Trazarán el mapa de las bioenergías en la Argentina

En el marco del proyecto Probiomasa, el INTA y la FAO firmaron una carta acuerdo para analizar la oferta, demanda y distribución de biomasa vegetal disponible en cada provincia del país.

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El objetivo del acuerdo es diagramar un mapa que muestre la oferta y demanda de biomasa en cada provincia para generar energía.

El objetivo del acuerdo es diagramar un mapa que muestre la oferta y demanda de biomasa en cada provincia para generar energía.

14deMarzode2017a las11:28

La Organización para la Alimentación y la Agricultura de las Naciones Unidas (FAO, por sus siglas en inglés) plantea que la energía promueve el desarrollo sostenible y está estrechamente vinculada a la seguridad alimentaria y a la erradicación de la pobreza. Por esto, en el marco del proyecto Probiomasa –impulsado por los ministerios de Agroindustria y de Energía y Minería de la Nación–, firmó una carta acuerdo con el INTA para analizar la oferta y distribución de biomasa vegetal disponible en la Argentina, con el objetivo de realizar un mapa.

Las fuentes alternativas representan una oportunidad para que las comunidades puedan mejorar la productividad agrícola y sus ingresos. Claudia González, coordinadora del Programa Nacional Agroindustria y Agregado de Valor del INTA, aseguró: “Es fundamental conocer con precisión qué tipo de biomasa vegetal tenemos en cada región y su disponibilidad”. Y afirmó: “En el país, tenemos un gran potencial para producir bioenergías”.

En la actualidad, las renovables constituyen el 15 % de la matriz energética mundial. Para promoverlas, la Asamblea General de la ONU declaró al período 2014-2024 como la “Década de la Energía Sostenible para Todos” (SE4ALL, por sus siglas en inglés). Por su parte, Miguel Almada, coordinador nacional del proyecto Probiomasa, señaló que “esta tarea complementa las actividades que ya se vienen realizando y suma el relevamiento de la oferta y demanda de los recursos biomásicos, con el objetivo de promover la producción y el consumo de bioenergías”.

Además, expresó que “la gran diversidad de materiales que se engloban bajo el término bioenergía, la convierten en una fuente de energía versátil, a partir de la cual pueden obtenerse combustibles sólidos, líquidos y gaseosos”. En esa línea, indicó: “Como su disponibilidad varía de región a región y depende del clima, el tipo de suelo, la geografía, la densidad de la población y las actividades productivas es importante hacer este análisis espacial”.

EL INVENTARIO

El objetivo del acuerdo es diagramar un mapa que pueda mostrar la oferta y demanda de biomasa en cada provincia. “En una primera etapa, el proyecto plantea el relevamiento de Buenos Aires, Chaco, Chubut, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, Misiones y Santa Fe”, detalló González. “A medida que avancemos en el análisis de la información, iremos registrando más provincias hasta completar todo el país”, agregó.

Los intereses comunes y la complementariedad de capacidades resultaron claves en el origen de esta articulación. “La participación del INTA mediante el aporte de recursos humanos y producto de su inserción territorial permitió llevar adelante el relevamiento de tan extensa y variada información”, destacó González.

Para analizar la situación actual de la bioenergía y estimar su potencial en la Argentina, “el equipo del INTA continuará con el uso de la metodología WISDOM (Mapeo de Oferta y Demanda Integrada de Dendrocombustibles) desarrollada por el Programa de Dendroenergías de la FAO, en cooperación con el Instituto de Ecología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)”, indicó Almada

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