Los gráficos que mira el mercado y generan preocupación sobre el dólar

La falta de avances con la deuda y la baja de tasas del Central le ponen presión al billete. El tamaño de la deuda y cronograma de vencimientos llevan a la entidad a utilizar divisas e impulsar una suba del dólar.

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18deFebrerode2020a las13:55

El nerviosismo en el mercado por la falta de avances con la deuda se siente cada vez más. Esta tensión se percibe en la disparada del riesgo país y en la caída en los bonos en dólares, junto con la suba del dólar. Así, cuanto más nos acerquemos a fechas clave relacionado con la deuda, es esperable que el tipo de cambio sienta más volatilidad si es que no hay avances concretos en la renegociación.

Si bien el nivel del tipo de cambio muestra una economía altamente depreciada, el BCRA sigue bajando la tasa de interés sin tener datos fehacientes de la existencia de un proceso de desinflación, factor que puede alentar todavía más la demanda del billete en el corto y mediano plazo.

Como es típico ya, la economía local se movió como un péndulo desde un nivel altamente apreciado hacia otro que muestra una depreciación excesiva. Actualmente el tipo de cambio real multilateral se encuentra en niveles de 117 puntos, y si bien se alejó de los niveles máximos vistos a finales del año pasado, se encuentra cerca de máximos de 2014.

Según los analistas de Grupo SBS, actualmente el tipo de cambio implícito se encuentra en una zona clara de depreciación, cercana hacia niveles de una depreciación excesiva. Esto nivel implicaría volver a los niveles de tipo de cambio real multilateral de septiembre y octubre del año pasado, lo que lo colocaría en su valor más alto desde 2010.

Ahora bien, en el mercado cambiario regulado (oficial), el tipo de cambio prácticamente no se movió desde el 12 de agosto, el día posterior a las PASO. Sobre este punto, Nery Pescihini, head de estrategia de GMA Capitalremarcó que, si se observa el tipo de cambio oficial hay un atraso cambiario, lo que podría generar presión sobre el billete.

“El tipo de cambio estuvo prácticamente sin movimientos desde las PASO, lo que implica que, producto de que los precios continúan su ascenso, el tipo de cambio real estuvo cayendo en este tiempo. De hecho, los datos indican que el poder de compra del dólar en Argentina se encuentra hoy un 19,2% por debajo del 15 de agosto de 2019, cuando el propio Presidente sostuvo que el tipo de cambio en $ 60 “está bien”. Esta apreciación del peso en términos reales suele conllevar consecuencias negativas como caídas de las reservas, mayor brecha cambiaria y, finalmente, caída de la inversión extranjera, la exportación y el turismo receptivo”, agregó Persichini.

Actualmente la brecha cambiaria entre el dólar mayorista y el contado con liquidación es del 36%.

La baja de tasas presiona al billete

Otro de los factores que puede generar mayor presión sobre el dólar es la política monetaria expansiva que viene llevando a cabo la nueva administración del Banco Central. Se implementó un programa agresivo de baja de tasas, combinado con un proceso de expansión monetaria igualmente agresiva. La baja de tasas de referencia produce que las tasas de toda la economía bajen, generando que los rendimientos de los activos en pesos disminuyan a terreno negativo. Si los pesos no encuentran donde posicionarse para cubrirse contra la inflación, el atractivo por el billete corre riesgo de ser mayor.

En un informe mensual elaborado por Grupo SBS advertían que la menor inflación reciente creó espacio para cierta baja de las tasas, aunque el relajamiento del BCRA fue excesivo.

“A comienzos de enero advertimos que la expansión monetaria no esterilizada de noviembre y diciembre, las reducciones de tasas y las bajas de encajes sentaban las bases para mayores presiones cambiarias e inflacionarias. A pesar de esto, y con el mercado cambiario enviando señales claras, la entidad volvió a bajar el piso a la tasa de interés de las Leliq e introdujo un nuevo recorte, hundiendo a las tasas reales en territorio negativo. Con este accionar, el BCRA está buscando claramente estimular la actividad económica con una abrupta baja de tasas. Sin embargo, el relajamiento monetario fue excesivo y arriesga un desanclaje de las expectativas de inflación, aumentando los riesgos alcistas a nuestra proyección de inflación de 45% para este año”, explicó Adrián Yarde Buller, economista jefe de Grupo SBS.

Hay evidencia que a medida que el Banco Central bajo la tasa de interés, el tipo de cambio se recalentó.

La tasa de interés se ubicaba a mediados de diciembre pasado en niveles de 63% y paso a los 48% actuales. En el mismo periodo, el dólar saltó desde niveles de $75 hasta los $ 84. Si bien la inflación moderó a la baja en enero, los inversores tienen cada vez menos instrumentos para hacer rendir sus pesos, y ante el riesgo de mayores devaluaciones se ven tentados a ir al billete.

Persichini señaló que la tasa de política monetaria, que llegó en el momento más crítico de la crisis a estar 40 puntos arriba de la expectativa de inflación a 12 meses, hoy está solo 8 puntos por encima.

“En enero el Banco Central pagaba 48% anual frente a una inflación esperada de 40%. Esta tasa se redujo el jueves a 44%, tras conocerse el dato de inflación. La situación es aún más delicada si se observa lo que rinde un depósito a plazo fijo. El ahorrista recibe 35% de interés, con una inflación esperada de 40%. En este contexto, también aparecen presiones sobre el mercado cambiario”, señaló.

El riesgo país y la deuda presionan al billete

La incertidumbre sobre la deuda golpea directa sobre el tipo de cambio, entre otras cosas porque de no resolverse el tema, el Gobierno debería pagar sus compromisos con reservas para así poder evitar el default. Si paga con reservas, habría menos dólares en las arcas del central y subiría la presión sobre el tipo de cambio. A ello habría que sumarla que la volatilidad en los activos financieros generaría mayor demanda del billete por estrategias de cobertura.

De esta manera, una posibilidad de enfrentar las obligaciones de deuda es a través de reservas del Banco Central. Sin embargo, los vencimientos en dólares con el sector privado ascienden a u$s 18.000 millones hasta fin de año. Si bien hay u$s 44.917 millones de reservas brutas, la cantidad de reservas disponibles son mucho menos.

Persichini explico que las reservas netas no superan los u$s 12.000 millones.

“De un total de u$s 44.917 millones de reservas brutas, las netas no superan los u$s 12.000 millones. Claro que con el cepo al dólar y la obligación de liquidar divisas, el Banco Central podría comprarles divisas a los exportadores con emisión monetaria y transferir esos dólares al tesoro. De hecho, eso es lo que se viene realizando desde octubre. No obstante, esto tiene un límite, que es la brecha cambiaria y el aumento de la inflación”, detalló.

Sobre este punto, los analistas de Quinquela Fondos remarcaron que los vencimientos hasta fines de abril lucen bien pagables, y suben a u$s 4.270 millones en mayo en concepto de capital.

“Ya hacer frente a eso sería forzar la posición de reservas, que tendrían un límite en el mes de agosto cuando venzan nuevamente los más de u$s 7.000 millones de letes reperfiladas”, advirtieron.

En el año el acumulado es de u$s 31.832 millones de deuda en moneda dura con una fuerte carga de deuda desde el segundo trimestre en adelante.

Según datos de la compañía, los vencimientos de deuda en dólares de capital e intereses con el sector privado suben fuerte a partir del cuatro mes del año. En febrero totalizaron u$s 1.652 millones y en marzo suben a u$s 2285 millones. En abril avanzan a u$s 3186 mientras que abril y junio sube fuertemente los compromisos de deuda a niveles de u$s 8237 millones y u$s 9598 millones.

Una dinámica similar muestra la deuda en pesos, los cuales crecen mucho en marzo y abril.

El ministro de Economía, Martín Guzmán, expuso ante el Congreso, pero no dio detalles sobre el plan económico que hará convencer a los acreedores de aceptar un potencial canje de deuda y en el cual se muestre el sendero fiscal y monetario.

Desde Quinquela Fondos advirtieron que el ministro dijo tener un programa económico integral, no lo explicitó, ni en términos de cómo alcanzar el superávit primario en el tiempo ni en cómo la economía podría alcanzar un sendero de crecimiento sustentable en el tiempo.

“Deberán aparecer mayores precisiones a ese respecto si se pretende lograr una mayor confianza y convencimiento de los acreedores”, advirtieron.

Emisión monetaria

Finalmente, uno de los temas que mas preocupa recientemente es la importante emisión monetaria registrada en los últimos meses, mas aun cuando se contempla la potencial caída de la demanda de dinero de febrero.

Los analistas de Portfolio Personal Inversiones detacaron que transcurridos 7 de 18 días hábiles, la Base Monetaria muestra un crecimiento de $222.000, lo que equivaldría a una suba del 8% mensual y del 37% interanual.

“Este número que parece elevado no sería inflacionario ya que al analizar los factores de expansión se observa que gran parte -$195.000 millones- estuvieron explicados por una caída de Leliqs del Sistema Financiero, fundamentalmente del BNAque no fueron prestadas al Sector Privado. Los otros $27.000 millones de emisión surgen de la combinación de ventas de dólares del Central por u$s 309 millones, expansión de origen fiscal de $ 26.000 millones y por pago de intereses por $ 20.000 millones). En lo que resta de febrero, entendemos que parte de esa liquidez (que está en la Base Monetaria) debiera volver a Leliq”, anticiparon.

 

Desde la otra vereda, un operador alertaba sobre los riesgos de la combinación de baja de tasas con el aumento de la base monetaria

“La combinación de política monetaria expansiva llevada a cabo por el BCRA es riesgoso para la saluddel mercado cambiario ya que genera un excedente de pesos en circulación elevada. Mas cantidad de pesos en la calle que cada vez tienen menos activos en donde posicionarse y generar rentabilidad van a terminar presionando aun mas al tipo de cambio. Si bien tiene espacio para emitir, vemos que la emisión ha sido realmente excesiva. De hecho, la emisión resulto ser la mas alta en 9 años para una economía con caída de demanda de pesos. Esto es un riesgo a considerar”, alertó.

 

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