Por el clima, la cosecha de soja sería menor a 50 M de toneladas

El recorte representa una merma de u$s3.500 millones en los ingresos, respecto a la última estimación que realizó el USDA.

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El Gobierno prometió la puesta en marcha de diversas obras para prevenir las inundaciones, como la del saneamiento del Canal San Antonio que divide a Santa Fe y Córdoba.

El Gobierno prometió la puesta en marcha de diversas obras para prevenir las inundaciones, como la del saneamiento del Canal San Antonio que divide a Santa Fe y Córdoba.

18deEnerode2017a las09:18

Las excesivas precipitaciones que cayeron durante el último fin de semana en gran parte de la zona núcleo cambiaron todas las estimaciones productivas. Con pérdidas prácticamente totales en algunos establecimientos y otras tantas hectáreas que están en situación crítica, las primeras proyecciones ya señalan que la producción de soja estaría muy lejos de las 56 millones de toneladas que vaticinó el Gobierno y más cerca de las 50 millones de toneladas, cifra más baja de los últimos seis años.

El consultor agropecuario Pablo Adreani explica que ante el actual escenario y teniendo en cuenta que todavía quedaban por sembrar poco más de 1,4 millón de hectáreas y de ese total alrededor del 50% ya no se podría implantar, sumado al recorte previo que realizó la Bolsa de Cereales de Buenos Aires de 300.000 hectáreas, lo lógico es prever una producción de la oleaginosa en torno a los 50 millones de toneladas.

En la misma línea se manifestó otro especialista en la materia, Manuel Alvarado Ledesma, quien advierte que la cosecha de la oleaginosa sería de entre 48 y 50 millones de toneladas pero va mucho más allá y señala que la pérdida total para el país, en comparación a lo proyectado en el último informe del USDA (57 millones de toneladas) es de alrededor de 3.500 millones de dólares.

La situación se repite con el cultivo de maíz, hasta la semana pasada el recorte productivo era de poco más de 1 millón de toneladas y luego de las inundaciones se sumaría otro tanto.

Por supuesto que no sólo la producción agrícola está enfrentando recortes productivos, la lechería sufre una de sus peores crisis en la historia con un combo que incluye además bajos precios. Ahora gran parte de la cuenca lechera santafesina continúa bajo el agua y las estimaciones provinciales dan cuenta que alrededor de 1.300 tambos están afectados. De esta manera la producción láctea nacional para este 2017 alcanzaría uno de sus peores volúmenes históricos.

En este sentido el Gobierno de Santa Fe le solicitó a la Nación que ponga a disposición de los tamberos una ayuda económica extraordinaria, más allá del fondo de emergencia agropecuaria.

Por su parte el ministro de Agroindustria de la Nación, Ricardo Buryaile, recorrió ayer parte de las zonas afectadas y estuvo en contacto directo con los productores.

En paralelo un grupo de tamberos se nuclearon al costado de la Ruta 34, en la localidad de Rafaela, y plantearon la posibilidad de que si los gobiernos provincial y nacional no responden con ayuda inmediata realizarían una protesta que incluiría el corte de la ruta. Los ánimos estaban muy caldeados pero el grupo decidió esperar unos días más el posible anuncio de una medida concreta para salir de la complicada situación que atraviesan.

Al mismo tiempo, Ricardo Buryaile, durante su recorrido por Rafaela anunció la puesta en marcha de distintas obras para el saneamiento del Canal San Antonio, que divide Córdoba y Santa Fe.

Finalmente y para lo que resta de la semana, el campo puede respirar algo aliviado porque no se esperan más precipitaciones en las zonas afectadas.

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