Con el Banco Central mirando desde afuera, el dólar minorista llegó a los 15 pesos

Los valores al público no llegaron a reflejar la leve retracción que el valor del billete tuvo en la segunda parte de la rueda mayorista, en un mercado cada vez más cauteloso.

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Marcó un nuevo máximo nominal histórico.

Marcó un nuevo máximo nominal histórico.

17deFebrerode2016a las08:10

La cotización minorista para la venta del dólar alcanzó finalmente ayer los $ 15, con lo que marcó un nuevo máximo nominal histórico, al replicar esta plaza el nuevo deslizamiento al alza que el billete tuvo en el mercado mayorista, donde arrancó arañando los $ 14,90 antes de reacomodarse levemente y cerrar a$ 14,838, con un alza de 3,8 centavos respecto del cierre previo.

El repliegue final, que no llegó a reflejarse en las pizarras minoristas, llegó de la mano de un leve aumento en la oferta de divisas que se volvió a verificar en la segunda mitad de la rueda y ayudó a desinflar la cotización.

Pero también fue consecuencia del "pie de plomo" con que pasaron a manejarse en los últimos días los grandes operadores, temerosos que una posible aparición vendedora del Banco Central (BCRA) genere una corrección a la baja en la divisa, pese a que la entidad mantiene inalterable la política de no intervención que inauguró tras desarmarse el cepo.

Esa especulación ganó consideración en las últimas horas tras el cisma en la conducción del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), que dejó a la vista que el Gobierno comienza a sentir la incomodidad de no poder disciplinar la inflación en momentos en que mantener bajo control las expectativas resulta crucial para el futuro del programa económico, toda vez que la persistente suba del dólar podría fomentar nuevos aumentos de precios.

Toda la atención en Griesa

Sin embargo, desde el BCRA confían en que una inminente regularización de la deuda aliente el ingreso de capitales y reabra las puertas al financiamiento internacional, lo que aseguraría un mayor ingreso de divisas financieras al país antes de que lleguen las comerciales aportadas por la soja y ayudaría a que la plaza se reequilibre sin que el ente tenga que mostrar juego. "De esta manera se fortalecería la idea de un tipo de cambio flotante y más libre, aunque en extremos el esquema sigue siendo el de 'flotación sucia' como definió el ministro", confió una calificada fuente de la entidad.

Por lo pronto, ayer, "el mayorista volvió a escalar posiciones, ya que la oferta de exportadores continúa algo débil y la demanda de bancos y empresas no cede pese al ajustes de precio", describió Fernando Izzo, de la corredora ABC Mercado de Cambios.

"Se aproxima el momento en que los precios reflejen un punto de equilibrio que estimule el ingreso de divisas para atender, sin sobresaltos, una demanda que apunta a atender obligaciones con el exterior", señaló Gustavo Quintana, de PR Corredores de cambios.

Y el reflejo que eso tuvo en la plaza mayorista colaboró para que el Banco Central dejara en pausa el proceso bajista en las tasas internas, para no alentar un traspaso de monedas, ya que, paradójicamente, aquí la demanda de dólares tiende a crecer cuando el billete más sube.

La devaluación del peso, medida por el mayorista, rondó el 0,3% en el día, con lo que estuvo entre las menores de la región, en una jornada en que el dólar volvió a apreciarse mundialmente contra la mayoría de las monedas, dejando entre las emergentes caídas de hasta 1,8% (en el caso del real).

Pero, en una medición más amplia, el ajuste local en los últimos meses fue mayor, toda vez que el peso se depreció 11,9% en el transcurso del año contra el dólar, lo que amplía al 50,5% la corrección desde que se sinceró el mercado, a mediados de diciembre.

El ajuste de tasas de interés encontró su límite

El Banco Central (BCRA) debió dejar "en pausa" el proceso de acomodamiento bajista de las tasas que había iniciado en las últimas semanas de 2015 al considerar normalizada la plaza cambiario local, tras cuatro años de vigencia del cepo. El ente que conduce Federico Sturzenegger tuvo que convalidar aumentos de 25 puntos básicos en las tasas que paga por retirar pesos a corto plazo. El objetivo: no poner en riesgo su principal meta, que es profundizar una política de absorción, tras el desborde fiscal y monetario que caracterizó los últimos meses de gestión kirchnerista. Convalidó así rendimientos del 30,5 y 29,5% anual por inversiones en letras a 35 y 63 días para poder retirar otros $ 11.500 millones de circulación y reafirmar su compromiso para que este mes cierre con la base monetaria expandiéndose a un ritmo del 27% anual o menor. Pero no se privó de reducir en hasta 80 puntos las tasas por inversiones a plazos más largos, para ratificar que su idea es converger a la baja en cuanto pueda.

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