Los precios logran armar pisos nuevamente

La firmeza de la demanda de maíz, y la renovada esperanza de que EEUU y China acerquen posiciones ayudaron al mercado.

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Tras la fuerte baja inicial los valores en Chicago lentamente comenzaron a recuperarse.

Tras la fuerte baja inicial los valores en Chicago lentamente comenzaron a recuperarse.

21deAgostode2018a las08:58

Con los rumores de la guerra comercial, tanto los exportadores de EEUU como los compradores Chinos aceleraron operaciones y embarques para concretar los negocios antes de que las medidas se concretaran. Luego de que China efectivizara los aranceles a las importaciones de soja de Norteamérica, algunos buques que llegaron demorados quedaron en la difícil situación de que en caso de descargar debían pagar un 25% de impuesto. Como resultado tres buques quedaron dando vueltas.

En el mientras tanto China concentró sus compras sobre Brasil, y EEUU se dedicó a exportar a países que fueron desplazados del mercado sudamericano.  Pero esto no fue gratis. Si bien todo esto se dio en un contexto de valores a la baja, en forma relativa, los precios de EEUU bajaron y subieron los de Sudamérica. La diferencia no llego al 25% del arancel, pero cierto es que ambos países perdieron. China paga un premio por soja de Brasil y EEUU exporta con un descuento fuerte a Europa y otros destinos asiáticos.

Pero ahora la oferta de Brasil esta agotándose. Como primera señal de que algo está cambiando, los barcos norteamericanos que habían quedado vagando, descargaron. Pero además se conoció que nuevamente habrá reuniones a nivel de Ministerio, con una misión China que visitará EEUU.

Localmente esta semana finalmente el gobierno actuó en el tema derechos de exportación.  Recordemos que desde el encarecimiento del endeudamiento, la escapada del dólar y la inflación,  y la caída en la actividad económica relacionada a la mala cosecha,  y con el compromiso asumido con el FMI  de apurar la reducción del déficit fiscal,  varias veces tuvimos comentarios de que habría que suspender la quita de derechos de exportación en soja para apuntalar la recaudación. Pero el gobierno hacía hincapié una y otra vez en su compromiso con el sector de bajar la presión impositiva. Nuestra postura era que en cualquier momento pasaría algo. Pero nunca imaginamos la salida que se terminó encontrando para subir ingresos sin cambiar el esquema de reducción: eliminar el diferencial arancelario entre la harina y el aceite de soja, y la materia prima para producirlo.

Este arancel era un incentivo al valor agregado que apuntaba a devolverle a la industria una serie de tributos que gravan al mismo. Argentina fue atacada por esta política en ámbitos internacionales, pero logro defender la postura, lo que contribuyó a tener uno de los polos de molienda más fuertes del mundo.

Ahora para recaudar más el gobierno suspendió el esquena de reducción de aranceles por seis meses. con esto el esquema se terminara equiparando en febrero.

Esto llega en un pésimo momento para la industria, que tiene por un lado un problema para conseguir poroto de soja internamente porque la cosecha que se proyectaba en 55 mill.tt. termino siendo de 36. por el otro lado mientras que el precio de venta de aciete y harina es el mismo para EEUU que para Argentina, por la guerra comercial entre Norteamérica y China,  el precio del poroto está un 15% mas barato en el norte que en nuestro mercado. El efecto combinado de esto es una caída fuerte de la molienda local. A esto ahora le sumamos que este 3% de mayores impuestos implica unos 6 Usd por tt. Pero como siempre pasa, el hilo se corta por lo más débil: los compradores trasladaron el impacto al productor pagando menos por la soja.

En el mercado de trigo rumores de que por la menor producción de Rusia este país limitaría sus exportaciones dieron nuevos bríos a los precios, que parecían haber descontado ya la situación internacional.

Localmente la suba de precios llevo a que los productores vendieran un cuarto de la producción esperada por anticipado, cuando a esta altura normalmente no supera el 6%.

Los cultivos en general evolucionan bien, aunque en Córdoba se necesitan lluvias. pero si las precipitaciones que normalmente se dan en primavera arriban, no se ve inconvenientes para llegar a 21 millones de toneladas de producción.

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