Agricultura sustentable: comparten nuevos hallazgos luego de realizar ensayos en 34 localidades

Se presentaron los resultados de una serie de pruebas que permitieron descubrir una disminución en las derivas.

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Agricultura sustentable: comparten nuevos hallazgos luego de realizar ensayos en 34 localidades
18deAgostode2020a las06:45

Las Buenas Prácticas de Aplicación son una herramienta impulsada por la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (CASAFE) que busca una agricultura sustentable. En este sentido, el término sustentabilidad hace referencia a un equilibrio en el uso responsable de los recursos, sin comprometer el acceso a estos por parte de las generaciones futuras y cuidando el ambiente que los rodea, explicaron desde la Cámara.

Argentina es un territorio vasto que cuenta con territorios que tienen diferentes legislaciones para las aplicaciones de fitosanitarios. Por este motivo, el sector agropecuario trabaja en medidas y prácticas que permitan una producción agrícola sustentable. 

“El trabajo denominado “Buenas Prácticas de Aplicación de Productos Fitosanitarios (BPAF) con énfasis en entornos periurbanos” aborda con consistencia técnica un tema sensible que requiere un trabajo exhaustivo y comprometido por parte de todos los actores de la cadena”, detallaron desde CASAFE. 

Ver también: Santa Fe propone una ley para potenciar la agricultura periurbana 

A través de diferentes experiencias en 34 localidades con diferentes condiciones ambientales, se realizó un análisis. Los resultados arrojaron derivas promedios que fueron de 9,7 m para aplicaciones terrestres y 45 m para aplicaciones aéreas. 

“Su principal hallazgo es que la adopción de las BPAF minimiza la ocurrencia de derivas, preservando así la seguridad de las comunidades aledañas”, argumentaron los técnicos. Por otra parte, se reconocen las zonas de amortiguamiento, donde se pueden realizar aplicaciones de agroquímicos controladas por un profesional.

Para poder llevar a cabo esta práctica se deben respetar diferentes puntos que propician un equilibrio entre la producción y el cuidado del ambiente y las personas. Las zonas de exclusión, no permiten la aplicación de ningún fitosanitario. 

Desde CASAFE señalaron la necesidad de un ordenamiento territorial que establezca los límites entre el área urbana y rural. De esta manera, se podrán crear espacios de diálogos locales para generar acuerdos. 

“Las buenas prácticas agrícolas propician el equilibrio entre la productividad y el cuidado de las personas y el ambiente”, enfatizó CASAFE.

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