Stock de quesos duros se redujo a un mínimo histórico

Primeros datos del “balance lácteo” publicado por la Subsecretaría de Lechería. Los precios ya están para guardar el producto en cajas fuertes.

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Se redujo el stock de quesos duros.

Se redujo el stock de quesos duros.

18deJuliode2016a las08:59

El precio en góndola del queso Parmesano Conaprole en supermercados de Montevideo se encuentra en 16 u$s/kg. Un producto similar de primera marca en Buenos Aires (Romano La Serenísima) se vende en 21 u$skg (¡31% más!).

Buena parte de esa diferencia bestial se explica por la inflación inercial que viene de arrastre del régimen kirchnerista y la elevada concentración del circuito comercial (con cadenas de supermercados que aplican márgenes gigantescos a los precios mayoristas de los quesos).

Pero ese fenómeno también se fundamenta en los bajísimos stocks de quesos de pasta dura que hace que muchas industrias lácteas no tengan ningún apuro por vender esa mercadería.

En abril de este año –último dato oficial informado por la Subsecretaría de Lechería– el stock de quesos duros fue de 158.680 litros equivalentes versus 180.506 y 210.398 litros en marzo y febrero pasados. En abril de 2015 habían sido de 187.050 litros. También descendieron las existencias de quesos semiduros.

En abril de este año, debido al desastre climático que afectó a muchas zonas productivas de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos, la producción nacional de leche –que ya venía descendiendo por la salida de tambos del negocio y la reducción de rodeos lecheros– fue de apenas 658 millones de litros (-20% que en el mismo mes de 2015).

En ese contexto de falta de leche –que provocó un aumento nominal de precios significativo impulsado por una competencia feroz– la mayor parte de las industrias se dedicaron a liquidar stocks de quesos para destinar la poca leche disponible a la elaboración de quesos frescos (la leche en polvo sigue siendo un negocio horrible).

Las autoridades de la Subsecretaría de Lechería de la Nación –tal como se anticipó– comenzaron a difundir una nueva serie de indicadores (“balance lácteo”) por medio del cual se promoverá la reducción de la asimetría informativa presente en la cadena lechera.

El “balance lácteo” permite observar que efectivamente a comienzos de este año la industria contaba con un sobrestock gigantesco de leche en polvo, el cual, si bien sigue siendo elevado, fue reduciéndose a partir de las colocaciones realizadas en Venezuela por SanCor y por la menor oferta de leche disponible a partir de abril pasado.

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