El gobierno santafesino aplicó un impuesto al alimento balanceado

El aumento de la alícuota se da en el marco de la sequía que sufre la región y comenzó a regir desde el primero de marzo.

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El gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, en la celebración de 60 años de John Deere.

El gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, en la celebración de 60 años de John Deere.

23deMarzode2018a las10:30

“Santa Fe es una provincia agropecuaria y agroindustrial, una provincia productiva que, en la medida que el contexto económico y la macroeconomía nos den un poco de facilidades, despega sola”. Así lo indicó ayer el gobernador santafesino Miguel Lifschitz durante un acto realizado en la planta de John Deere localizada en la ciudad de Granadero Baigorria.

Pero el deseo de Lifschitz no se corresponde con un nuevo tratamiento impositivo –vigente en la provincia desde el presente mes de marzo– que encarecerá el alimento balanceado para tambos, feedlots, porcinos y avícolas, entre otras actividades.

La Ley 13750/18, publicada en el Boletín Oficial de Santa Fe el pasado 8 de marzo y vigente de manera retroactiva desde el 1 de ese mes, dispuso una alícuota del impuesto de Ingresos Brutos del 2,0% para las empresas dedicadas a la “transformación de cereales y oleaginosas que hayan tenido ingresos brutos anuales totales en el período fiscal inmediato anterior iguales o superiores a 64.000.000 pesos y/o hayan procesado en dicho período más de 360.000 toneladas de granos”.

Además de aumentar la alícuota para esa actividad (que en 2017 era de 1,5%), también se ajustó el universo de empresas beneficiadas con una alícuota diferencial, dado que el tope de facturación, que este año es de 64 millones de pesos, en 2017 era de 150 millones de pesos.

La alícuota ahora vigente para empresas procesadoras de granos con una facturación superior a 64,1 millones de pesos es de 4,5%, mientras que sube a 5,0% en el caso de ingresos brutos mayores a 760 millones de pesos.

De esa manera, por ejemplo, una Pyme dedicada a la elaboración de alimento balanceado que hasta el año pasada estaba gravada con una alícuota de Ingresos Brutos de 1,5%, este año pasará a pagar 4,5% (que, para una facturación anual de 120 millones de pesos representa un monto de 5,4 millones).

Es altamente probable que buena parte de la mayor carga tributaria sea trasladada al precio final de los balanceados, algo que, por cierto, no se trata de una buena noticia en el actual contexto de encarecimiento relativo del valor del granos por efecto de la depreciación del peso argentino.

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