Chicago: granos intentan fijar pisos con dificultad

El mercado está en una puja entre los que ingresan ahora y presionan los valores a la baja y quienes encuentran una oportunidad de compra.

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Algunos ven esta baja como oportunidad de compra.

Algunos ven esta baja como oportunidad de compra.

19deSeptiembrede2016a las08:13

El mercado está en un virtual empate de fuerzas entre quienes viendo la elevada oferta que está por ingresar al mercado presionan los precios a la baja, y quienes por el otro lado ven esta baja como oportunidad de compra, gatillando negocios de comercio exterior. Especialmente en soja. Mientras tanto, los primeros rindes de maíz en EE.UU. son menores que lo esperado, pero no son significativos.

El mercado sigue tratando de digerir el rinde promedio que el USDA proyectó para EE.UU. con 34 qq/ha de soja y casi 110 qq/ha para maíz. En el caso del maíz la trilla ya lleva más de 5% de avance, y la de soja comenzaría en unas semanas. Es lógico pensar que de aquí a que esté la mitad de la cosecha terminada, el foco se concentre en los rindes que se vayan registrando y la presión de oferta que siempre genera la recolección. Por eso resulta difícil ser alcistas en este momento. 

Sin embargo, en el caso del maíz los fondos expandieron muy fuerte su posición neta vendida y presionaron los precios a mínimos de seis años. Es por esto que quizás gran parte del trabajo esté hecho, y no quede mucho más espacio a la baja. Pero también resultará difícil ir a la suba hasta que se supere el trance de la cosecha. 

Como mencionamos antes, los rindes que se han reportado hasta el momento estuvieron por encima del año pasado, pero por debajo de lo que el USDA proyectó. Sin embargo, también hay que decir que se trata de los primeros lotes cosechados sobre la zona sur de cultivos, que no es tan relevante. Habría que esperar una o dos semanas más para que se esté trillando en zona núcleo, y se piensa que allí los lotes mostrarían mejor productividad. 

Por el lado de la soja, también hay desconfianza respecto del rinde, pero aquí los fondos seguían comprados y esto podría llevar a mayor liquidación. Especialmente a medida que la presión de cosecha se intensifique

Pero así como está de firme la oferta, también lo está la demanda de soja. EE.UU. volvió a informar exportaciones semanales por más de 1 millón de toneladas y se reportaron negocios importantes esta semana. Por el otro lado, Sudamérica también está llamando la atención: Brasil está muy seco y en la Argentina la gran duda es cuánta superficie de soja pasaría a maíz. Más adelante habrá que ver en diciembre/enero cómo se dirime el mercado climático, que siempre suele dar movimiento adicional a los precios. 

En el mientras tanto, en el mercado local volvimos a tener señales de que los derechos de exportación de soja no bajarían los 5 puntos prometidos, ya que la situación fiscal no lo permite. Para ser justos, en la campaña electoral se supeditaba la quita anual prometida a este tipo de circunstancias. Es más, en general en el sector hay conciencia de que esto difícilmente pueda revertirse

Mientras tanto, con la baja de precios las ventas brillan por su ausencia, y vemos el ritmo de comercialización como porcentaje de la producción más bajo de las últimas campañas. La apatía de los vendedores hace que a las fábricas les cueste originar, y las complicaciones para colocar la harina de soja están llevando a paradas de planta anticipadas. 

Mientras tanto, en maíz el mercado de exportación sigue traccionado por la demanda de Brasil, que lleva las primas FOB a niveles elevadísimos. Esto está gatillando nuevas declaraciones de ventas al exterior, y por lo tanto eleva el interés comprador. Todavía hay espacio para que veamos alzas mayores de precio. Pero no debemos descartar que en un punto, cuando los exportadores cubran sus necesidades, se retiren dejando solo al consumo interno y que allí el premio se vaya tan rápido como llegó

En el mercado de trigo, por otro lado, el USDA redujo levemente los stocks finales. Sin embargo, siguen muy altos. Lo que también está ocurriendo es que cada vez más países reportan problemas de calidad. El trigo de alta calidad va a ser escaso, pero el forrajero muy abundante. Esto presiona el precio de mercados como Chicago o el nuestro, donde se venden trigos con bajo nivel de proteína, a la baja. 

(*) Del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.

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