Crecer en un año desafiante
Pese al escenario económico, la producción de carne aumentó el 9% y las exportaciones el 75%, manteniéndose el consumo al mostrador.

El precio real del novillo dio pelea y terminó en nivel similar, nada mal ante una inflación del 45%. Una muestra de inteligencia colectiva que invita a potenciar esfuerzos en 2019.
Finaliza un año que muestra la importancia de retomar el papel protagónico de la ganadería argentina a nivel internacional. Después de mucho tiempo, volvió a ubicarse entre las principales exportadoras de carne y, con un volumen estimado en unas 550 mil toneladas para 2018, ya a noviembre aportó al país USD 1.800 millones, en un contexto de fuerte necesidad de divisas genuinas.
El aumento de las ventas externas fue incesante a lo largo del año e incluso hubo un fuerte salto en octubre y noviembre, con 60 mil toneladas mensuales embarcadas, cuando el trimestre julio-septiembre había promediado las 50 mil y el primer semestre 40 mil. Este ímpetu exportador continuó a pesar de la reimposición de retenciones y la casi desaparición de los reintegros. Entre paréntesis, esto también representó la ausencia de discriminación entre las carnes y el resto del universo de exportación, a diferencia de lo que fue habitual, casi siempre, en los últimos 90 años, con la excepción de la década de 1990.
A principios de año hubo una equiparación del precio en dólares del novillo argentino con el de sus vecinos, dejando de ser el más caro del Mercosur, nivel que sostuvo durante muchos años de descompetencia; y tras las devaluaciones de abril-junio y de agosto-septiembre terminó siendo uno de los más competitivos, lo que sumó oportunidades de negocios internacionales. Así las cosas, el país consolidó su posición como segundo en el ranking regional en materia de ventas al exterior de carnes detrás de Brasil, superando a Paraguay y Uruguay.
El punto culminante de 2018 se dio en el terreno de acceso sanitario a mercados, cuyo potencial se verá en años venideros. La histórica apertura de Japón a la carne patagónica a comienzos del segundo semestre y la más reciente de los Estados Unidos, tuvieron como correlato embarques casi inmediatos de cortes de alto valor a esos destinos exigentes, una muestra de coordinación entre los eslabones de la cadena.
Detrás de escena
Algo significativo es que el renacer exportador vino de la mano de un incremento de la faena que subió 8% en 2018, con una producción de carne 9% mayor. El stock vacuno continuó con su progresivo crecimiento y, al mes de marzo, arrojó un total de 53,9 millones de animales, un incremento de 500 mil cabezas con relación al año anterior. Las estimaciones indican que a lo largo de este año continuó el crecimiento de las existencias.
