Jugos naturales: del pueblo de las mandarinas al centro porteño

Desde Entre Ríos, Delfor Issac Panozzo Zenere desembarcó en el Obelisco con sus jugos naturales, y sobre todo, con un espíritu emprendedor admirable.

Por |
Delfor a sus 56 años de edad cuenta cómo nace su emprendimiento en un pueblo de aproximadamente 4.000 habitantes.

Delfor a sus 56 años de edad cuenta cómo nace su emprendimiento en un pueblo de aproximadamente 4.000 habitantes.

26deOctubrede2018a las14:39

Delfor Issac Panozzo Zenere es de Villa del Rosario, una localidad que se encuentra situada al noreste de la provincia de Entre Ríos, sobre la costa del Río Uruguay. Conocida bajo el slogan “El Pueblo de Las Mandarinas”, por el alto porcentaje de producción en cantidad y variedad de mandarinas producido en el ejido de Villa del Rosario, alcanzando la mayor proporción de producción por kilo en la provincia.

“Vengo a concientizar e incentivar el consumo de jugos exprimidos artesanales. Hago una combinación de naranja, mandarina, pomelo rojo y limón, un jugo multifrutal hecho en el momento”, relata en el marco de la semana de promoción del consumo de “Más Frutas y Verduras” organizada por la cartera agroindustrial, y agrega: “A la gente le agrada mucho, sabemos que la vitamina C es volátil, entonces el hecho de cortar, exprimir y consumir  en el instante, es lo ideal”.

Sacarle el jugo

Al hablar de economía regionales, inmediatamente el término se asocia con la importancia del arraigo en cada zona productiva. Delfor a sus 56 años de edad cuenta cómo nace su refrescante y sabroso emprendimiento en un pueblo de aproximadamente 4.000 habitantes.

“Hace cinco años que me dedico a esto (jugos naturales). Escuchando que hay que darle valor agregado a las economías regionales, y hablando de Turismo Rural que es un término muy abarcativo dado que comprende trabajo, producción, y cultura, me surge la inquietud: Estoy en mi pueblo, si viene un turista ¿Qué gesto tomo? No hay mejor manera de recibirlo que con un jugo exprimido de los cítricos dulces que es la economía más importante que tiene nuestra localidad y la región”, relata.

Delfor se define como emprendedor, promotor y concientizador del consumo de jugos naturales. Sus jugos llevan recorridos varios kilómetros. En este sentido, comenta: “Es un momento muy bueno porque ejercito la actividad desde la plaza de mi pueblo, pasando por diferentes lugares de la provincia de Entre Ríos, hasta participar en el Obelisco o en la feria Caminos y Sabores”.

El pueblo de las doce variedades de mandarinas

Hace cinco años, Villa del Rosario fue bautizada como el pueblo de las mandarinas. “Es un slogan turístico muy real porque hay doce variedades que la respaldan”, asegura Delfor. Al respecto, cuenta que madura una por mes y las características que determinan la tipología tienen que ver con el color de la cáscara, si es cáscara pegada o más suelta, entre otras. “Tenemos  variedades históricas, como es el caso de la mandarina Criolla y la Dancing que son de invierno”. En 2019 se realizará la Sexta edición de la Fiesta de la Mandarina, y la sería, la Tercera, decretada provincial”.

De esta manera, la producción de fruta cítrica, y especialmente de la mandarina, se encuentra arraigada culturalmente a la comunidad, siendo parte de la vida diaria de los habitantes desde el aspecto productivo, laboral, e incluso paisajístico en la región.

Al respecto, Delfor comenta: “Estoy rodeado de pequeños productores y empresas familiares, y muy relacionado con todos porque trabajo como jornalero: hago trabajo de poda y de cuidado de los árboles”. En la misma línea, a modo de reflexión recuerda: “Siempre le digo a los productores amigos, si cada hijo se dedicara en la quinta al cuidado de los árboles; otro en el patio, procesando o elaborando; otro que exprima los jugos, y otro vendiendo, para mí no habría cítrico que alcance, porque el jugo natural es muy aceptado por el consumidor, y hay muchos visitantes de paladares exigentes”.

Por último, muy agradecido por la oportunidad de participar en la promoción de “Más Frutas y Verduras”, Delfor reconoce: “En este mini emprendimiento considero que entran en juego tres áreas muy importantes, la productiva para obtener el producto; la turística porque es la vidriera y la cultural, porque se está concientizando e incentivando al consumo de jugos naturales”.

Muy contento por la recepción del público, dado que exprimió 800 kilos de frutas en cuatro días, expresa: “Con este andar, estoy realmente feliz y veo que es un mini emprendimiento totalmente importante y valorado por muchos dirigentes, los productores mismos y las instituciones intermedias de la citricultura me apoyan”.

Temas en esta nota

Seguí leyendo