Convierten subproductos avícolas en alimento animal

Un investigador argentino desarrolló innovadoras técnicas enzimáticas que digieren los subproductos avícolas para fabricar balanceados.

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Las plumas, huesos y sangre de las aves faenadas atraviesan un proceso de digestión enzimática innovador.

Las plumas, huesos y sangre de las aves faenadas atraviesan un proceso de digestión enzimática innovador.

22deOctubrede2015a las08:24

En Argentina más del 50% de los subproductos animales son desechados,  generando contaminación y desaprovechando su reutilización como insumos para otras industrias. Teniendo en cuenta esta problemática, investigadores del INTI-Mendoza (Instituto Nacional de Tecnología Industrial) desarrollaron comida balanceada animal a partir de residuos de la cadena avícola, como plumas, huesos y sangre.

El trabajo consistió en obtener compuestos (péptidos y aminoácidos) a partir de estos subproductos avícolas, posteriores a la faena de los pollos, para su reutilización como alimentos y, la innovación fue tal, que obtuvo la primera mención del concurso provincial “Mendoza Innova”, que ya lleva siete ediciones consecutivas premiando el impulso creativo de la provincia.

“Lo innovador dentro de esto es la implementación de procesos enzimáticos desarrollados en el país, que permitirían sustituir la importación de los insumos que se utilizan en el proceso (enzimas) y del producto final (hidrolizados)”, destaca el doctor Iván Rousseau, del Instituto y líder del proyecto.

En este sentido, “el desarrollo del INTI promueve el tratamiento de los subproductos industriales mediante enzimas que digieren proteína”, agrega Rousseau. El trabajo cuenta además con la colaboración de INTI-Química y el grupo de Bioprocesos perteneciente al Instituto de Investigaciones Biotecnológicas de la Universidad Nacional de San Martín.

En contraposición a la digestión enzimática, el tratamiento tradicional que reciben los subproductos aprovechados requiere de una alta cantidad de energía en el proceso, resultando en general un producto de baja calidad con una pérdida sustancial de fuentes nutricionales, explican desde el INTI. La tecnología enzimática propuesta reduce el costo energético y además garantiza la conservación de compuestos de alto valor agregado.

Los hidrolizados desarrollados tendrán aplicación enzimática, de producción local a escala laboratorio, así como también valor funcional y biológico.

“Si bien los hidrolizados podrán aplicarse como materia prima para comida balanceada animal, a futuro se prevé su incorporación en productos para consumo humano (tomando las medidas de seguridad correspondientes), concluye Rousseau.

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