Empezó con 2 hectáreas de frutillas y recibió un pedido de 800 toneladas: una crisis cambió su negocio y ahora busca potenciar las exportaciones

Sergio Vázquez, CEO de Las Brisas, destacó el nicho de los productos orgánicos; la mirada puesta en Latinoamérica y Dubái

28deSeptiembrede2026a las12:08

La producción orgánica es el eje de Las Brisas, una empresa que desde sus comienzos certificó su campo bajo este sistema y orientó su desarrollo hacia la elaboración de productos 100% orgánicos. La empresa con base en Recreo, Santa Fe, comenzó exportando frutillas congeladas, pero una crisis obligó a reconvertir el negocio.

En diálogo con Agrofy News, Sergio Vázquez, CEO de la firma, repasó la historia de la empresa y adelantó sus planes para ampliar la presencia en Latinoamérica. Estudió abogacía, pero el trabajo en Las Brisas le dio un nuevo desafío. Tras el traspié de 2008, la compañía apostó por industrializar la producción y ya piensa en nuevos productos.

Hace más de dos décadas, la familia detrás de Las Brisas comenzó su recorrido en el sector como productora de frutillas orgánicas. El objetivo inicial estaba ligado a una búsqueda familiar: producir alimentos saludables y recuperar el contacto con la naturaleza. 

Con el tiempo, aquella experiencia se transformó en una oportunidad comercial que llevó a la empresa a exportar frutillas congeladas a Estados Unidos. “En realidad arrancamos siendo productores primarios, haciendo frutillas orgánicas. Arrancamos en el año 2000”, contó a Agrofy News Sergio Vázquez, CEO de Las Brisas.

Los primeros pasos fueron, según relató, casi exploratorios. “No sabíamos nada de frutillas”, reconoció. Sin embargo, comenzaron a producir, despalillar, clasificar, lavar y congelar la fruta para luego enviarla al mercado estadounidense.

La oportunidad de exportación llegó a partir de un excedente de producción. “Nos salieron más frutas de las que podíamos consumir nosotros en la familia, vimos que la calidad de la frutilla era increíble, entonces contactamos a algunos brokers de frutilla congelada”, explicó Vázquez.

A través de esos intermediarios, la producción llegó a distintos potenciales compradores y apareció una propuesta que superaba ampliamente la escala que manejaba la familia en ese momento: una orden de compra de 800 toneladas de frutilla.

La cifra implicaba un desafío importante para una producción que por entonces contaba con apenas dos hectáreas. Para poder responder al pedido, acordaron entregar la producción año a año y comenzaron una etapa de expansión.

Durante cinco años, la superficie productiva fue creciendo de manera progresiva. Paralelamente, la empresa familiar incorporó infraestructura para procesar la fruta y avanzar en su comercialización internacional.

El negocio de la frutilla congelada llegó a su punto de inflexión en 2008, cuando la crisis financiera internacional afectó al mercado estadounidense. Ante ese escenario, la familia Vázquez decidió cambiar de estrategia y avanzar sobre la transformación de sus materias primas. “No pudimos seguir con ese negocio de frutilla congelada orgánica. Ahí viene la parte industrial y de generar valor a las materias primas”, explicó el CEO de Las Brisas.

Así comenzaron a desarrollar jugos, bebidas y mermeladas a partir de frutas y otros productos orgánicos. Ese proceso dio lugar al nacimiento de Las Brisas como marca orientada al mercado de retail.

Una producción que se abastece de distintas regiones

La empresa mantiene su campo familiar en Recreo, Santa Fe, mientras que la actividad industrial se desarrolla en Rosario. Para abastecer su producción, Las Brisas complementa las materias primas de origen propio con el aporte de productores de distintas provincias.