Somos la Tierra: una obra que refleja la realidad de la agricultura familiar argentina

Desde la pesca artesanal de centolla en Ushuaia, hasta la producción andina de quinua en Jujuy, el INTA narra historias con gran calidad audiovisual, acompañadas por más de veinte temas musicales grabados para la ocasión.

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En el materia audiovisual participan artistas como León Gieco, Raly Barrionuevo, LIliana Herrero, La Bruja Salguero, el Dúo Coplanacu y Peteco Carabajal.

En el materia audiovisual participan artistas como León Gieco, Raly Barrionuevo, LIliana Herrero, La Bruja Salguero, el Dúo Coplanacu y Peteco Carabajal.

11deMayode2018a las08:49

Según la FAO, cerca del setenta por ciento de los alimentos de la canasta básica en América Latina provienen de sistemas de agricultura familiar. En la Argentina, este modo de producción representa más del 65% de las explotaciones agropecuarias en tan sólo el 13% de las tierras cultivables disponibles y absorbe el 54% del empleo rural. Es decir, muchos de los alimentos que componen nuestra dieta diaria fueron producidos en el seno de un sistema agrícola familiar. Muchas de las cerezas, bananas, duraznos, la yerba mate y la quinta que disponemos en nuestra mesa encierran una historia y un modo de vida de quienes lo producen.

Para dar cuenta de esta diversidad y visibilizar la importancia de la agricultura familiar en la Argentina, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), desde su Secretaría de Extensión, lanzó “Somos la Tierra”, una campaña multimedial compuesta por un libro que contiene historias de agricultores familiares, análisis de especialistas y organizaciones sociales;  un CD con músicos que apoyan la iniciativa (entre ellos León Gieco, Raly Barrionuevo, LIliana Herrero, La Bruja Salguero, el Dúo Coplanacu y Peteco Carabajal), y una película que retrata el trabajo de los agricultores en sus territorios. Se pueden ver y descargar de manera gratuita.

“Se trata de visualizar la realidad de muchas de las familias productoras de todo el país que son público destinatario de INTA en investigaciones y desarrollo, ya que nuestro organismo cuenta con cinco Institutos específicos para agricultura familiar en el NOA, NEA, la Región pampeana, Cuyo y La Patagonia”, explica Diego Ramilo, coordinador Nacional de Transferencia y Extensión INTA.

El álbum

De acuerdo con Ramilo, “este disco cuenta con el compromiso de reconocidos artistas populares y regionales que aportaron sus canciones en versiones inéditas grabadas especialmente para la ocasión”. Cabe destacar que cada uno de los músicos interpreta su tema también en la película en las distintas regiones donde se recopilaron los testimonios de productores.

Tanto el álbum como la película inician con el tema más representativo de todo el potencial natural de nuestra tierra, Dios Naturaleza de León Gieco, con letra de Luis Gurevich.

“Fue Luis Gurevich, que además es el productor de León, quien nos abrió la puerta a los distintos artistas que donaron sus canciones, lo que nos parecía clave para el proyecto”, explicó, Ramilo.

Entre las canciones se destacan “Huella de los labriegos”, de Raly Barrionuevo, que describe sobre “los silencios y esperas” de esta labor, y “El pescador”, de Aníbal Sampayo, en la voz contundente de Liliana Herrero. También suenan temas como “Elogio de las frutas”, interpretado por el Dúo Coplanacu,  “Zamba al olivo”, cantada por Mery Murúa y “Ave que sabe”, en la voz dulce y  melódica de Rodrigo Carazo.

Son temas que ilustran los colores, matices, texturas y pesares del trabajo de campesinos  colonos, crianceros, minifundistas y chacareros de nuestro extenso territorio.

El video

“Somos La Tierra” cuenta también con un documental de una hora de duración que ilustra en gran calidad sonora y visual historias protagonizadas por quince productores de las más diversas latitudes de nuestro país.

Se entrelazan los saberes de Froilán Mamaní y de su compañera, Presentaciona Torres, que en Ocumazo, plena Quebrada de Humahuaca, cultivan la quinua; la valentía de los pescadores artesanales de centolla y mejillones que desafían las bravas aguas del canal Beagle, en Tierra del Fuego; el trabajo de los productores de frutas tropicales y bananales de Laguna Naineck, en Formosa; la trashumancia de los crianceros de Chos Malal, en Neuquén, los arreos de hasta veinte días en busca de las mejores pasturas para sus chivos y el trajinar diario de los integrantes de la Cooperativa 1611, que desde Florencio Varela producen frutas y hortalizas que llegan a las mesas del conurbano bonaerense y más allá.

Se destacan la historias de un grupo de hilanderas de Gobernador Gregores en Santa Cruz que empezaron a hilar con rueca a pedal, o productores de Angosto de Ucumayo, Jujuy que retomaron el cultivo de papa andina y de maíz “como lo hicieron por cientos de años sus antepasados indígenas” y que había sido “dejada de lado con la conquista española”, tal como comenta con orgullo uno de los campesinos.

De acuerdo con Silvia, productora del documental y parte del INTA: “Lo que más me queda de esos días de rodaje es la diversidad de modos de producir que se enmarcan en la agricultura familia. Te encontrás  con campesinos que continúan con la actividad del legado familiar de su padre y / o abuelo, con el que cultiva desde cero, hasta con el que se pone a innovar y probar, o los que se asocian para mejorar la producción armando talleres y ferias”.

Si te interesa conocer sobre estos actores claves en la producción de alimentos y conservación de nuestra cultura, podes ver el trailer de Somos la tierra.

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