Logran cuadruplicar la oferta de levaduras de cerveza en el país

Un proyecto biotecnológico desarrollado en la FAUBA generó 32 cepas alternativas, disponibles para las cervecerías artesanales.

02deFebrerode2017a las10:26

En 2015, Juan Llamazares Vegh comentó en el sitio de divulgación científica Sobre La Tierra cómo habían sido los inicios de Stämm, su proyecto para multiplicar nuevas variedades de levaduras para la industria cervecera artesanal local. Con el tiempo, aquella idea nacida con el apoyo de IncubAgro, la incubadora de proyectos de la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA), creció, se enriqueció y fue distinguida con una beca del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA) para participar de una capacitación en la Singularity University (EE.UU.). Esta experiencia le permitió a Stämm crecer y consolidarse como empresa, y Llamazares comentó de qué manera.

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“Arrancamos Stämm con la idea de hacer más accesible la tecnología de bioprocesos. ¿Qué significa esto? En Argentina, las barreras de ingreso a la industria biotecnológica son muy altas y, al mismo tiempo, nuestras industrias tienen muchos requerimientos de productos biotecnológicos. El tema es que, en general, estos productos deben ser importados. Así que vimos el problema y encontramos el nicho justo, que es la multiplicación y abastecimiento de levaduras para las industrias cerveceras artesanales”.

Llamazares, quien pronto defenderá su tesis para graduarse de Ingeniero Agrónomo en la FAUBA, sostuvo que en nuestro país, los productores suelen enfrentar vacíos de oferta de levaduras, y eso les complica mucho sostener su producción diaria. “A diferencia de las cervecerías industriales, las artesanales no tienen la capacidad de multiplicar sus cepas y por eso debían comprarlas cada vez que las usaban. Además, antes sólo disponían de 8 cepas, contra las 200 disponibles en el mundo. Hoy, con Stämm ya ofrecemos 32 cepas alternativas. Es decir: cuadruplicamos la oferta original en el país”.

“Los cerveceros artesanales que trabajan con nosotros están contentos. Ellos sabían bien qué cervezas nuevas querían elaborar, pero no podían hacerlo por carecer de las levaduras. Así que eligieron las cepas y nosotros las conseguimos, con sus correspondientes licencias de uso, en bancos de germoplasma internacionales, que es donde se mantienen y preservan. Acá, en la Argentina, nosotros las multiplicamos y las empezamos a comercializar como levadura líquida, que responde mejor en la fermentación, da mejores resultados”, contó orgullosamente Juan.

 

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