Mantas para terneros y caballos, un emprendimiento con tinte social

Una cooperativa femenina y una idea sobre el bienestar animal se combinaron para aportar productos necesarios y novedosos.

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15deMayode2020a las11:23

En el campo no todo está inventado y tampoco se hacen las cosas de la manera más tradicional. Hay un emprendimiento en la cuenca lechera, que aporta a la economía social, se destaca como producto y por su forma de desarrollarse.

Pata Mora ofrece mantas térmicas para terneros y caballos, con materiales textiles. Una idea que empezó en abril de 2018, encontró en el programa municipal Rafaela Emprende un mejor camino, donde se dan tutorías anuales a quienes quieren comenzar o desarrollar negocios de diferentes rubros. “Esto me ayudó a organizar y empezar a crecer con el emprendimiento que me vinculó con un grupo de mujeres que cosen”.

Para Lucrecia Bracamonte crecer en este proyecto “es la forma de estar vinculada al campo, con los animales, con lo que me gusta. Empecé con el producto más conocido que son las mantas para caballos, no sólo para protegerlos del frío, sino para el uso en las distintas disciplinas, pero también con mantas para bajar la temperatura de los caballos durante el verano. Después empecé a investigar y hay muy poco en Argentina para terneros, ningún producto se dirigía a protegerlos de manera tan directa del frío con mantas y así empezamos”.

Durante 2019 con el apoyo de este programa de la Municipalidad de Rafaela, Pata Mora pudo reconducir el negocio y crecer, fue allí que necesitó de una ayuda externa para poder producir en tiempo y forma.

“Empezamos de a poco, pero fue creciendo la confianza con todas las costureras que forman un equipo bárbaro”, explica Lucrecia sobre el vínculo con Oreja de Negra, un grupo de mujeres, que en muchos casos son sostenes de su hogar que ya trabajan para conformarse como cooperativa y que le permitió tener una mayor productividad, sin resignar calidad. “Ellas son muchas trabajando y eso me permite poder tomar pedidos grandes y que no se estire mucho el tiempo de producción y entrega. De la misma manera, así no se encarece el precio del producto”, explica la emprendedora, mientras se fortalece la producción de mantas para caballos en este complejo inicio de año, con stock para terneros que quedó del año pasado, pero con la clara planificación de poder generar productos para tener disponibles a lo largo del año.

Este jueves 14 de mayo se oficializó la condición de cooperativa de este grupo de la economía social gestado a través del programa Cadenas de Valor Inclusivas de la Municipalidad de Rafaela, en el que se promueven emprendimientos colectivos, que permiten fortalecer el entramado social, capacitando, apoyando y contribuyendo en la formación de empleo formal. En este caso las trabajadoras se ubican en los barrios 2 de Abril, Monseñor Zazpe y Barranquitas, integrando a los sectores más vulnerables de la ciudad con mejores condiciones socio-económicas.

En estos tiempos la flamante cooperativa confecciona cofias, botas de tela y camisolines para los equipos de salud, además de 12 mil barbijos, pero también continúan adelante con los proyectos fundamentales de empresas locales y a nivel nacional, sin descuidar las tareas que las vinculan con los emprendedores que precisan de esta mano de obra para consolidar su marca.

“Ellas me dieron una mano increíble y me cambiaron la vida”, porque con asesoría y vinculación entre emprendedoras fue posible multiplicar la dimensión de los proyectos, más allá de la diversidad de rubros y el nivel de inversión inicial.

Empuje

Para Lucrecia Bracamonte el hecho de haber tenido una buena idea y bien orientada no fue suficiente para hacer crecer su emprendimiento, sino que a través de la capacitación se le abrieron puertas de contactos, formas de trabajar diferentes y sobre todo respecto a la asociatividad, con vínculos más sólidos que favorecen la proyección a futuro.

Las mantas para terneros tienen mayor llegada a los tambos de la zona de Córdoba, más que para los del Litoral, en general. “El ternero cuando nace no puede regular solo la temperatura y las mantas con diferentes capas de tela ayudan a conservar el calor y que ellos no gasten tanta energía en conservar el calor corporal y sobrevivan en los meses de invierno en las guacheras”.

La emprendedora no tiene un origen rural, pero lentamente pudo quedar inmersa en las necesidades más básicas de los productores, que trabajan cada vez más apostando al bienestar animal, aunque falta un largo camino por recorrer.

“Este trabajo trae aparejada una tarea de concientización. Ayudamos al productor al cuidado y bienestar del animal, pero también cuidamos el capital de quien apuesta a nuestro producto, porque permite reducir la mortandad en las guacheras, que es uno de los grandes problemas que sostiene el tambo”, explica.

Con los primeros fríos, las mantas representan una mínima inversión y permiten alejar la problemática de la desregulación de temperatura de los terneros. “Tenemos un cuidado especial en la selección de materiales para las mantas, porque por ejemplo el abrigo se aporta a través de una tela que repele el agua y evita consecuencias negativas. Venimos cambiando los materiales, los modelos y seguimos adaptándonos a las necesidades que nos exponen nuestros clientes”.

Lucrecia reconoce, “trabajamos en una búsqueda constante de materiales, productos y modelos para cada animal”, con respuestas más ágiles en cada entrega.

El desarrollo de mantas refrigerantes para caballos será la tarea principal de estos próximos meses, gracias a la llegada de telas especiales, que sumado a tiempos más calmos en cuanto a la demanda permiten una producción cuidada y un mayor acercamiento a los clientes, a pesar del aislamiento.

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