Soja en baja: Chicago cerró con tres ruedas negativas y Rosario operó con cautela
El clima pone presión sobre Estados Unidos; mientras que la plaza local cotizó a $ 550.000
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Los contratos de futuro de soja en la Bolsa de Chicago registraron su tercera rueda consecutiva en baja. El informe de fyo explicó que los precios estuvieron condicionados por la mejora climática en el medio oeste estadounidense y la incertidumbre en torno al margen de procesamiento.
Durante la jornada, la oferta por la oleaginosa con descarga inmediata en la terminal de Rosario se ubicó en $ 550.000 por tonelada. De esta manera, el mercado de granos ajustó sus cotizaciones al ritmo del avance de la cosecha en el hemisferio norte.
Al analizar el mercado internacional, el reporte de fyo detalló que las perspectivas meteorológicas favorables impulsaron las labores de recolección en los campos de Estados Unidos. A su vez, los operadores ajustaron sus posiciones a la espera de la publicación del próximo informe mensual WASDE confeccionado por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA).

Sobre las previsiones del mercado internacional, Don Roose, presidente de la firma US Commodities, señaló la existencia de un intenso debate sobre si el rendimiento del cultivo. En este sentido, consideró que podría revisarse aún más al alza en octubre. Asimismo, el USDA confirmó que la molienda de agosto alcanzó 6,29 millones de toneladas.
En la plaza doméstica, los precios de la oleaginosa reflejaron la cautela de la demanda. Por la mercadería con entrega contractual y fijaciones en Rosario se pagaron $ 560.000 por tonelada.
A su vez, las posiciones con entrega pactada para el mes de noviembre y opción de pago anticipado cotizaron en $ 560.000 por tonelada. En la terminal de Bahía Blanca, el valor por el grano disponible alcanzó los US$ 355 por tonelada. Por su parte, el mercado del maíz y del trigo también acompañaron la tendencia bajista en las plazas de referencia internacional.
Frente a este escenario, el mercado argentino mantendrá la mirada puesta en las decisiones del USDA y en los flujos exportadores globales. Hacia el futuro, la volatilidad internacional seguirá condicionando los valores locales de la soja.
