Ante precios deprimidos, las ventas brillaron por su ausencia
La campaña norteamericana continúa marcando el pulso del mercado. Se esperan lluvias beneficiosas para los cultivos. El jueves se conocerá el reporte mensual del USDA.
|
Tiempo clave. Los analistas adelantan que habría un fuerte recorte en los rindes del maíz y la producción bajaría 10 millones de toneladas.
Tras el mes de julio, que resultó cálido y seco en el oeste de EE.UU. y que redundó en un deterioro para la calidad de cultivos de maíz y soja, las temperaturas se volvieron más frescas con la llegada de agosto, y se pronostican lluvias por encima de lo normal. Si bien no alcanzaron a llegar en la semana pasada, ya el mercado reaccionó y presionó fuertemente para abajo a los precios.
Los fondos especulativos habían generado una posición neta vendida importante cuando se terminó de sembrar lo que apuntaba a ser una cosecha que incrementaría los stocks finales tanto para maíz como para soja. Luego el clima seco los llevó a cerrar posiciones. Las compras dejaron la semana pasada a los especuladores levemente comprados en maíz y prácticamente neutros para soja. Por eso es que este cambio de pronósticos resultó tan violento para los precios. De hecho en la última semana vendieron unos 4 millones de toneladas de maíz y 1 millón de toneladas de soja. De todas formas siguen levemente comprados en maíz y levemente vendidos en soja.
Pero lo cierto es que la condición de cultivos se resintió mucho y habrá que esperar para ver cuánto de este deterioro se logra revertir en agosto. Vale aquí aclarar que tanto el maíz como la soja transitan su período de floración durante julio. Sin embargo mientras que una mala floración para el maíz usualmente se liga mucho con malos rindes finales, en soja un problema en la floración puede ser compensado con una buena formación de vainas y llenado si efectivamente en agosto el clima se revierte. Es por esto que la soja lideró las bajas.
