Todos los caminos conducen al trigo

El cambio en el escenario económico ha permitido un cambio también en el escenario productivo. Contra todos los pronósticos, la vuelta al trigo parece ser una elección común. Más superficie, más fertilización y mejor calidad se combinan de cara a una nueva campaña.

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30deMayode2016a las11:37

“La coyuntura socio económica de nuestro país ha puesto al trigo en una posición muy favorable, los precios siguen esa línea y seguramente va a ser una campaña con mayor intención de siembra, uso de tecnología y mejor calidad”, manifestó en exclusiva Carlos Galarza, investigador de INTA Marcos Juárez, y agregó: “El hecho de que los precios de los fertilizantes se hayan acomodado permitirán que el productor haga trigo con buena tecnología apuntando al rendimiento, como siempre, y a resolver los problemas de calidad que se registraron la campaña pasada”.

Como si todo esto fuera poco, de acuerdo a los dichos del especialista, las condiciones del suelo también son muy favorables para la siembra de este cereal de invierno. Las abundantes precipitaciones registradas durante los primeros días de abril, han dejado niveles de humedad adecuados para la implantación y desarrollo del cultivo: “Tenemos muy buenas condiciones hídricas para lograr plantas de muy alto potencial”, sostuvo.

Sin embargo, en este sentido Galarza admitió: “No recuerdo un año Niño tan llovedor y húmedo como éste. El mes de abril ha quedado en la historia como el período con menos sol de la región”, al momento que agregaba: “La presencia de napas en superficie, también es inédito pero se transforma en una oportunidad para el trigo, puesto que donde se pueda sembrar, vamos a tener muy buenos perfiles de humedad”.

La calidad también juega

Quien también dialogó en exclusiva fue Dionisio Gómez, representante del Grupo de Mejoramiento Genético del Trigo de la EEA INTA Marcos Juárez. De acuerdo a manifestaciones del especialista, en esta campaña la calidad de este cultivo también pasará a un primer plano.

En palabras de Gómez: “Es posible que en esta campaña se pueda estar mejorando la calidad del cultivo de trigo puesto que el productor apostará a mayores aplicaciones de fertilizantes, nitrogenados sobre todo, para mejorar la proteína, algo que el año pasado constituyó el mayor inconveniente de los productores”.

Trigo panadero versus trigo forrajero

Si realizamos una comparación de campañas, el ciclo pasado fue caracterizado como el de peor calidad del trigo, y Gómez pareció acordar con esto: “El año pasado fue totalmente atípico en cuanto a la calidad. Las abundantes lluvias ocasionaron que el rendimiento se dispare, mucho más allá de lo que el productor esperaba y, en consecuencia, la proteína cayera”, manifestó, al momento que aclaraba: “Como el nitrógeno disponible sólo alcanzó para desarrollar rendimiento, la calidad quedó a mitad de camino y no pudo alcanzar ni siquiera el 10,5”.

A lo que Galarza agregó: “Recordemos que la campaña pasada más de la mitad del trigo se comercializó como trigo forrajero; es decir que nuestros principales compradores fueron aquellos que compran el cereal para alimentar a los animales. Esto es para nosotros un pésimo negocio, sin dudas tenemos que apuntar a mejorar nuestros estándares de calidad”.

Premios y recompensas

Para finalizar, el representante de la EEA INTA Marcos Juárez no quiso dejar de enfatizar en la falta de incentivos que tiene el sistema de comercialización de trigo en nuestro país. ¿A qué se refiere? A lo siguiente: “En otros países la calidad del trigo recibe recompensas económicas mucho más elevadas que en el nuestro: hay productores para diferentes tipos de trigo porque cada uno tiene un mercado específico”.

Y concluyó: “No es casual, entonces, que los productores argentinos apuesten al rinde sin importarle demasiado la calidad, porque así es como hacen negocio”.

No obstante, las circunstancias actuales parecerían apuntar a trigos en los que la calidad y el rendimiento se combinen. Veremos si las expectativas y la realidad se encuentran en algún punto.

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