De un fracaso a más de 2000 hectáreas: la mujer que apostó por cultivos especiales cuando era todo soja y hasta le planteaban "¿se saca algo con eso?"
"Nuestro primer lotecito fueron algo menos de 100 hectáreas, que como todo comienzo fue un rotundo fracaso", recuerda Ingrid Sterner, una pionera en la producción de legumbres en la provincia de Santa Fe
Ingrid Sterner es productora y preside la Mesa de Legumbres de Santa Fe, que tuvo un primer encuentro en la Bolsa de Comercio de Rosario.
La historia de Ronalb, una empresa dedicada al campo
Cuando todos miraban la soja, Ingrid apostó junto a su marido y socio a Rogelio Renzone a las legumbres. "Nuestra empresa nació como una iniciativa de dos ingenieros agrónomos. Nos graduamos allá por el año 1984-1985. En aquella época era todo soja. Todo esto que después fue el boom de la soja, en aquel momento empezaba. Entonces todos nuestros colegas hacían agroquímicos de soja, semillas de soja, usos de soja. Uno, que tiene a veces una mente inquieta cuando es joven, dice: ‘No puede ser que todos nos dediquemos a un solo producto prácticamente único’, por una cuestión de seguridad elementaria y por una cuestión de competitividad. Entonces, por experiencia previa que teníamos en el cultivo de lentejas —porque el papá de mi compañero, que además es mi esposo y socio, era productor de lentejas— empezamos a especializarnos en ese cultivo".
Con esa iniciativa empezaron a convocar productores y les fue muy bien. "Llegó un momento donde decíamos: ‘Bueno, la gente sembró porque nosotros le dijimos que siembren. Ahora tenemos la producción, ¿qué tenemos que hacer?’. Se nos agotaron los compradores locales y dijimos: ‘Bueno, para dar volumen hay que ir afuera’. Y bueno, nos enfilamos, agarramos nuestro vehículo manejando, fuimos hacia Brasil y empezamos a ver cómo producía el mundo, cómo el mundo comercializaba y dónde había compradores con los cuales conseguimos establecer acuerdos muy importantes".

Así fue que nació Ronalb: "Nos dedicamos fundamentalmente a lo que es producción. Nos especializamos en la producción, el acopio y el preparado de cultivos especiales. Nuestro primer lotecito fueron algo menos de 100 hectáreas, que como todo comienzo fue un rotundo fracaso porque fue un año donde el clima realmente no acompañó. Nuestras lentejitas tenían un tamaño de 15 o 20 centímetros, muy chiquitas, y la producción fue muy magra", repasa Ingrid.
Pero ese fracaso fue el puntapié que les hizo saber que realmente lo querían hacer: "A pesar de las dificultades y del mal comienzo, era cuestión de seguir insistiendo. Hoy día estamos produciendo alrededor de 2.000 hectáreas, fundamentalmente en la provincia de Santa Fe y en Entre Ríos".

¿Cómo es ser productor de legumbres? "Tenemos desafíos que los productores de commodities ya tienen resueltos. O sea, hay mejoramiento de trigo, se viene haciendo en todo el mundo y esas mejoras se vienen aplicando en todo el mundo. Para comercializar trigo hay estándares, hay mercado de futuros, hay un montón de ordenamiento que las especialidades no lo tienen. Y hoy día creo yo que las especialidades están en un punto de inflexión: van a pasar de ser un cultivo prácticamente artesanal en todas sus etapas —desde lo que es la semilla hasta la comercialización— a convertirse también en una alternativa estandarizada", concluye.
