Ley del Manejo del Fuego: la propuesta de los profesionales de la ingeniería agronómica

La Federación Argentina de la Ingeniería Agronómica emitió un comunicado con el fin de acercar a los decisores políticos algunas consideraciones técnicas para el debate.

Por
Ley del Manejo del Fuego: la propuesta de los profesionales de la ingeniería agronómica
30deNoviembrede2020a las17:04

Durante el año 2020, en nuestro país, la incidencia de fuegos de vegetación, de origen natural, provocados y/o accidentales han alcanzado proporciones que han alarmado y sensibilizado a la sociedad en su conjunto, con respecto a los cambios ambientales provocados por el hombre sobre los ecosistemas y algunos efectos como la pérdida de diversidad y de especies. 

Bajo esta realidad, el Congreso de la Nación se encuentra debatiendo una  propuesta de modificación de la Ley 26.815 Creación del Sistema Federal de Manejo del Fuego. 

Con el objeto de elevar nuestros conocimientos técnicos al debate parlamentario la Federación Argentina de la Ingeniería Agronómica, FADIA, nuclea a profesionales capacitados en manejo de biomasa vegetal en sus distintas formas (frutas, fibras, forraje, madera, granos, etc.) entiende necesario acercar a los decisores políticos algunas consideraciones técnicas, a saber: 

En materia de definiciones

1. Fuego: Reacción química de oxidación violenta (conocida como  combustión), que genera un conjunto de partículas incandescentes de  materia combustible, las mismas despiden energía calórica (calor) y  de energía lumínica (luz), durante un tiempo determinado. 

2. Incendio: Son fuegos fuera de control; fuegos no programados o  programados y no controlados. 

3. Dicha reacción química puede ser producida:  

  • de manera natural por rayos, efecto lupa generados por  materiales como vidrio en condiciones de altas temperaturas y baja humedad relativa; 
  • de manera programada (quemas prescriptas por  profesionales); 
  • de manera fortuita o accidental; 
  • de manera intencional. 

En materia de características del Fuego  

4. Existe una gran diferencia entre los fuegos en los ecosistemas terrestres y los fuegos de estructura (edificios, casas, etc.). En estos últimos, los combustibles son diversos, esencialmente los relacionados  con la construcción mientras que , en los primeros, el combustible es  únicamente la biomasa vegetal. 

5. El fuego emite energía, y para cuantificarlos y caracterizarlos se utiliza el  parámetro ‘intensidad’, cuya unidad es el kW (como en las lámparas). La  intensidad del fuego de vegetación se mide en kW/m de frente de fuego, usando la siguiente formula: 

I = k*CC*vv 

Donde I = Intensidad en kW/m; k = una constante = 16500-18000 kJ/kg, es  decir, la cantidad de energía por unidad de biomasa; CC = la cantidad de  biomasa en kg/ha; yvv = la velocidad de avance.  

Este cálculo demuestra que si se prohibiera o se restringiera la actividad antrópica (manejo de fuego a través de quemas prescriptas y/o manejo  ganadero del pastizal), la cantidad de Biomasa vegetal (CC) se va a  acumular, ya que los suelos de los ecosistemas no siempre tienen la  capacidad de descomponer e incorporar como humus en sus capas  superficiales toda la biomasa producida;  

Es por ello importante transmitir a la sociedad en general y, a los decisores políticos en particular, que cualquier medida que impida un manejo profesional adecuado de la Biomasa Vegetal acumulada,va a  generar la posibilidad de que ocurran másincendiosy de mayor severidad. 

6. Cada ecosistema posee un régimen de fuego diferente, épocas de  ocurrencia, frecuencia, condiciones ambientales diferentes, estrategias  de control, prevención y manejo. La prohibición establecería una política pública común para ecosistemas muy heterogeneos, con dinámicas de  fuego y de manejo muy diferentes. Por ello entendemos que las normas a implementar deben atender las diferentes realidades de  cada ecosistema en cada territorio en particular.  

7. Los fuegos no respetan fronteras o limites establecidas por escrituras u  alambrados. Por imágenes satelitales, posteriores, se pude observar el  origen o foco del fuego y visualizar el recorrido del mismo. Es  importante destacar que un fuego (natural, accidental o provocado)  puede involucrar a uno, o más propietarios, arrendatarios,  aparceros, poseedores, etc.  

8. Desde el punto de vista ecológico moderno, el fuego en los  ecosistemas es un disturbio o perturbación1. Es un evento que elimina biomasa y genera nueva disponibilidad de recursos y de  crecimiento para todos los seres vivos, incluyendo la fauna silvestre, ya  que genera nuevos hábitats. Un disturbio no produce ‘daños’, sino que tiene efectos. La interpretación de esos efectos (ej-. ¿Son positivos o negativos?) depende del ecosistema y de la especie en cuestión. No se puede ni se debe generalizar.   

En materia de tipos de vegetación 

9. El proyecto de ley hace referencia a: “… incendios sean estos  provocados o accidentales, que quemen vegetación viva o muerta, en bosques nativos o implantados (art 1)  

Sobre el particular la FADIA destaca que la condición de Bosque Nativo es bien diferente a la de Bosques implantados.  

El bosque implantado es aquel que instaló el hombre mediante siembra o  plantación de especies arbóreas nativas y/o exóticas (especies que no  pertenecen al lugar). Esta plantación se hace, en su gran mayoría, con fines  principalmente comerciales o industriales, por lo tanto son aéreas donde ya  existió un cambio en el uso del suelo, convirtiendo un área nativa o  natural, en un área de producción forestal, en su gran mayoría,  monocultivos forestales(pinos, eucaliptus, algarrobos, etc.). 

En materia de antecedentes nacionales e Internacionales

10.Existe numerosos ejemplos en el país y en el mundo de políticas  públicas orientadas a reemplazar el manejo del fuego con otras  prácticas ó herramientas no agronómicas, que han fracasado totalmente.  Un ejemplo histórico y muy documentado sucedió en los EE. UU. en el  Parque Nacional Yellowstone y que motivó el libro `The Wildfire Reader:  A Century of Failed Forest Policy (Wuerthner 2006)`. (Trad: El lector de  Incendios Forestales: una Centuria de Políticas Forestales Fallidas) en  donde,por haber existido prohibiciones al manejo de fuego y al  control de biomasa, se desato unos de los incendios más  significativo en EEUU, que obligó a repensar las estrategias. 

En nuestro país se puede citar el ejemplo de lo que pasó en Córdoba, en este  año 2020,donde los fuegos se hicieran inmanejables, cuando se dieron las circunstancias climáticas favorables, siendo consecuencia (en parte) de la política de prohibición total del fuego implementada años atrás en dicha provincia. 

Estos ejemplos son importantes a tener en cuenta, en especial, a la hora de adoptar decisiones políticas. 

En materia de Investigacion y Desarrollo de Políticas Públicas

11.Se necesitan con urgencia, más investigaciones para continuar  evaluando los regímenes y el comportamiento del fuego de los  ecosistemas argentinos, y que el producto de esas investigaciones sea  usado como insumo básico para la toma de decisiones políticas con respecto al manejo del fuego. Una vez obtenida la información se la  debe transferir a través de la extensión y la divulgación, para que la  sociedad no vea al fuego como un enemigo al que hay que  doblegar, sino como a un disturbio con el cual estamos obligados a  convivir. 

12.La Argentina tiene una historia de fuego que existe desde antes de la  conquista. Su clima es propenso al fuego (especialmente en  ecosistemas que poseen una marcada estación seca como el Parque  Chaqueño o la Patagonia) y sus suelos son fértiles y generan mucha  biomasa, es por ello que se debe fortalecer los Sistemas de Control,  Monitoreo, y Alerta Temprana ante condiciones naturales adversas (como las de sequía de este año 2020) 

13.Por ello, respecto a la propuesta de modificación de la Ley de Manejo de  Fuego, la FADIA entiende que los cambios propuestos deben estar  basados en trabajos técnicos y/o evidencias científica nacional e internacional.

Entender que en materia de fuego, por su carácter natural, accidental o  provocado, y por su dinámica basada en la combinación de volumen de  biomasa seca, temperatura, humedad relativa y velocidad del viento, entre  otros factores, el dolo puede estar ausente,generando al titular, arrendatario,  poseedor un doble perjuicio por un daño no querido ni buscado. 

La FADIA reconoce que la norma en debate busca castigar conductas que puedan entenderse como inescrupulosas o fuera de la ley (y que deben ser castigadas con todo el peso de la ley); sin  embargo entendemos que, siendo el fuego uno de los elementos de la naturaleza (junto al agua, la tierra y el aire),se debería discriminar con claridad en la normativa: 

  • fuegos intencionales de prácticas profesionales de  manejo de fuego, fuegos accidentales ó fuegos naturales;  
  • Bosques Nativos de Bosques Implantados,  
  • Identificación del lugar donde se inició el foco, del  recorrido final que tuvo el área quemada; 
  • Entender que a través de prácticas profesionales supervisadas de manejo de biomasa vegetal se lograrán evitar males mayores y/ o de carácter accidental en ecosistema naturales; 

Caso contrario, la norma a sancionar puede ser un instrumento válido para generar más perjuicios que beneficios.  

Por último, FADIA considera que este tema, como muchos otros, marcan con claridad que el gran debate que la Argentina necesita, es el sancionar una Ley a nivel nacional que busque establecer las pautas técnicas, metodológicas y políticas para realizar un Ordenamiento Territorial en el País, orientado a valorar recursos naturales, posibles usos, ofertas y  prioridades tendientes a mejorar la calidad de vida de la población, fomentando la integración social, económica y ambiental de la República Argentina.

Temas en esta nota

Seguí leyendo