CLIMA
Rosario
viernes 19
Estado clima
12° | 26°

Nublado parcial

sábado 20
Estado clima
10° | 20°

Lloviznas aisladas

domingo 21
Estado clima
15° | 25°

Lloviznas aisladas

Financiero

Informe semanal de Arizmendi

Régimen Agrario: todo sobre los obreros de viñas

La vitivinicultura es una actividad económica de amplia extensión geográfica, que se desarrolla al pie de la Cordillera de los Andes.

Por Dra. Marina Simondegui | Departamento Técnico Legal Laboral de Arizmendi

  • regimen agrario todo obreros vinas
    Régimen Agrario: Obreros de viñas.

En nuestro país, la vitivinicultura es una actividad económica de amplia extensión geográfica, que se desarrolla al pie de la Cordillera de los Andes a lo largo de 2 .400 km, desde la provincia de Salta hasta la provincia de Río Negro.

En esta actividad, la vid exige una constante atención del hombre que la cultiva, ya que durante todo el año requiere el cumplimiento de múltiples trabajos, tales como: laborar de la tierra, arrancar malas hierbas, podar, injertar, y vigilar las múltiples enfermedades y plagas que pueden afectar a la vid. De ahí que en la etapa inicial de ese proceso productivo, con motivo de la explotación de viñas, en la ejecución de las tareas técnico-culturales propias de la actividad, intervienen fundamentalmente las siguientes figuras laborales: a) obreros de viñas; b) contratistas de viñas y c) cosechadores de uvas.

En la actualidad, en algunas explotaciones intervienen las tres figuras mencionadas: obreros, contratistas y cosechadores; pero, en la mayoría se acude a los obreros de viñas, que en algunos casos también asumen total o parcialmente las tareas de cosecha. Por tal motivo, el artículo 30 del CCT 154/91 (Viñateros: obreros y empleados) prevé un régimen especial para los obreros de viñas que participen en la cosecha de viñas y frutales.

A continuación, Marina Simondegui asesora laboral de Arizmendi, analiza las principales características del régimen jurídico laboral aplicable a los obreros de viña.

Encuadre jurídico

Sobre el encuadre jurídico que se le debe dar a la figura del obrero de viñas se ha desarrollado una controversia con relación a si además de la aplicación de las normas previstas en el CCT 154/91, se le debe aplicar supletoriamente las normas de la Ley de Contrato de Trabajo (LCT) o del Régimen Nacional del Trabajo Agrario (RNTA).

A los fines de su análisis se debe distinguir, por un lado, la situación durante el período de vigencia de la ley 22248 y por el otro la situación posterior a la sanción de la ley 26727.

Situación durante la vigencia de la ley 22248

El tratamiento de la cuestión fue llevada a la Corte Suprema de la provincia de Mendoza, tribunal que se ha pronunciado por la aplicación supletoria de las normas de la LCT de la siguiente manera: “…desde que la propia ley 22248 en su artículo 144 excluye de su ámbito a las relaciones regidas por convenios anteriores a su vigencia” (SC Mendoza, Sala II, “Sosa, Agustín c/Lorenzo Guerrero Ltda. s/cas.”, 09/06/1999). 

En efecto, para la Corte provincial la relación laboral del obrero de viñas se debe regir por la legislación específica de la actividad, es decir, por el convenio colectivo de trabajo 154/91 y supletoriamente por las normas de la LCT.

La doctrina de la Sala II de la Corte de Mendoza ha sido resumida en los siguientes puntos:

1) En los autos 58.689, caratulados Bodegas y Viñedos Nicolás Catena SA en j° 12.432, ‘Rosales, Marcelo F. c/Bodegas y Viñedos Nicolás Catena SA p/ordinario s/casación’, de fecha 26 de noviembre de 1996, registrado en LS 269 fs. 56, se ha sostenido que es acertado el criterio del a quo que considera que el convenio colectivo 154/91 y las normas de la LCT rigen la actividad laboral del actor como obrero común de viñas, quedando excluido del ámbito legal de la ley 22248, porque el convenio citado es de fecha anterior al RNTA, por lo que es ajustado a derecho encuadrar el caso en la LCT para resolver sobre la procedencia de los rubros reclamados por el actor, desde que la propia ley 22248 en su artículo 144 excluye de su ámbito a las relaciones regidas por convenios anteriores a su vigencia.

2) La ley 22248 (BO: 18/07/80) instituye el nuevo régimen nacional del trabajo agrario, modifica el artículo 2 de la ley 20744 reformada por la ley 21297 y declara que sus disposiciones no son aplicables a los trabajadores agrarios y deroga en consecuencia el decreto-ley 28169/44 (estatuto del peón), la ley 13020 (trabajo rural de temporada), el decreto-ley 15169/56 (remuneraciones de trabajadores rurales) y los decretos reglamentarios 2509/48 y 34147/49.

Ahora bien, el artículo 144 de la citada ley dispone que: “El régimen de las convenciones colectivas de trabajo continuará aplicándose únicamente con relación a las actividades agrarias que se hubieren incluido en aquel con anterioridad a la vigencia de la presente ley”.

3) La actividad laboral realizada por el obrero de viñas se rige por el CCT 154/91 y supletoriamente por la LCT, y no por el RNTA, ley 22248, atento a lo dispuesto por el artículo 144 mencionado, que establece con claridad que el régimen de las convenciones colectivas de trabajo se continuará aplicando exclusivamente a las actividades agrarias que se hubieren incluido en el último régimen citado, con anterioridad a la vigencia de la ley 22248.

“La actividad vitivinícola ha sido incluida en el régimen especial mediante el CCT 45/75, mientras que el RNTA comenzó a regir a partir del año 1980, por lo que se ha cumplido sin duda la condición que establece el artículo 144 para que esta actividad quede excluida del RNTA (SCJMZA, Sala II, 28/09/05, N° 79.837, caratulada: Fernández, Hugo M. en jº 32.144 ‘Fernández, Hugo M. c/Panasiti Antonio Luis p/despido s/cas.’)”.

En efecto, la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Mendoza ha entendido que la “categoría de obrero de viña” está comprendida en la LCT con el argumento de ser personal convencionado. Por tal motivo, a los obreros de viñas se les aplican los convenios colectivos específicos de la actividad (por ejemplo: el CCT 154/91). El sustento de la exclusión de la ley 22248 se encuentra en lo normado en el artículo 144 de la ley 22248 cuando dispone que el régimen de convenciones colectivas de trabajo continúe aplicándose con relación a las actividades agrarias que se hubieren incluido en ese régimen de convenciones con anterioridad a la vigencia de la ley.

Actualmente, la Sala II de la Corte de Mendoza mantiene la misma doctrina, tal como surge en la causa 100.895 de fecha 17/04/2012, caratulada: Cortez, Felipe Osvaldo en j° 9114 “Cortez, Felipe O. c/Esprazzato Alberto p/cobro de seguro” s/inc. cas.”. En dicha causa la Corte provincial señala como primera conclusión, que la actividad de los obreros de viñas está regulada por la LCT y no por el Estatuto del Trabajador Agrario y, por consiguiente, que a los mismos y a sus empleadores no les son aplicables las disposiciones de la ley 25191 (RENATRE). Las razones que avalan su postura son las siguientes:

a) Considera que del análisis legal se puede establecer que el artículo 4 de la ley 25191, para determinar el ámbito subjetivo de aplicación de esta norma, remite explícitamente a las leyes 22248 y 23808, y siendo que las relaciones laborales de los obreros de viñas no se rigen por esas normas, solo se puede concluir que la ley 25191 resulta inaplicable a estos.

b) Señala que del análisis de los antecedentes, resulta evidente que la representación de los empleados y de los empleadores en su conjunto y unánimemente, la Administración (AFIP-ANSES), la justicia de la provincia vitivinícola por excelencia, en su máxima instancia, la justicia federal e incluso el Ministerio de Trabajo de la Nación (tanto en la persona del Ministro como en las distintas Secretarías y Direcciones de esa cartera), han entendido coincidente y reiteradamente que toda la actividad de los obreros de viñas se rige en la materia por las disposiciones de las leyes 20744 y 24013 y no por las leyes 22248, 23808 y 25191.

c) Por último, del análisis de la razonabilidad y finalidad de la ley, la Corte de Mendoza concluye que surge notorio que la ley 25191 fue dictada con el objeto de que los trabajadores rurales (ley 22248) pudieran beneficiarse con las prestaciones por desempleo de las que, hasta entonces, estaban excluidos. Igualmente, siguiendo la manda del artículo 14 de la CN, la ley tuvo por finalidad dar a aquellos y a sus empleadores la dirección del organismo encargado de recaudar y administrar los fondos destinados a otorgar aquellas prestaciones. Por tanto, si los obreros de viñas no fueron beneficiados con esas prestaciones por estar ya gozando de ellas y no participan (ni pueden hacerlo) de la dirección de ese organismo, es de rigor concluir que las disposiciones de esa norma no alcanzan a los obreros de viñas ni a sus empleadores.

Situación a partir de la vigencia de la ley 26727

Con la sanción de la ley 26727, la situación se mantiene sin variantes, toda vez que el artículo 3, relativo a las exclusiones del régimen agrario, en el inciso g) menciona a los trabajadores comprendidos en el régimen de convenciones colectivas de trabajo (ley 14250) con anterioridad a la vigencia de la ley 22248.

En conclusión, queda claro que la relación laboral del obrero de viñas se debe regir por la legislación específica, es decir, por el convenio colectivo de trabajo 154/91 y supletoriamente por las normas de la LCT.

Convenio colectivo de trabajo 154/91 de obreros de viñas

El CCT 154/91 fue celebrado en la ciudad de Mendoza el día 16 de enero de 1991. Las partes intervinientes en dicho acuerdo fueron las siguientes: el sector empresario integrado por la Asociación de Viñateros de Mendoza; la Federación de Viñateros de San Juan; la Cámara de Comercio, Industria y Agropecuaria de San Rafael y el Centro de Viñateros y Bodegueros del Este; y el sector sindical integrado por la Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines de la República Argentina.

El mencionado acuerdo comprende a los trabajadores de empresas viñateras de todo el país, incluso aquellas que dentro del establecimiento también posean olivares y frutales, siempre y cuando la actividad vitivinícola sea la principal.

¡OPINÁ SOBRE ESTA NOTA!

Comentar en foro