de un cambio en la calificación crediticia en el corto plazo. 

"Sin embargo, después de un cambio tan repentino como el que llevó a cabo S&P, va a ser difícil mantener la calma en los próximos días", agregó Santos. En este escenario, desde el banco Nomura esperan que el real siga presionado a una mayor devaluación, teniendo en cuenta el sorpresivo timing de la decisión de S&P, la perspectiva negativa que pesa sobre el país y las posibles implicancias para los inversores, que podrían estar obligados a retirar más fondos de Brasil. 

"Nuestro pronóstico de fin de año, recientemente publicado de R$ 4,00 ahora parece optimista", dijeron desde el banco. En la misma sintonía, desde UBS revisaron sus proyecciones para el tipo de cambio en R$ 4,20 en tres y seis meses, mientras que esperan que la moneda alcance los R$ 4,30 en 12 meses.

De acuerdo a UBS, para evitar nuevas rebajas por Moody‘s y Fitch, Dilma debe demostrar que puede conseguir apoyo en el Congreso, para cortar gastos o aumentar impuestos. "Creemos que el resultado más probable será que el gobierno se dará cuenta que sin confianza no habrá crecimiento y la confianza sólo será restaurada con un presupuesto equilibrado o con uno que tenga superávit. En este caso, el ministro de Finanzas Joaquim Levy será un jugador más fuerte", agregaron desde el banco.

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