Estalló la crisis del dólar futuro: pelea entre el BCRA y los bancos

El BCRA ofrece pagar menos de lo que debería pagar. Los bancos no aceptan. Una pelea por $ 70.000 millones.

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Nadie sabe cómo desarmar la bomba que dejó activada Vanoli.

Nadie sabe cómo desarmar la bomba que dejó activada Vanoli.

12deDiciembrede2015a las11:37

La crisis del "dólar futuro" no apunta a resolverse de manera amistosa. El designado titular del Banco Central avisó que no quiere hacerse cargo de la deuda que deberá pagar ese organismo si se produce la devaluación del peso. Las entidades financieras le hicieron saber su férrea oposición a esa idea.

Las negociaciones que transcurrieron en los últimos días parecen haberse estancado a partir de que las nuevas autoridades del Banco Central, con Federico Sturzenegger a la cabeza, están ofreciendo, como solución, una suerte de "tablita", en la que fijan qué precio del dólar se va a reconocer para cada vencimiento de los contratos futuros. Aunque las cifras volcadas en esa tablita no se difundieron, ya se sabe que son sensiblemente menores a las que proyectaban los inversores.

Para tener una idea: los inversores compraron cobertura de dólar a marzo de 2016 a un precio de $ 10,60 cuando en Nueva York se pagaba 15 pesos por el mismo contrato. La diferencia de 4,4 pesos por dólar es la que no quiere pagar el Central. Porque multiplicada por todos los contratos vendidos en la era del ex titular del BCRA, Alejandro Vanoli, significaría una emisión de pesos para pagar esa deuda cercana a los 70.000 millones de pesos.

La "tablita" en cuestión fija valores mucho más bajos. En resumen: quien esperaba ganar 4,4 pesos por contrato deberá aceptar un monto mucho más bajo. Menor, tal vez, a los dos pesos. El argumento de las nuevas autoridades es que todos los que compraron coberturas a precios artificialmente bajos compraron algo viciado de nulidad. Naturalmente, los bancos y el Rofex argumentan lo contrario: que todo fue hecho conforme a las reglas vigentes.

La propuesta del BCRA ya fue informada a las autoriadades del Rofex y del Mercado Abierto Electrónico. En el Rofex fue recibida con una mezcla de desagrado y resignación, pero en el MAE, donde operan solo los bancos, fue rechazada de plano.

El problema para el Rofex es que todos los contratos están garantizados por ese mercado, con lo cual los juicios de quienes no acepten cobrar menos que lo que les correspondería recaería sobre el patrimonio del Rofex, que luego debería replicar la demanda contra el BCRA. En el MAE, son contratos entre partes, es decir donde cada uno garantiza lo que le corresponde pagar. El grueso de los contratos del BCRA fueron vendidos en el Rofex.

La judicialización del tema es una posibilidad creciente. Los operadores saben que las chances de ganar un juicio están de su lado. Recuerdan que quien compra un contrato a futuro está adquiriendo un derecho de propiedad.

El mercado del dólar futuro se desmadró desde agosto. En ese momento el Banco Central le avisó al Rofex que no aceptaría límites y que vendería todos los contratos que quisiera. Apostando a la "no devaluación" que seguiría a un gobierno de Daniel Scioli, el BCRA inundó el mercado de contratos baratísimos. Y los inversores no dudaron en lanzarse sobre ellos. En el mercado pisan fuerte las cerealeras, los bancos, los importadores pero también los especuladores financieros que vieron una oportunidad de ganancias fáciles.

Ahora, nadie sabe cómo desarmar la bomba que dejó activada Vanoli.

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