Arrancó la novela del trigo

Con un crecimiento del área del 20% ahora todos miran la calidad y especulan con el precio. Habría una recuperación para mediados del próximo año.

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Arrancó la novela del trigo luego de la liberación del mercado.

Arrancó la novela del trigo luego de la liberación del mercado.

11deNoviembrede2016a las07:55

Si bien es cierto que cuando se eliminaron las retenciones y se liberó el mercado de exportación del trigo, su cosecha recién iniciaba, las decisiones relacionadas a este cultivo se habían tomado mucho antes. Incluso antes de sembrarlo en el mes de mayo. Desde la asignación de áreas, la elección de semillas y la aplicación de fertilizantes, el productor triguero estaba muy desmotivado. El resultado fue una producción baja, con muy mala calidad fruto de la falta de inversiones. 

Pero en mayo de este año, al momento de la siembra del ciclo 16/17, todo fue optimismo. El área creció más de un 20%, y durante meses se argumentó desde diversos foros que había que apostar a la calidad. Así fue que se utilizaron semillas orientadas a esto, y las ventas de fertilizantes subieron un 50%, en gran parte relacionada con esta apuesta siendo posible por la mejora en la relación insumo-producto.

Al momento se empiezan a trillar los primeros trigos del norte y empezamos a ver los resultados de todo esto. La calidad en el noroeste es relativamente baja, pero hacia el noreste en términos generales mejora, aunque con gran heterogeneidad. Sin embargo, el partido se definirá más adelante, cuando en diciembre / enero le toque el turno de trillar al sur de Buenos Aires, de donde provienen los trigos más ricos en proteína. 

Mientras tanto, los precios que supieron estar durante bastante tiempo entre 160 y 170 u$s/t, con la cercanía de la cosecha, van bajando a la zonas de los 140 u$s/t. Los premios por calidad no superan los 5 u$s/t, y el productor se muestra desconcertado, preguntándose si no habrá vuelto a equivocarse. Pero tranquilo! Hay varias cuestiones que dilucidar.

En primer lugar, la disponibilidad del trigo de calidad y su premio parecen el cuento del huevo y la gallina. Los exportadores argumentan que no pagan calidad porque el sistema comercial no segrega, y el productor o el acopiador no segregan, porque no les pagan premios. Pero en el fondo todos saben que una vez que los compradores tengan un buen panorama de las calidades que hay disponibles en las distintas zonas, los premios se irán materializando.