Congreso Maizar: qué tan preparada está la cadena agroindustrial para un futuro biobasado

La oportunidad detrás de la convergencia entre las innovaciones físicas, digitales y las ciencias biológicas.

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Congreso Maizar: qué tan preparada está la cadena agroindustrial para un futuro biobasado
30deJuniode2020a las11:59

En el Congreso Maizar distintos referentes del entorno digital y cientifico participaron de un panel denominado: “La agenda de la innovación para un futuro biobasado”.

¿Qué es biobasado? Este adjetivo indica que el material o producto es (en parte) derivado de la biomasa (plantas).

En relación a este término, el bioquímico Pablo Nardone manifestó: "El mundo tomó conciencia del cambio climático, del deterioro de los ecosistemas, de la pérdida de biodiversidad". En este sentido, destacó que "ganan terreno estrategias que proponen cambiar un modelo de extraer por uno circular, con reutilización y nuevos productos, servicios y cadenas de valor”.

Nardone estuvo como moderador del panel del Congreso Maizar, que estuvo compuesto por:

  • Mariana Stegagnini, de la Fundación  CEDEF
  • Diego Gauna, del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA)
  • Federico Trucco, de la Cámara Argentina de Biotecnología
  • Ignacio Plaza, de la Cámara Argentina de Fintech

Una exponencialidad nunca vista

“Estamos atravesando una revolución 4.0”, dijo Mariana Stegagnini durante el Congreso Maizar. La Fundación CEDEF se enfoca en las nuevas tecnologías en un entorno en donde se destaca la convergencia entre las innovaciones físicas, digitales y las ciencias biológicas, “con una exponencialidad nunca vista”.

Dentro de esta revolución aparecen términos como sensorización, big data, blockchain, edición génica: "Son algunas de las nuevas tecnologías, algunas muy disruptivas, como los sustitutos de carne basados en plantas, o la concepción del suelo y las plantas basada en la microbiota”, señaló la presidenta de CEDEF y agregó que el dinamismo del agro hace que sea uno de los ámbitos con mayor desarrollo de estas tecnologías.

El obstaculo de escalar

Federico Trucco, en representación de la Cámara Argentina de Biotecnología, manifestó: "En la Argentina hay un recurso humano sumamente creativo y eso lo podés utilizar de una manera muy efectiva para crear startups. Lo que creo que es difícil en nuestro país es escalarlas, no tanto por el acceso al capital, sino por nuestra parálisis cultural: nos cuesta mucho liderar procesos internacionales, cuando tenemos que proponer un marco regulatorio tenemos temor".

Inmediatamente Trucco contó la historia de la empresa que preside (Bioceres), que comenzó en diciembre de 2001 como una cooperativa de productores y hoy es una empresa con más de 360 accionistas, la gran mayoría productores agropecuarios de la Argentina.

"Bioceres fue construyendo distintas historias, quizá la más emblemática es la de las tecnologías para tolerancia a sequía y salinidad en cultivos extensivos, que se originó en un grupo del Conicet que está en la Universidad Nacional del Litoral, liderado por la doctora Chang. Ese activo tecnológico fue avanzando y nos permitió vincularnos con otras empresas, cambiar parte del futuro".

Bioceres Crop Solutions se transformó en la primera compañía biotecnológica de Latinoamérica en ser listada en la Bolsa de Nueva York.

Trucco se refirió además a la incursión en las ciencias de la vida: “Parte de nuestro expertise tiene que ver con entender la ciencia y transformarla en negocios, y tratamos de participar en estadios tempranos de proyectos de alto impacto”.

En ese sentido, explicó que están trabajando en biomateriales, en cómo transformar residuos en moléculas de mayor valor agregado, en alimentos funcionales, en molecular farming, que es la producción de proteínas animales usando plantas, como la quimosina bovina en cártamo.

"Otro espacio de interés se apalanca en las capacidades que tenemos en secuenciación de ADN y biotecnología para el agro, y es la medicina de precisión, haciendo diagnósticos personalizados a partir de la genética de un individuo o de los bichos que habitan el cuerpo, y yendo de a poco hacia la medicina regenerativa, donde creemos que hay un lindo espacio de oportunidad”, destacó.

Ejemplos internacionales

Diego Gauna, del Centro de Investigación en Economía y Prospectiva del INTA, contó que el área donde trabaja es interdisciplinaria, con economistas, politólogos, agrónomos, biólogos. “La agricultura 4.0 es un cambio de paradigma que tiene menos de tecnología que de modelo de gestión del conocimiento, innovación e institucionalidad”.

En este sentido, ejemplificó lo que están haciendo en Estados Unidos, Australia y la UE.

  • En Estados Unidos, contó, un estudio de 2018 analizó las disrupciones más relevantes en lo científico-tecnológico de cara al 2030, y encontraron cinco áreas estratégicas: el enfoque en sistemas y la investigación transdisciplinaria; el desarrollo y validación de sensores, nanosensores y biosensores; la aplicación e integración de la ciencia de datos, las herramientas de software y los modelos de sistemas; la genómica y la edición genética; la relevancia del microbioma. “El documento se utilizó como base para definir las líneas de investigación prioritarias del USDA para el período 2020-25”, señaló.
  • En Australia, el organismo científico y tecnológico (CSIRO) tiene una plataforma de big data (Digiscape), cuyos objetivos son solucionar problemas como la provisión en tiempo real de pronósticos de rendimiento de los cereales, contribuir en la eficiencia de la acuicultura y reducir la huella hídrica de cultivos de riego intensivo.
  • En cuanto a la UE, este año publicó una estrategia (“Del productor a la mesa”), con áreas de investigación claves, relativas al microbioma, los sistemas alimentarios urbanos, la alimentación de los océanos y las fuentes de proteínas alternativas.

Ignacio Plaza, en representación del sector Fintech, considera: "El PBI mundial se duplica cada 23 años, pero ahora hay que cambiar la matriz fósil, que se volvió insostenible: el desafío es seguir creciendo sin destruir el planeta”.

Según Plaza, se invierten pocos recursos en biología sintética: “Cuando algo se hace digital, el rendimiento se duplica todos los años”. También se refirió a la necesidad de incluir digitalmente a toda la población, así como a la necesidad de apoyar y desarrollar el know how local: “Hay que ver cómo exportar este intangible, si no, vamos a terminar importándolo”.

Conclusión en el Congreso Maizar

Mariana Stegagnini concluye que el desafío es garantizar equidad: “Si el futuro es biobasado, no puede ser de unos pocos, porque implica agregar valor y aprovechar biomasa en el territorio. Pero hay obstáculos: lo digital, la infraestructura, el género; hay territorios repletos de oportunidades, pero están aislados”.

Como ejemplo, señaló que, en promedio, el 35% del territorio rural argentino tiene internet; pero mientras en la provincia de Santa Fe alcanza al 68%, en Formosa, Catamarca y Jujuy, solo al 7%. 

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